Programa Scout se enfoca en familias

Por Enedelia J. Obregón
Corresponsal

Un programa piloto para las Niñas y Niños Scouts (Boy y Girl Scouts en inglés) en la Parroquia del Sagrado Corazón en Austin ha crecido a 130 Scouts y su éxito está llevando al desarrollo de otros progra-mas similares.
Alison Tate, directora dio-cesana de la Oficina de Juventud, Jóvenes Adultos y Ministerio Universitario, dijo que el Obispo José Vásquez pidió, el pasado verano al Comité Dio-cesano Scout y a su oficina que pusiera a prueba una iniciativa para incrementar el número de niños –– especialmente hispanos- en los grupos de niños y niñas Scouts.
“El obispo apoya verda-deramente el Scouting,” dijo Tate. “El hacer Scouting provee de una oportunidad única para el crecimiento y de un rol creado para que las familias se involucren”.
Tate dijo que el Scouting no es solo un ministerio para jóvenes sino también para padres por que ellos sirven como líderes y trabajan de cerca con sus hijos.
“La diócesis ve al Scouting como un aliado en los esfuerzos de realizar un ministerio con los jóvenes basado en valores, cultivando el liderazgo y las oportunidades para aprender sobre la fe,” dijo.
Ella agregó que el tener a parroquias patrocinando a las tropas permite a los jóvenes celebrar su identidad Católica.
Apoyo Parroquial
El padre Matthew Kinney, pastor asociado de la Parroquia de St. Joseph en Killeen y un Eagle Scout (Águila), sirve como capellán para el Comité Dio-
cesano para el Scouting Católico. Él dijo que el tener apoyo del pastor es “el factor más importante” del éxito de los programas de Scouting parroquiales y no sólo involucra el permitir que las tropas se reúnan en edificios parroquiales.
“El Scouting es ministerio juvenil,” dijo el Padre 
Kinney. “No hace todo lo que la catequesis hace, pero tiene muchos de los elementos de un sistema basado en valores que ayuda a los jóvenes a convertirse en mejores personas”.
El Padre Mark Hamlet, pastor de la Parroquia del Sagrado Corazón estuvo de acuerdo. Él apoya totalmente dichos programas por una razón, “Estamos cambiando vidas a nivel familiar con padres a quienes les importa”.
El Padre Hamlet dijo que su parroquia es 90 por ciento hispana y más de la mitad –– de los miembros –– son inmigrantes.  Por lo tanto, el programa de Scouting tuvo que ser diseñado para tomar en consideración las diferencias culturales. Lo que funcionó para la Parroquia del Sagrado Corazón fue contactar a las madres.
“Se trata de la Mamá,” dijo el Padre Hamlet. Las mujeres, quienes tienden a ser jóvenes y a tener familias grandes, le dijeron que tenían dificultad en venir a las múltiples reuniones. “Necesitaban algo para ambos, niños y niñas y para padres que les diera el conocimiento y el valor de involucrarse,” dijo.
El Padre Hamlet también se reúne con el comité de Scouting a nivel parroquial mensualmente, el cual está formado por líderes Scout masculinos y femeninos.
Adaptaciones
Carrie Manongdo Yager es Directora de Unidad de Servicio de las Girl Scouts para las unidades de servicio de Walnut y DelcoSimond que supervisa tropas en el Noreste de Austin, incluyendo el Sagrado Corazón.
Ella dijo que existen potencialmente 13,000 Chicas Scout en esa área, mayoritariamente hispanas.
Yager enfrentó muchos retos al ayudar a la parroquia y a los padres a lanzar el programa de chicas Scout (Girl Scout en inglés): ella no habla español con fluidez, los materiales no estaban disponibles en español y estaba teniendo que lidiar con una tropa de múltiples niveles. La tropa 276 tiene desde Daisies, niñas en edad de Kindergarten hasta niñas de nivel preparatoriano Amba-ssador que se reunen durante la misma noche.
“No se trata únicamente de entrenar, sino de comenzar con ¿qué son las Girl Scouts?” dijo. “Pero no estaba dispuesta a fallar”.
Ella aprendió con velocidad que el entrenamiento en línea no iba a funcionar por que muchas familias no tienen computadoras. Así que tradujeron los materiales de entrenamiento del “Jump Start” al que llamaron “Arranque” en español y se pusieron a trabajar.
Yager dijo que Girl Scouts del Centro de Texas ahora tiene una iniciativa Latina y está empleando más recursos –incluyendo personal- para alcanzar a las chicas hispanas y a sus familias. Ella se reúne regularmente con los líderes y el Padre Hamlet para determinar qué está funcionando y qué necesita cambiar.
Ella dijo que el apoyo del Padre Hamlet por el programa Scout ha sido contagioso y las familias han respondido.
“La visión del Scouting es algo a lo que esta comunidad y el Sagrado Corazón realmente respondieron,” dijo. “La entendieron bien desde el principio”.
Involucrarse
Gisela González de 31 años, madre de tres niños dijo que fue “por el amor de Dios” y por la petición del Padre Hamlet de padres voluntarios que se animó a involucrarse. “Cuando hablábamos sobre niños siendo exitosos y apren-diendo a ser líderes, yo 
