Sínodo termina afirmando tradición, dejando abiertas cuestiones controversiales

Por Francis X. Rocca
Catholic News Service

Después de varios días de animado debate sobre un informe de mediados del término, el Sínodo de los Obispos Sobre la Familia acordó sobre un documento final más claramente cimentado en la doctrina Católica tradicional. La asamblea no logró el consenso de dos tercios en cuestiones de la Comunión para los divorciados y recasados civilmente ni de atención pastoral a los homosexuales.
La última sesión de trabajo del sínodo, el 18 de octubre, también presentó un discurso del papa Francisco, en el cual él celebró los francos intercambios entre los miembros mientras advertía contra el extremismo en la defensa de la tradición o la búsqueda del progreso.
Las discusiones en la sala sinodal se habían tornado candentes después de la presentación de un informe de mediados del sínodo el 13 de octubre que usó lenguaje conciliador hacia las personas que llevan estilos de vida contrarios a la enseñanza eclesiástica.
Los resúmenes de las discusiones del grupo de trabajo, publicados el 16 de octubre, mostraron que una mayoría quería que el documento final fuera más claro acerca de la doctrina eclesiástica relevante y prestara más atención a las familias cuyas vidas ejemplifican esa enseñanza.
El Papa Francisco dijo que agradecía las expresiones de desacuerdo de la asamblea.
“Personalmente, me hubiese preocupado y entristecido mucho si no hubiese habido estas tentaciones y estas discusiones animadas”, dijo el papa, “si todos hubiesen estado de acuerdo o permanecido en silencio en una paz falsa y quietista”.
“Tantos comentaristas, o personas que hablan, imagi-naron que vieron la iglesia pe-leando, una parte contra la otra, o hasta dudando del Espíritu Santo, el verdadero promotor y garante de la unidad y la armonía en la iglesia,” él dijo.
El Papa Francisco advirtió contra las tentaciones de la “rigidez hostil” y el “’hacerbienismo’ destructivo,” de los cuales dijo que habían estado presentes durante el sínodo de dos semanas.
El primero busca refugio en la letra de la ley, “en la certeza de lo que sabemos y no de lo que todavía tenemos que aprender y lograr”. Esta tentación, él dijo, es característica de los “celosos, los escrupulosos, los atentos y, hoy día, de los supuestos tradicionalistas y también de los intelectuales”.
“El ‘hacerbienismo’ destructivo, el cual en nombre de una equivocada piedad venda las heridas sin tratarlas ni medicarlas primero, trata los síntomas y no las causas ni las raíces. Es la tentación de los supuestos bienhechores, de los timoratos y también de los supuestos progresistas y liberales”.
Los participantes votaron sobre cada uno de los 62 párrafos del documento. Todos recibieron una mayoría simple, pero tres no pudieron obtener los dos tercios requeridos normalmente para los documentos sino-dales.
Dos de estos trataban sobre una propuesta presentada por el cardenal alemán Walter Kasper que haría más fácil que los Católicos divorciados y recasados civilmente recibieran la Comunión. El documento señaló desacuerdos sobre el tema y recomendó estudio adicional.
La sección del documento sobre la homosexualidad, que también se quedó corta de aprobación por la supermayoría, fue cambiada significativamente desde el informe de mediados del sínodo.
El título original de la sección, “acogiendo a homosexuales,” fue cambiado a “atención pastoral a personas de orientación homosexual”.
Una declaración de que las uniones homosexuales podrían ser un “valioso apoyo a la vida de los compañeros” fue removida.
El informe final citó un documento del 2003 de la Congregación Para la Doctrina de la Fe: “Absolutamente no hay fundamento para considerar que las uniones homosexuales sean de alguna manera similares, ni siquiera remotamente análogas al plan de Dios para el matrimonio y la familia”.
El informe final del sínodo servirá como agenda para el sínodo mundial sobre la familia de octubre del 2015, el cual le hará recomendaciones al papa.