Santos: Santa Paula fundó las Hermanas Religiosas de las Escuelas Pías

Por Mary Lou Gibson
Columnista

Algunas veces los niños se ven forzados a crecer rápidamente cuando sus vidas familiares cambian radicalmente debido a la enfermedad, la muerte o los desastres naturales. La infancia de Paula Montal Fornés terminó abrupta-mente cuando su padre murió cuando ella tenía 10 años. La familia vivía en la marítima villa española de Arenys de Mar al inicio del siglo diecinueve.
Después de la muerte de su padre, Paula se vio obligada a dejar su educación y a encontrar trabajo para ayudar a su madre a sostener a sus hermanos más pequeños. El editor Bernard Bangley escribe en “La Vida de los Santos de Butler” que ésta era una era problemática en la historia de España y habían pocas oportunidades para las mujeres pobres de obtener educación y trabajo.
A la edad de 11 años Paula comenzó a trabajar como encajera para ayudar al ingreso familiar. Ella pronto se encontró ayudando a otras niñas y enseñándoles el oficio de hacer encajes. Durante estos difíciles años, Paula se convirtió devota de la oración y más consciente del sufrimiento de los demás. Ella descubrió que tenía el don de la enseñanza y comenzó a enseñar a las jóvenes el catecismo y los básicos de la Cristiandad.
Mientras crecía y se convertía en adulto, Paula se dio cuenta que una mujer que no estaba bien educada no estaba preparada para la vida. La autora Sarah Gallick escribió en “El Gran Libro de Mujeres Santas” que Paula creía que las mujeres eran un elemento esencial en la transformación de la sociedad, especialmente a través de la familia. Ella vio pocas oportunidades para mujeres para obtener educación.
La autora Jean Heimann escribe que Paula creía que las mujeres necesitaban una educación que las preparara para la vida. En esa época, las mujeres eran tratadas como subordinadas de los hombres, y Paula creía que éste era un factor de la ruptura de la unidad familiar. Ella se sintió llamada por Dios para hacer algo respecto a esta inequidad educativa.
En 1829, Paula se mudó a Figueras, una ciudad fronteriza entre España y Francia, y con su amiga Inés Busquets, abrió la primera escuela para niñas. La escuela tenía amplios programas educativos, que incluso sobrepasaban aquellos ofrecidos en las escuelas para niños. Esta escuela fue un éxito y llevó al establecimiento de otras escuelas entre 1842 y 1846.
Cuando Paula abrió su segunda escuela en su pueblo natal de Arenys de Mar en 1842, fue guiada por los Padres Píos de Mataró. Los Padres Píos fueron fundados por José de Calasanz, un aristócrata español que estableció las primeras tres escuelas públicas de Europa. Paula se sintió atraída por la espiritualidad y reglas de Calasanz y en ellas se basó para el establecimiento de su propia congregación religiosa.
Mientras hacía planes para establecer su tercera escuela, también estaba preparada para establecer la estructura de su recién formada Congregación. Un día importante en su vida ocurrió el 2 de febrero de 1847 cuando hizo su profesión como Hermana de María Religiosa de las Escuelas Pías. Gallick escribe que las hermanas tomaron un cuarto voto de dedicarse a enseñar. Cuando Paula tomó sus votos perpetuos, se convirtió en Paula de San José de Calasanz.
Paula no fue elegida Superior General o incluso Asistente General de su nueva congregación. En lugar de ello, por los próximos 30 años, fue activa en el 
establecimiento de escuelas en siete diferentes ciudades. Heimann escribe que la última escuela que ella personalmente fundó fue en el pequeño y pobre pueblo de Olesa de Montserrat, al pie del Monasterio de Nuestra Señora de Montserrat. Se convirtió en su escuela favorita y se quedó ahí hasta su muerte en 1889.
Heimann describe la espiritualidad de la Madre Paula Montal como conducida por dos elementos: su participación de la espiritualidad Calasancia y su carisma único educativo enfocado en la completa educación Cristiana de las mujeres.
“Las Hermanas Religiosas de las Escuelas Pías” recibieron la aprobación papal del Papa Pío IX en 1860. Hoy, la congregación tiene más de 800 Hermanas, esparcidas en 112 comunidades, educando alrede-dor de 30,000 estudiantes en 19 países.
La Madre Paula Montal Fornés de San José de Calasanz fue beatificada en 1993 por el Papa Juan Pablo II y canonizada en 2001. Su festividad se celebra el día 26 de Febrero.

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