Sacerdote filipino se encuentra listo para pasar el resto de su vida en Texas

Por Michele Chan Santos
Corresponsal

El Padre Ramón D. Frayna es el pastor de la Parroquia de San José en Rockdale, aproximadamente una hora al noreste de Austin en el Condado de Milam.
Rockdale está a medio mundo de distancia de la provincia de Sorsogón en las Filipinas, donde el Padre Frayna creció. Sorsogón es la provincia más al sur de Luzón, la isla más grande de Filipinas. Aunque la atmósfera húmeda y tropical de Filipinas no pareciera tener mucho en común con el Centro de Texas, los dos lugares sí comparten algunas cualidades: la importancia de la comida en la comunidad y las celebraciones familiares y parroquias Católicas vibrantes.
Cuando el Padre Frayna, de 52 años, pensó por primera vez en convertirse en sacerdote, era un niño pequeño y un servidor de altar. En las Filipinas, cada villa tiene una fiesta anual grande, una celebración mayor que involucra a todos en el pueblo. El joven Ramón notó que al sacerdote siempre le servían la mejor comida.
A la edad de 12 años, él vio a un sacerdote montando una motocicleta. “Así que de niño supe que un sacerdote comía buena comida y podía tener una motocicleta,” re-
cuerda Padre Frayna, riéndose. “Pensé que era la profesión más genial”.
Después de atender la preparatoria en Sorsogón, y la Universidad en la ciudad de Naga, se unió al seminario Franciscano en la ciudad de Quezón en Manila.
“Cuando entré, se volvió claro para mí que éste es mi llamado,” dijo. “Soy feliz de estar con gente, de ayudar a la gente”.
Los Franciscanos en Manila cuidaban a los pobres en los barrios más pobres, y a los enfermos, incluyendo a aquellos en una colonia de leprosos. Los hermanos con la orden Franciscana han servido en las Filipinas desde los 1500s; los Franciscanos han establecido muchos hospitales y escuelas filipinos.
El Padre Frayna fue ordenado en 1986 en Manila. Una cita de la Escritura, de su ordenación permanece siendo importante para él:
“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,” dice 2 Corintios 4:7.
Reflexionando sobre este pasaje, el Padre Frayna dijo, “Esa es la definición del sacerdocio. El poder es de Dios, no de nosotros. Es un don precioso. Me siento honrado y agradecido cada vez que celebro la Misa”.
Después de su ordenación, él continuó trabajando con los Franciscanos en Manila. Después de varios años, él decidió aplicar para ser un sacerdote en los Estados Unidos por que estaba buscando una nueva aventura. Al principio, él aplicó para trabajar como un sacerdote en California, pero entonces “La voluntad de Dios me trajo a Texas,” dijo. “Encontré que la gente de Texas era cálida, hospitalaria y amigable”.
Él ha estado con la Diócesis de Austin por alrededor de 12 años. Fue asignado a la Pa-rroquia de San José en Bryan del 2003 al 2005, y entonces del 2006 al 2011 sirvió en la parroquia de San José en Dime Box y en la Sagrada Familia en Lexington. Fue designado a la Parroquia de San José en Rockdale en 2011.
El Padre Frayna escogió incardinarse con la Diócesis de Austin en 2011, lo que significa que es permanentemente parte de la Diócesis de Austin.
Texas “es mi segundo hogar ahora”, dijo el Padre Frayna. “Aquí es donde pasaré el resto de mi vida”.
Todavía visita las Filipinas con regularidad, y fue a visitar en mayo para celebrar el cumpleaños de su mamá.
Entre sus buenos amigos en Texas está el Padre Benji Magnaye, pastor de la Parroquia de St. Mary en Mexia. El Padre Magnaye es de la misma provincial en las Filipinas –Sorsogón- como padre Frayna.
Otro buen amigo y mentor es Monseñor John Malinowski, capellán del St. Joseph Regional Health Center en 
Bryan. Uno de sus consejos para Padre Frayna fue “Cuida bien a esa gente, especialmente a los enfermos y muribundos, y ellos nunca te olvidarán. Con la gente que te necesita más, siempre debes estar ahí para ellos”.
Monseñor Malinowski “es un buen modelo para mí,” dijo el Padre Frayna.
En su tiempo libre, el Padre Frayna disfruta cuidar el jardín. Tiene vegetales, árboles frutales y flores en su jardín.
La Parroquia de San José en Rockdale recientemente pasó por una gran remodelación. La iglesia renovada tiene un nuevo y circular ventanal con una representación de la Sagrada Familia, nuevos baños y una nueva capilla de día; se le hicieron mejoras también a la sacristía, al techo y otros áreas.
El Padre Frayna y la comunidad entera de Rockdale estuvieron muy orgullosos cuando el Obispo Joe Vásquez rededicó la iglesia el 26 de febrero.
Después de 28 años como sacerdote, el Padre Ramón dijo que todavía está muy agradecido cada vez que celebra Misa. “Estoy honrado y agradecido por que Dios me ha bendecido de muchas maneras,” dijo.

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