inmediatamente pensaba en mi hija,” dijo González. Ella comenzó con una tropa de 12 niñas y ahora supervisa el programa Girl Scout.
“El programa- Girl Scout les ayudará en su futuro, ” dijo. “Girl Scout les enseña a las niñas a ser independientes y a tener sus propias metas y el deseo de alcanzarlas”.
Uno de los aspectos del programa Girl Scout que a ella le gusta más es que las chicas toman roles de liderazgo al planear actividades.
“Mientras crecen, las mamás que son líderes están ahí para asegurarse de que todo mundo esté a salvo, pero las chicas toman sus propias decisiones,” dijo.
Erika García, 31, es una madre soltera de tres, y tiene poco tiempo para dedicarse a actividades extra escolares, así que escogió involucrarse con el Scouting.
“Convivir” es la pala-bra que ella y otros padres usaron para describir qué es lo que hacen con sus hijos en el Scouting. Si se traduce literalmente al inglés, “convivir” significa vivir juntos pero tiene un significado más profundo, más parecido a compartir la vida.
“Quiero que aprendan a ser independientes y a valorarse a si mismos,” dijo mientras su hija jugaba con los pies de su hermanito. “Quiero que puedan hacer lo que deseen en la vida y que aprendan sobre buenas y malas consecuencias”.
Familias
Mientras que los padres se enfocan en el futuro de sus hijos, los jóvenes se enfocan en la diversión que tienen cuando hacen Scouting. El acampar es algo popular.
Christy Alba, quien está en la Tropa 276, dijo que disfruta hacer s’mores (sándwiches de galleta rellenos de bombón o malvavisco) durante los campamentos. Ella también está aprendiendo a ser una mejor ciudadana.
“Aprendemos sobre ayudar al mundo –– por ejemplo, ¿ayudaste a alguien o levantaste tu basura?” dijo.
Jhovany Alba, hermano de Christy, tiene 11 años y está en la Tropa 408. Él quiere convertirse en un Eagle Scout. Él disfruta acampar con sus padres y ganarse insignias de mérito en los campamentos.
“Aprendemos mucho,” dijo Jhovany. “No puedes aprender nada viendo la TV.”
Su padre, quien es Cubmaster, Juan Alba, ha visto un cambio en sus niños gracias al Scouting. El también tiene un hijo de 6 años que está comenzando a hacer Scouting. Su esposa, Carolina Resendez, está involucrada con las Girl Scouts.
“Puedes ver cómo cambian los niños,” dijo Alba. “Sé que esto les ayudará a tener éxito. Esto abre una puerta para ayudarles a ir a la universidad”.
Lo que lo sorprendió también fue su propio crecimiento. A lo largo de este año, él ha tomado más responsabilidades, ha aprendido a organizar agendas, ha recibido entrenamiento, a entrenado a otros y ha planeado excursiones al Cameron Park Zoo en Waco y a los estudios Univisión en Austin. En 12 meses él ha participado en ocho campamentos.
“No me he aburrido,” dijo riéndose.
Devolviendo de lo recibido
Erick Olvera, de 13 años, dijo quererse convertir en un Scout Águila por que eso le ayudará a entrar a la universidad. La manada (den) ha tenido tres Eagle Scout hispanos hasta ahora.
El líder Cub Scout de manada, Albert López dijo que uno de los objetivos de la unidad –– el grupo combinado de Cub Scouts dens y tropas Boy Scouts –– es que regresen más Scouts Águila para que ayuden.
“No gustaría que ayudaran para devolver algo al Scouting regresando y sirviendo,” dijo. Jorge Rodríguez, Scoutmaster asistente en la Tropa 489, también usó la palabra “convivir” para describir lo que está pasando a su hijo de 13 años, un chico Scout que ha ganado el rango de Star Scout (o Estrella Scout) y está ansioso por ganarse el rango de Eagle. El señor Rodríguez salió de su casa a los 17 años y no ha tenido una relación cercana con su padre.
“Tengo la satisfacción de compartir esto con él,” dijo Rodríguez. “No hay un pago mayor que eso”.
El Scoutmaster Chris 
Krumrey ha estado activo en los Boy Scouts por 35 años – 10 años en la Parroquia del Sagrado Corazón. Él dice que el apoyo de la diócesis y su pastor han hecho una gran diferencia en el involucramiento de los padres.
Después de que la escuela parroquial cerró en 2002, el programa de Cub Scout se cerró a pesar de que la Tropa de Boy Scouts 249 permaneció activa y tenía ya tres niños antes de que los nuevos esfuerzos de reclutamiento comenzaran.
“Los padres reconocen el valor del Scouting,” dijo.
El liderazgo establecido tuvo que funcionar a través de barreras culturales con las familias de nuevos reclutas que no hablaban mucho inglés y se preocupaban de que les iba a costar mucho dinero.
“El Padre Mark se asegura de que tengamos lo que necesitamos,” dijo Krumrey. “A nadie se le rechaza porque no pueda pagar. Tenemos ex-alumnos que ayudan a recabar fondos”.

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