Español: Carismas ofrece la Primera Conferencia Familiar Hispana

Por Enedelia J. Obregón
Corresponsal

“La Alegría del Amor,“ fue el tema de la Primera Conferencia Familiar Hispana patrocinada por Carismas en Misiones Texas.
La Conferencia reunió a cientos de parejas y a sus hijos en el Centro de Eventos 
Palmer en Austin e incluyó sesiones para niños y ado-lescentes. Una sesión se enfocó en la sanación y el perdón para parejas. Entre conferencias hubo música y baile para todas las edades.
Zulma Hernández, una de los coordinadores ministeriales de Carismas en Misiones, dijo que la conferencia será un evento anual con el propósito de satisfacer las necesidades de la creciente población hispana, formada por muchos recientes inmigrantes. Los hispanos forman el 40 por ciento de los Católicos en la Diócesis de Austin.
Los hispanos también, tienden a atender eventos más como familia que en lo individual, dijeron los organizadores.
Hernández dijo que al fortalecer a las familias, la iglesia se fortalece ya que la familia es la base de la iglesia. Las familias hispanas –como todas las familias- necesitan ayuda con las asperezas tal como con la evangelización de sus hijos.
“A veces no sabemos cómo ser padres,” dijo Hernández, quien es un terapeuta consejero. “Ayudamos a enseñar a los padres cómo evangelizar a sus hijos”.
Hernández dijo que su madre aprendió estas habilidades al llevar a sus cinco hijos a una conferencia similar en Los Ángeles cuando Hernández tenía 3 años de edad.
“Así es como yo aprendí,” dijo. “también es importante para que podamos convertirnos en líderes en la iglesia”.
Planes para el próximo año incluyen el extender la confe-rencia a dos días. Más adelante, el ministerio está planeando retiros para mujeres y jóvenes adultos de 20 a 35 años.
El Obispo José Vásquez celebró la Misa de apertura de la conferencia y enfocó su homilía en “Dios Te Busca, Déjate Ser Encontrado”.
El Obispo Vásquez dijo que el gozo del Evangelio es esencial para los Cristianos Católicos. Ese gozo puede ser encontrado cada vez que nos encontramos con Jesucristo, lo que nos lleva al cambio dentro de nosotros mismos.
El Obispo reiteró las pala-bras del Papa Francisco sobre cómo nuestro mundo entero cambia cuando encontramos a Jesucristo.
¿Dónde encontramos a Jesucristo? Preguntó.
“Lo encontramos en su Santa Palabra, en nuestro prójimo, en el pobre en nuestra comunidad tal como en nuestros sacerdotes y diáconos, y especialmente en la Santa Misa en la Eucaristía,”  dijo.
Nuestro amor por Cristo comienza en nuestras familias, dijo el Obispo Vásquez.
“Dentro de la familia existe la iglesia doméstica- la pequeña iglesia,” dijo. “La familia es la base de la sociedad. Sin la familia no podemos existir”.
Él reconoció que ninguna familia es perfecta y todas las familias tendrán dificultades. De cualquier manera, dijo, el mantener la fe fortalecerá a las familias y les ayudará a sobrevivir y prosperar.
Pero las familias necesitan recordar que tal como somos los servidores de Cristo, así debe ser cada miembro de la familia para los demás miembros.
El Obispo Vásquez compartió los tres criterios necesarios del Papa Francisco para formar familias fuertes: permiso, amor y perdón.
Permiso- No siempre haga solo lo que desea. Pregunte a su esposo(a) y/o a sus hijos.
Amor- Mientras que nadie es perfecto, es importante amarse unos a otros a pesar de las imperfecciones.
Perdón- ¿Qué tan frecuentemente pide perdón a su esposo(a) y/o a sus hijos? No sea demasiado orgulloso para pedir perdón.
El Padre Eugenio Cárdenas se enfocó en el tema “Las Promesas de Dios para la Familia”. Él cantó baladas tradicionales mexicanas subs-tituyendo con Jesús y María el nombre del amado en las canciones.
“El amor de la familia trae gozo,” dijo el Padre Cárdenas, reiterando las tres características del obispo para las familias fuertes.
“El permiso es la libertad en justicia,” dijo. “Significa, te debo lo que Dios te ha dado y te pido permiso para darte mis dones a ti”.
“Amor,” agregó, “se convierte en gratitud por lo que Dios nos ha dado. Nos damos a nosotros mismos unos a los otros en una santa alianza de amor. Te acepto y respeto todos los días de mi vida”.
“Perdón,” dijo el Padre Cárdenas, “es una hermosa palabra llena de consuelo para el corazón que la escucha”. Ella saca el miedo y restaura la sanación.
También compartió su historia de vida, haciendo notar que él nunca vio a sus padres pelear ni a su padre decir malas palabras o actuar con coraje contra su madre.
“Jesús era el centro de sus vidas,” dijo.
Él recordó que las parejas son las “células de la iglesia”.
Tal como la sal da sabor a la comida, así son las familias llamadas a ser “sal para la tie-rra,” y dar sabor a la humanidad para la gloria de Dios.
Los temas en la conferencia fueron justo lo que Iris y Juan Diego López de la Parroquia de Santa Cruz en Buda estaban buscando. Ellos trajeron a sus hijos Danida, Alejandra y Juan Diego.
“Esto nos ayuda a enseñar a nuestros hijos a seguir el buen camino,” dijo Iris López. “Es  más difícil cuando crecen. Por eso es importante hacerlo ahora“.
Dania Quijano, también de Santa Cruz, trajo a sus hijos de 10 y 9 años.
“Es importante enseñarles valores cuando son jóvenes,“ dijo. “Tengo un hijo de 18 años que no va a la iglesia. Si haces esto cuando son jóvenes, aprenden sobre el amor de Dios a lo largo de sus vidas“.
María Luisa Benítez y su esposo Alejandro Jaimes vinieron con sus hijos Carlos de 9 años, y Estrella de 7, desde la Parroquia del Sagrado Corazón en Austin. Benítez dijo que era madre soltera cuando ambos niños nacieron y que se siente bendecida de haber encontrado a Jaimes. Ellos se casaron el 3 de mayo y quieren que su fe esté en el centro de su matrimonio.
“Sé que Dios me ha regalado este amor,” dijo Benítez. “Queremos que los niños aprendan sobre el amor de Dios”.
Jaimes dijo que con frecuencia separamos nuestras vidas de Dios. “Pero siempre regresamos,” dijo. “Con Dios nunca es demasiado tarde para regresar”.
Para mayor información sobre Carismas en Misiones Texas, visite 
www.carismaenmisiones.org.

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