Propagando el gozo de la vida religiosa

Por Peggy Moraczewski
Corresponsal

Una efervescente hermana Mary Lou Barba dijo recientemente “¡Es algo gozoso tener una vida religiosa!” Ella habla por experiencia mientras se prepara para celebrar su 45vo. aniversario como hermana religiosa de las Catequistas Mi-sioneras de la Divina Providencia (MCDP por sus siglas en inglés) este año.
Bendecida de crecer en una familia Católica, la hermana Mary Lou dijo, “la fe siempre fue algo con lo que me podía relacionar”. 
Rodeada por su familia, sus abuelos y vecinos que eran como familia, la vida era simple. Su padre caminaba tres cuadras para trabajar en las vías del tren, sus padres no tuvieron un auto hasta que ella estaba en la preparatoria, los niños caminaban a la escuela, y en vísperas de Navidad, su familia caminaba de casa en casa en el vecindario orando el rosario y comiendo tamales (en las posadas).
Esta reflexión sobre la vida familiar temprana se relaciona a una de sus citas favoritas del Papa Francisco, “La vida de una familia está llena de momentos felices … Pero si el amor falta, el gozo falta, nada es divertido. Jesús siempre nos da ese amor: Él es su fuente inagotable”. La hermana Mary Lou irradia el amor y el gozo del que el Papa Francisco habla.
Actualmente, la Hermana Mary Lou trabaja como la Directora de Formación en la Fe de los Niños de la Parroquia de Emaús en Lakeway; un papel que le permite satisfacer parte de su llamado religioso. Para ella, es un llamado que data de su primer año cuando la joven Mary Louise observaba a las hermanas del Verbo Encarnado en sus clases religiosas y pensaba, “¡Yo puedo hacer eso!”
Mary Louise atendió escuelas públicas en San Antonio, y fielmente atendió las clases de educación religiosa y fue enseñada por tres órdenes diferentes de hermanas religiosas a través de los años. Las hermanas religiosas tuvieron un tremendo impacto en ella y, una todavía traviesa Hermana Mary Lou, compartió memorias de escaparse del convento siendo una chica del sexto grado (rápidamente regresada a sus padres por las monjas), y de cuestionar por qué su abuela siempre rezaba por tener un sacerdote en la familia. Mary Louise se preguntaba “¿Por qué no una monja?”
En la Preparatoria Fox Tech estudió contaduría, participó en el Pep Squad y fue Vice Presidenta del grupo juvenil parroquial. Sin embargo, durante esos ocupados años, fue que las hermanas de las MCDP dejaron una marca imborrable en su corazón. Ellas le enseñaron educación religiosa en la prepa y ofrecieron retiros para estudiantes que Mary Lou nunca quería que terminaran. Entró en el convento después de la graduación de la preparatoria y tres años después hizo sus primeros votos, logrando un sueño de toda la vida. Su primera posición fue como directora asistente de educación religiosa en la Parroquia de St. Mary en Lockhart. 
Al pasar de los años, la Hermana Mary Lou ocupó diferentes posiciones dentro de la congregación de las MCDP, incluyendo la de Superiora General. Ella ha representado a las MCDP en Roma, Brasil, Francia y en la mayoría de los estados en la Unión Americana, pero dice “Mi lugar favorito es la Diócesis de Austin”.
Además de su trabajo primario en la Parroquia de Emaús, desde principios de 2013, ha servido como directora de la Oficina para Religiosos en la Diócesis de Austin. Esta era una posición que ella había deseado secretamente por más de una década. Con una sonrisa en la cara, dijo “¡Aquí estoy!”.
La hermana Mary Lou posee una licenciatura en Estudios Religiosos con una concentración en Filosofía de la Universidad de Our Lady of the Lake en San Antonio (1977) y una maestría en Servicios Humanos, Administración y Estudios Pastorales de la Universidad de St. Edward´s en Austin (1990).
Posiblemente el reto más grande de su vida se presentó cuando fue diagnosticada con cáncer de seno en 2009. Ella se acuerda de estar mirando el crucifijo de su cuarto de 
hospital pensando, “Voy a vencer esto con la ayuda de Dios. Traté de estar abierta a la gracia de Dios. Es un reto diario el ser una persona ba-lanceada, aquí, por Dios,” dijo.
Ella encuentra inspiración en su comunidad de oración y a través de la Misa. Ella considera a la Eucaristía, la adoración, el rosario y su comunidad religiosa sus tesoros más preciados. Reflexionando diario sobre sus votos, su amor por la Santísima Virgen y la oración de devociones Maria-nas la han ayudado a ser una “persona más balanceada, aquí, por Dios.” Dios es la fuente de gozo, un gozo que ella comparte a diario.
El Papa Francisco ha proclamado a 2015 como el Año de la Vida Consagrada. El Obispo José Vásquez celebrará Misa para la Celebración Mundial de la Vida consagrada el 31 de enero a las 10 a.m. en la Catedral de St. Mary en Austin. La Hermana Mary Lou anima a todos a que atiendan, den testimonio y oren por todos los religiosos.
Para mayor información sobre el Año de la Vida Consagrada, visite www.austindiocese.org/ycl.

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