La Diócesis da la bienvenida al Padre García como vicario general

Por Amy Moraczewski
Corresponsal

El 3 de marzo, el Padre Danny García tomó el cargo de vicario general y moderador de la curia para la Diócesis de Austin. Una familia profundamente Católica formó al Padre García en el hombre que es hoy. Sus padres formaron las bases de su hijo y sus tres hijas, unas bases que fueron reforzadas por sus abuelos en la casa de al lado y la comunidad de la Parroquia del Blessed Sacrament (Sacramento Bendito), apenas a unas cuadras de su hogar.
Criado en el pequeño pue-blo de Cameron, alrededor de 75 millas al noreste de Austin, donde la vida estaba principalmente compuesta de cuatro aspectos que definen la mayoría de los pueblos pequeños: la iglesia, la familia, la escuela y el deporte. Muchos días después de la escuela los pasó en la Cameron Ice Plant (Planta de hielo Cameron), donde su abuelo paterno, también llamado Daniel, trabajaba. Para distinguir a las tres generaciones de hombres García, su abuelo era conocido como “Daniel,” su padre como “Dan,” y el más joven como “Dany,” un nombre que se quedó con él durante toda su vida.
Aunque jugó muchos deportes en su infancia, desde que se unió a la liga de la ciudad a la edad de 6 años, el Padre García descubrió un amor sin paralelo por el béisbol. Sobresalió en el diamante, tanto en el montículo como lanzador, como parador en corto hasta la preparatoria. Cuando no estaba jugando béisbol, disfrutaba viendo a uno de sus equipos favoritos profesionales, los Chicago Cubs, una pasión que lo preparó para su vocación que con frecuencia involucra compartir el dolor de la derrota.
Cuando un fuego eléctrico devastador destruyó la Pa-rroquia del Blessed Sacrament (Sacramento Bendito) durante su noveno año escolar, la familia del Padre García comenzó a asistir a la Parroquia de Santa Mónica. El pastor, Monseñor Louis Pavlicek, con frecuencia animaba al joven García a considerar el sacerdocio a través de la asistencia al programa de verano Explore en el Seminario de St. Mary’s en Houston, el cual expone a muchachos adolescentes a la vida del seminario.
“Pero siempre me resistí por sentí que el objetivo de Explore era una sola razón: ir para ser un sacerdote (y eso era la última cosa que yo quería hacer). Sabía que era una opción, pero nunca quise mirar la posibilidad,” dijo el Padre García.
No fue sino hasta dos años después de la preparatoria, mientras se preparaba para transferirse a la Universidad de Texas A&M para perseguir su sueño de convertirse en un medico, que el Padre García comenzó a considerar la posibilidad de convertirse en sacerdote. Mientras discernía, decidió posponer la escuela y trabajó en su ciudad natal por otros dos años antes de entrar, finalmente, al seminario.
“ Aún después de haber dicho que sí, fui al seminario más para convencerme a mí mismo de que no debería de estar ahí. Dije a mi familia que  iba a discernir si Dios quería o no que me convirtiera en sacerdote. Me fui al seminario en 1982 a la edad de 22 años. Cada año yo seguía diciendo ‘lo voy a intentar’ y cada año era un año positivo. Comencé a encontrar que la llamada que Dios me estaba dando era afirmada por mi experiencia,“ dijo el Padre García. Fue ordenado por el Obispo McCarthy en Mayo de 1988. 
Unos años después de su ordenación, el Padre García conoció a una pareja de “Texanos de Invierno” de Michigan quienes se convirtieron eventualmente en casi sus “segundos padres”. Ellos invitaron al joven pastor asociado de la Parroquia de St. Louis en Austin a visitarlos el próximo verano en su casa en la Península Superior en Michigan y por los últimos 22 años, él ha viajado hacia el norte cada verano para disfrutar la paz y la serenidad.
“Creo que una de las cosas más importantes para un sacerdote es no sentirse incómodo estando rodeado de familias. Por no estar casado, ni tener mi propia esposa e hijos, me encanta estar con familias,” dijo el Padre García.
Durante sus 19 años como pastor en la Parroquia de St. Vincent de Paul en Austin, él ha sido bienvenido en los hogares de numerosas familias e individuos para compartir muchos momentos preciosos de la vida. Él también ha trabajado para mantener su relación con su propia familia en su tierra natal. Con frecuencia vuelve a Ca-meron a visitar a su padre en sus días libres.  A través del curso de la batalla de 11 años de su madre contra la leucemia, una batalla que ella perdió el año pasado, él la acompañó a sus citas al MD Anderson en Houston.
“Mi madre fue siempre la fuerza de nuestra fami-lia. Como cualquier familia, hemos tenido nuestras luchas, y siempre he admirado cómo mi madre fue capaz de librar las tormentas de la vida y confiar en su fe para no perder la esperanza,” dijo.
En su tiempo como sacerdote, el Padre García dijo que los momentos más significativos han sido cuando “puede acompañar a una persona y su familia en los últimos momentos de la vida”. Mientras que esos momentos pueden convertirse en menos frecuentes mientras que él se encarga de las muchas res-ponsabilidades administrativas involucradas con su nuevo cargo, un muy respetado y retirado sacerdote en la diócesis le sugirió que traiga a su nuevo trabajo el “cuidado de un pastor”.
Reflexionando en esto, el Padre García dijo, “es mi esperanza traer al rol de vicario ge-neral y moderador de la curia mi sensibilidad pastoral de escuchar a mis hermanos sacerdotes, religiosas y diáconos, y a la gente de Dios. Mi vida como sacerdote ha sido rica. He tenido maravillosas experiencias en cada parroquia en la que he estado, grandes retos pero dadores de vida. La gente de Dios me ha ayudado a ser el sacerdote que soy. Espero que mi experiencia en cada 
parroquia colectivamente me sirva en la posición que estoy por asumir”.
Como vicario general, él sirve como el principal asistente del Obispo Vásquez, ejercitando el poder ejecutivo ordinario del obispo sobre la diócesis entera. Por lo tanto, él es el más alto oficial de la diócesis después del obispo. Como moderador de la curia, el Padre García coordina deberes administrativos y supervisa a aquellos que tienen un cargo en la administración diocesana.
“La Diócesis de Austin es bendecida al recibir al Padre García,” dijo el Obispo Vásquez. “Espero con interés el trabajar de manera cercana a él en los años venideros”. 

Department Categorization: