El Santuario de Schoenstatt de Austin se encuentra abierto ya

EL OBISPO JOSÉ VÁSQUEZ bendijo el nuevo Santuario Schoenstatt en Austin el 13 de septiembre. El santuario es una réplica del original Schoenstatt junto a la ciudad de Koblenz, Alemania. (Foto cortesía del Movimiento Schoenstatt)

Por Michele Chan Santos
Corresponsal

Después de años de oración, trabajo duro y sacrificio, el primer santuario de Schoenstatt de Austin –– el tercero en Texas y uno de más de 200 alrededor del mundo –– ha sido dedicado y se encuentra ahora abierto a los visitantes.
Está localizado en una colina callada al Oeste de Austin con una hermosa vista en 225 Addie Roy Rd., cerca de la intersección del  Loop 360 y Bee Cave Road. El Santuario está abierto siete días a la semana de 9 a.m. a 8 p.m. Es un lugar de peregrinaje y oración.
El santuario Schoenstatt es una capilla blanca y pequeña dedicada a la Virgen María. Adentro hay un altar tallado a mano alrededor de una pintura serena de la Santísima Madre con el niño Jesús. Cada santuario Schoenstatt es una réplica del santuario original, localizado en el valle de Schoenstatt cerca de la ciudad de Koblenz en Alemania. El santuario original en Alemania es la casa espiritual y el centro del movimiento.
El Movimiento Schoenstatt fue fundado por el Padre Joseph Kentenich (1885-1958) un sacerdote alemán de origen quien pasó tres años en un campo de concentración en Dachau, Alemania por desafiar a los Nazis. El Padre Kentenich está siendo consi-derado para la santidad.
Fue en el santuario original que el Padre Kentenich y sus estudiantes entraron en un convenio de amor con María y aprendieron a verla como el puente que lleva a un profundo y ferviente amor a Dios. El movimiento a nivel mundial, enfatiza la renovación espiritual a través del ejemplo de María y de su intercesión.
El Padre Schoenstatt Jesús Ferras dijo que todos están invitados a visitar el santuario. Él es el director del Movi-miento Schoenstatt en Texas y trabaja con la juventud, los jóvenes adultos y las ramas universitarias del movimiento aquí.
“En cada lugar donde el Movimiento Schoenstatt se desarrolla, el santuario es un lugar de gracias en donde la Santísima Madre forma y educa a sus hijos,” dijo el Padre Ferras. “El Santuario es para toda la diócesis. Es un lugar de peregrinación dedicado a la Santísima Madre”.
El Obispo José Vásquez dedicó el santuario en una Misa el día 13 de septiembre. La Misa de dedicación fue una celebración gozosa y bella al aire libre con temperaturas en los 60 grados y lluvia continua.
“Dios y Nuestra Señora nos bendicen con lluvia,” dijo el Obispo Vásquez desatando una risa apreciativa por parte de la multitud de cientos reunida bajo sombri-llas y tiendas, usando ponchos e impermeables. “Ella nos está enviando maravillosas bendiciones desde el cielo”.
El cons-tructor Rodney Winter, el ingeniero Javier Barajas, el diseñador del edificio Cammi Kiler y Greg Ruhl, president del comité cons-tructor, presentaron al obispo las llaves ceremoniales del santuario.
Más de 25 sacerdotes (Schoenstatt y diocesanos) concelebraron la Misa.
El Obispo Vásquez alternó hablando español e inglés durante su homilía. Hubo muchos visitantes de México y  de Sudamérica, en donde el movimiento Schoenstatt tiene un especial empuje en Argentina, Chile, Brasil y Paraguay. El movimiento tiene seguidores en 110 países.
“Los santuarios son lugares donde los peregrinos vienen a encontrar sanación y fuerza,” dijo el Obispo Vásquez. “El Cristiano es un peregrino y la nuestra es una iglesia peregrina. Los santuarios son lugares donde podemos ver más claramente la presencia de Jesús”.
“Estamos unidos con la familia Schoenstatt hoy,” continuó. “Este es un día de gozo y celebración”.
El hecho de que el santuario de Austin fuera terminado en 2014 –– el centésimo aniversario de la fundación del Movimiento Schoenstatt –– es una bendición tremenda, dijo el Padre Ferras.
“La Divina Providencia hizo que la apertura de nuestro santuario cayera en el año del centésimo aniversario”. Dijo el Padre Ferras. “Es un gran, gran don. Tres santuarios están siendo dedicados este año—el nuestro, otro en Bangalore, India, y el tercero en Santiago de Chile. Nunca imaginé una bendición tan tremenda como el poder lograr la construcción de este santuario para los cien años. Nos hemos estado esforzando por muchos años”.
El santuario es pequeño (tiene capacidad para sentar a 30 personas). Para eventos grandes como la Misa de dedicación, la gente se juntó en el espacioso patio a la sombra de los árboles, en frente de la capilla.
Más de 500 personas pertenecen al Movimiento Schoenstatt en la Diócesis de Austin. Ellas pertenecen a diversas parroquias, pero se reúnen en grupos (rama familiar, rama de estudiantes universitarios, etc.) para orar y convivir en compañerismo.
Muchos de los miembros del movimiento, que han pasado años trabajando para obtener este santuario estaban tremendamente conmovidos por verlo completado. Nombraron al santuario de Austin “La Cuna de Belén de la Santidad”.
Para Lizette Anglin, miembro de la rama familiar de Schoenstatt, la dedicación del santuario “es el sueño y la esperanza más grande jamás realizada. Es un hermoso regalo a la Santísima Madre”.
Marcela Pinto es la presidenta de la dedicación del evento. “Para mí este día 
representa un día para compartir con la diócesis de Austin toda la belleza de la espiritualidad Schoenstatt,” dijo Pinto. “Es el comienzo de una nueva etapa. Ahora más gente puede crecer en el amor a la Santísima Madre como nosotros la amamos”.
Carlos Licona es un miembro de la mesa directive del movimiento. “Para mí, este día es prueba de que podemos cambiar el mundo. Es un regalo que tiene que ser compartido con el mundo,” dijo.
El Padre Ferras explicó, “Visitar el Santuario debe sentirse como cuando uno va a casa y ve a su mama. Ella te da la bienvenida aquí. Este es un lugar donde María actúa, y donde vive”.
Para saber más, visite www.schoenstatt.us o en Facebook, busque Schoenstatt Movement of Austin.

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