Pareja conoce las bondades de Encuentro Matrimonial

Por Michele Chan Santos
Corresponsal

Raúl y Dora González, ambos de 73 años, han estado casados por más de 50 años. Su amor mutuo es obvio en su risa afectuosa, sus frecuentes abrazos y sus tiernas miradas.
Juntos, han construido una vida exitosa y completa. Raúl sirvió como juez en el Tribunal Supremo de Texas de 1984 a 1998. Él fue el pri-mer hispano en ocupar dicha posición. También el primer hispano en ser electo para una oficina estatal y actualmente se dedica a su práctica privada en Austin. Raúl y Dora tienen cuatro hijos (Celeste, Ignacio, Marco Antonio y Sonia), seis nietas y un nieto que viene en camino. Su hijo, Hermano Ignacio, es un monje Benedictino que vive en la Abadía de St. Anselm en Washington, D.C.
Encuentro
Aún así, esta pareja devota es la primera en reconocer que el matrimonio puede ser un reto y requiere trabajo y compromiso todos los días. 
Ellos dan crédito al Encuentro Mundial Matrimonial (Worldwide Marriage Encounter en inglés), un programa de 
enriquecimiento matrimonial, de mantener su amor y comunicación energizado y vital. Dicho Encuentro Matrimonial promueve una experiencia de fin de semana para parejas que quieren mejorar sus matrimonios.
“Las relaciones son difíciles,” dijo Raúl. “Las relaciones son difíciles. Algunas veces es más fácil que otras veces. El matrimonio es un viaje, no un destino”.
Dora estuvo de acuerdo. “Está claro para nosotros que estamos llamados a amarnos mutuamente con verrugas y todo, a amarnos mutuamente aún cuando pensemos que la otra persona no es fácil de amar, a amar cuando no nos sentimos inclinados a amar, aún cuando uno de nosotros está enojado. Todavía estamos descubriendo cosas uno del otro. Estamos muy bendecidos”, dijo ella.
Raúl ha construido una carrera estelar –– ha sido un abogado de ayuda legal, un fiscal, un abogado defensor y un juez –– pero estas posiciones demandaron largas horas de trabajo por muchos años. El da crédito a Dora por apoyarlo y por su trabajo duro criando a sus hijos y administrando el hogar.
“Dora merece –crédito por- mucho de mi éxito a través de mi carrera,“ dijo Raúl. “No solo me apoyó a lo largo de la escuela de leyes (él tiene un título de abogado de la University of Houston), sino que también se sacrificó para cuidar a nuestros hijos, atendiendo nuestra casa mientras yo trabajaba largas horas o estaba fuera, en la campaña electoral”.
Dora y Raúl se casaron el 22 de diciembre de 1963. Su primer fin de semana de  Encuentro Matrimonial se llevó a cabo en junio de 1973, cuando ya tenían 10 años de casados.
Al principio, Raúl tenía dudas sobre ir a un fin de semana de encuentro. “Buenos amigos nos habían invitado varias veces, y no pensé que lo necesitábamos…cancelé dos veces y atendimos el encuentro en nuestro tercer intento,” dijo.
Dora recuerda, “yo quería mejorar la comunicación y que volviera la cercanía de nuestros primeros años a nuestro matrimonio. No podía explicarle de manera suficiente o a fondo cómo me sentía. Quería que fuéramos a un fin de semana donde enseñaban una técnica de comunicación. Eso es lo que necesitábamos, es lo que yo quería. Yo añoraba más“.
Raúl no estaba tan seguro, “yo pensé que lo que ella quería era imposible de obtener”.
Ese primer Fin de Semana de Encuentro Matrimonial cambió sus vidas.
“Encontré que estaba casado con mi carrera, y que estaba ignorando mi matrimonio,” dijo Raúl. “Aprendí que nuestro matrimonio era como un jardín, el cual necesita amor tierno y cuidados, y por primera vez en mi vida experimenté el amor de Dios a través del amor de Dora por mí”.
Dora dijo que ese primer fin de semana la llevó a descubrir “que el estancamiento en nuestro matrimonio no era culpa de Raúl, y que yo también era responsable de la salud y vitalidad de nuestro matrimonio. El fin de semana no solo reavivó nuestra rela-ción, sino que despertó en nosotros un gran deseo de poner en práctica las herramientas de comunicación que habíamos aprendido durante el fin de semana”.
Fe y Familia
Raúl y Dora dan crédito a sus padres, ahora fallecidos, de inculcar en ellos una fuerte fe Católica. Los padres de Raúl fueron Raúl y Paula González. Los padres de Dora fueron Santitos Trevino Champion y Roberto Champion.
Raúl y Dora crecieron en Weslaco, que se ubica en el Sur de Texas, al lado de la frontera Mexicana. Se conocieron en cuarto grado en la Escuela Católica St. Joan of Arc en Weslaco, pero nunca fueron novios, hasta tres años después de su graduación de la preparatoria.
Los padres de Raúl eran trabajadores inmigrantes. Raúl trabajó al lado de ellos, y de sus tías y tíos cosechando cultivos en el Valle, Arkansas y Washington.
“Mi mamá era una Católica fuerte que decía que ‘todo es posible con Dios,’” dijo Raúl.
Ambas parejas de padres trabajaron como voluntarios para Raúl durante la campaña electoral y pudieron estar con Raúl en su ceremonia de juramento  para el Tribunal Supremo de Texas en 1984.
Hoy, existe una escuela primaria (Escuela Primaria Juez Raúl A. González) nombrada por él en Weslaco.
Una inversión 
En los 40 años desde su primer fin de semana de EM (Encuentro Matrimonial), Dora y Raúl han asistido a más de 100 fines de semana de EM, y han atendido otros 40 encuentros de enriquecimiento, aproximadamente.
Ellos saben qué difícil es hoy para las parejas criar niños, trabajar y construir sus vidas juntos.
“Los retos más grandes que enfrentan los matrimonios hoy son la complacencia, los negocios y la falta de tomarse tiempo para invertir en su matrimonio,” dijo Raúl.
“Algunas parejas están reacias a atender un Encuentro Matrimonial por que creen que atenderlo es admitir que su matrimonio está en pro-blemas. Nada puede estar más lejos de la realidad. El Encuentro Matrimonial Mundial es para parejas con buenos matrimonios que quieren enriquecer y mejorar lo que ya tienen,” dijo Dora.
Hay un número de fines de semana de EM próximos en el Centro de Texas (ver la tabla más abajo). Raúl y Dora invitan a parejas que tengan curiosidad al respecto a darle al encuentro una oportunidad.
“Tienes una decisión que tomar,” dijo Raúl. “Puedes quedarte donde estás, o 
puedes invertir en tu matrimonio y aprender nuevas herramientas para aumentar la diversión, el romance y la pasión“.
Encuentro Matrimonial en Español: Febrero 7 a 9, Abril 25 a 27, Julio 11 a 13 y Noviembre 7 a 9. Para re-gistrarse, contacte a Rubén y Elvira Galván al (512) 247-7604.
Para mayor información sobre los encuentros en inglés, vaya al www.austinme.org o llame al (512) 677-WWME.

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