Entrevista: El Papa nos llama a cuidar mejor a la ‘Madre Tierra’

Editora: El Papa Francisco discute el cuidar mejor nuestro hogar terrenal en su más reciente encíclica “Laudato Si’”. Hasta donde sé, esta es la primera vez que una encíclica ha sido dedicada a la ecología ¿Por qué considera usted que él haya escogido este tema?
Obispo Vásquez:
Obviamente ha estado en el corazón y mente del Santo Padre el hablar sobre el tópico de la ecología y especialmente sobre cómo cuidamos de la tierra – nuestro “hogar común” como la llama el Papa Francisco. Al comienzo de la encíclica, él escribe, “Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autori-zados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes”.(2)
Esta es una preocupación moral para el Papa Francisco. Él está realmente preocupado por que cuidemos mejor la tierra y nos cuidemos unos a otros por que de muchas maneras estamos destruyendo nuestro hogar terrenal y futuras generaciones sufrirán por esto. Él específicamente subraya los efectos sobre los pobres y pone énfasis en que los pobres sufren grandemente por los efectos de un ecosistema malo. Una y otra vez durante su pontificado, el Papa Francisco nos ha invitado a cuidar de los pobres. Él lo hace de nuevo en esta encíclica cuando habla a todas las personas de buena voluntad sobre cuidar mejor de nuestro planeta.
Editora: Muchos argumentan que la iglesia debería quedarse fuera de tales temas científicos, pero el Papa se encuentra firme en decir que los cambios climáticos son temas morales y espirituales también ¿Por qué?
Obispo Vásquez:
Debemos recordar que el Papa Francisco es un hombre inteligente y que él era un científico antes de convertirse en sacerdote. Él estudió para ser un ingeniero químico antes de entrar al sacerdocio. Él es también un Jesuita, una orden de sacerdotes que son conocidos por su conocimiento y respeto a la ciencia. También, el Papa Francisco lo dice muy claramente en la encíclica, que ésta no tiene el propósito de ser un documento científico. Él señala inmediatamente a San Francisco de Asís, quien no era un científico sino “Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo”. (10)
El Papa Francisco nos invita a ser más como San Francisco, quien “nos muestra también que una ecología integral requiere apertura hacia cate-gorías que trascienden el lenguaje de las matemáticas o de la biología y nos conectan con la esencia de lo humano.”(11)
El Papa Francisco quiere que exa-minemos nuestros corazones y encontremos maneras de cuidar mejor nuestro plantea por el bien de los pobres, por nuestro propio bien y por el bien de futuras generaciones. “Cuando pensamos en la situación en que se deja el planeta a las generaciones futuras, entramos en otra lógica, la del don gratuito que recibimos y comunicamos,” él escribe (159).
Nuestro Santo Padre considera el cuidar de nuestra tierra no sólo algo relacionado a la ciencia sino a la moralidad. Él considera que la manera en que tratamos a la tierra y a nuestros recursos naturales es un tema altamente moral.
Editora: El término ecología integral ha sido mencionado en relación a la encíclica ¿Qué significa este término?
Obispo Vásquez:
Mi entendimiento del término ecología integral se refiere a que todos estamos trabajando juntos para cuidar de la creación, el desarrollo de nuestros recursos y el cuidado de los pobres. Cuando abusamos de cualquiera de estos, es algo pecaminoso, dice el Papa Francisco. Me encanta que el Santo Padre sea tan práctico y sea tan franco. Él dice que la hermosa tierra que Dios nos ha dado es un regalo para ser cuidado; y nuestra tierra, al igual que toda vida humana, debe ser considerada algo precioso. Y él no sólo está hablando a los científicos o políticos, él está hablando a todas las personas de buena voluntad –  ¡es decir, a usted y a mí!
Editora: En la encíclica, el Papa Francisco nos anima a actuar ahora en el cuidado de nuestra creación ¿Cuáles son las maneras en las que podemos hacer esto como individuos en la diócesis?
Obispo Vásquez:
Somos afortunados de muchas maneras al vivir en el Centro de Texas por que la comunidad se preocupa mucho por la creación y por la naturaleza ¿Por qué? Por que probablemente vivimos en la parte más bella del estado. Estoy muy orgulloso del hecho de que estamos rodeados de lagos, arroyos, colinas, bosques y sembradíos. Tenemos hermosas vistas y vemos increíbles atardeceres y amaneceres en este área ¡Estamos rodeados por la belleza de la creación de Dios justo aquí en el Centro de Texas!
Creo que estamos bendecidos de reconocer la belleza de nuestro área y somos sensibles y estamos conscientes de nuestra responsabilidad de cuidar nuestro  ambiente. Sabemos lo valiosa que es el agua de lluvia por que hemos experimentado la sequía. No debemos hacer mal uso de nuestros valiosos recursos hídricos y debemos conservar tanta agua como sea posible. Estamos también llamados a reciclar y a reusar tanto papel, plástico y productos de vidrio como sea posible. Sí, todos estamos tratando de hacer esto, pero soy el primero en admitir ¡que podría hacerlo mucho mejor!
El Papa Francisco escribe que somos una “cultura del descarte” y mientras que ha habido algo de progreso en el reciclar y la conservación, debemos hacer más. Específicamente él hace un llamado a las industrias a reducir el desperdicio y a reusar materiales. “En cambio, el sistema industrial, al final del ciclo de producción y de consumo, no ha desarrollado la capacidad de absorber y reutilizar residuos y desechos. Todavía no se ha logrado adoptar un modelo circular de producción que asegure recursos para todos y para las generaciones futuras, y que supone limitar al máximo el uso de los recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar”. Él escribe (22).
A lo largo de la encíclica, el Santo Padre continúa regresando –a hablar- sobre los pobres. Él está muy preocupado de que nuestro abuso del planeta afecta negativamente a aquellos cuyo modo de vida depende de la tierra. “…no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres,” escribe (49). Él deja muy en claro en su encíclica que él no va a dejar a nadie escaparse – de la responsabilidad – y que todos estamos llamados a hacer sacrificios por el bien común. Todos necesitamos sacrificarnos para que todos nosotros – sin importar nuestro ingreso o dónde vivamos- podamos compartir las bendiciones de nuestro Creador y Señor.
Editora: ¿Cuál es su oración por nosotros como Católicos mientras abordamos el cambio climático como iglesia?
Obispo Vásquez:
Demos, pri-mero, gracias a Dios. El título de la encíclica es Laudatio Si’, que significa “¡Alabado seas, mi Señor!” Alabamos especialmente y damos gracias por nuestro bello hogar terrenal. Dios nos hizo a su imagen y semejanza y así lo alabamos y honramos ahora y siempre.
Que siempre seamos buenos administradores de nuestros tesoros terrenales y seamos sabios al usar lo que Dios nos ha dado para que podamos cuidarlo para los pobres y – podamos – preservar nuestra tierra para futuras generaciones.