Muchos se unen para ayudar a víctimas de la inundación

Por Peggy Moraczewski
Corresponsal

Más allá de la devastación de la inundación en el Centro de Texas del fin de semana del Memorial Day,  las traumatizadas víctimas recibieron consuelo a través de la lluvia de generosidad de parte de amigos, vecinos y extraños. 
“Nunca queremos que suceda un desastre, pero cuando ocurre, entonces es cuando la humanidad – se puede  ver – en su mejor faceta. Estatus políticos, sociales y económicos son dejados de lado y nos convertimos simplemente en personas ayudando a personas,” dijo Sara Ramírez, directora ejecutiva de Caridades Católicas del Centro de Texas (CCCTX por sus siglas en inglés). Historias angustiosas de personas desaparecidas y de rescates valerosos emergieron durante los días siguientes a las tormentas. Las necesidades fueron urgentes y enormes. Personas sin hogar, comida y ropa estaban desesperadas y aterrorizadas por miedo a lo desconocido. En medio de cualquier desastre,  los primeros respondientes a emergencias y la Cruz Roja Americana tomaron el liderazgo. De cualquier modo, la ayuda crítica complementaria y la asistencia de organizaciones Católicas se implementó en 24 horas.
Esta respuesta particular al desastre dictó una aproximación distinta a la de previos desastres, tales como los de la explosión de West y en Bastrop, las cuales fueron limitadas a un área particular. La naturaleza extendida de la inundación requirió una aproximación de total abarque por parte de CCCTX y de la Sociedad de St. Vincent de Paul (SSVdP), para poder valorar las necesidades de cada comunidad.
CCCTX inmediatamente activó su equipo de respuesta al desastre y estableció zonas de recuperación en la Parroquia de St. John the Evangelist en San Marcos y en la oficina de Caridades Católicas en Austin para servir a siete condados en la diócesis, los cuales fueron declarados zonas de desastre por el gobierno federal.
Al mismo tiempo, SSVdP sirvió desde la Parroquia de St. John, proveyó asistencia de primera instancia y ayudó a personas a encontrar recursos para obtener alimentos, transportación, etc. Más de 260 voluntarios de la SSVdP respondieron en más de 12 municipalidades: Buda, Kyle, Dripping Springs, Luling, San Marcos, Wimberley, Lockhart, Martindale, Cedar Park, Pflugerville y Hutto.
El fin posterior al Memorial Day, la Parroquia de St. John fue la anfitriona de 17 organizaciones de ayuda, incluyendo las iglesias locales Luteranas y Bautistas. Todos estos grupos llegaron con el deseo de ayudar a aliviar el dolor y el sufrimiento de las víctimas de la inundación.
“Fue hermoso ver a las iglesias juntas trabajando. Fuimos una iglesia bajo un Dios,” dijo el Padre Mayorga, Pastor de la Parroquia de St. John.
Juanita Vargas y Tony Grandinetti, parroquianos de hace mucho tiempo, compartieron sus historias personales. Forzados a evacuar durante las inundaciones, regresaron a sus hogares inhabitables donde encontraron muy pocos artículos rescatables. Ninguno negó la batalla cuesta arriba que enfrentan, pero constantemente reflexionan sobre su experiencia como receptores de sorprendente amabilidad durante el periodo posterior al desastre.
Conteniendo el llanto, Vargas dijo, “No sé cómo lo hubiera hecho. Ha sido una hermosa lluvia de amor; no hubiéramos podido lograrlo sin ellos (amigos). Supimos que Dios nos estaba cuidando”.
Grandinetti, quien fue un maestro de historia de la Preparatoria de San Marcos, miembro de los Caballeros de Colón, y padre de cuatro, admitió que no estaba acostum-brado a ser el receptor de actos caritativos. Así que el estaba un poco estupefacto cuando sus antiguos estudiantes y los vo-luntarios de la iglesia llegaron para ayudarlo a limpiar su casa después de la inundación. Él dijo que un completo extraño se estacionó en la entrada a su garaje y le dio un billete de 100 dólares y alguien más le ofreció un nuevo refrigerador.
Él no negó que muchas lágrimas han sido derramadas, pero dijo, “Saldremos adelante. Nos tenemos unos a otros y el apoyo de la comunidad y estaremos bien”.
El Condado de Hays sufrió una gran cantidad de daño, incluyendo la devastadora pérdida de vidas. Michael Steinert, un parroquiano de St. Mary en Wimberley y un miembro de los Caballeros de Colón, sirve como alcalde de Woodcreek, una pequeña comunidad vecina. Él da crédito al sistema de alarma de emergencia , recién iniciado en el Condado Hays, de haber salvado muchas vidas. Pero los traumáticos eventos en una comunidad que él ama lo han dejado sacudido hasta la médula. Él dijo que los  capítulos de los Caballeros de Colón a lo largo del condado se han acercado para ayudar. La Parroquia de St. Mary en Wimberley está canalizando donaciones a CCCTX y a la SSVdP.
Ambas organizaciones continuarán ayudando a las víctimas de las inundaciones hasta un futuro distante. Para la SSVdP, su trabajo real comienza en los meses posteriores a un desastre, cuando aceleran sus servicios y ayudan a familias a largo plazo. La SSVdP es un ministerio “relacional” que visita hogares para hablar con la gente sobre sus necesidades.
“Queremos que vean el rostro de Cristo en nosotros, tal como nosotros vemos el rostro de Cristo en ellos,” dijo Stacy Ehrlich, directora ejecutiva de SSVdP.
La Casa en una Caja de la Sociedad de St. Vincent de Paul (HIB por sus siglas en inglés) ayuda a personas después de que éstas pueden regresar con seguridad a sus hogares. Este programa les provee de hasta $2,000 en objetos nuevos, tales como un colchón, ropa de cama, un sofá, etc. La SSVdP está trabajando con Organizaciones Voluntarias Activas en Desastres (VOAD por sus siglas en inglés) para establecer un centro de distribución en la región sur de la Diócesis de Austin  y para establecer un proceso para referir clientes al programa HIB.
Para abordar la pérdida de vehículos, la SSVdP estableció el Programa de Reemplazo de Vehículos de la Inundación del Memorial Day. A través de la generosidad de la Fundación Harry L. Willett, Nyle y Nancy Maxwell (parroquianos de St. William en Round Rock) y el Concesionario de la Familia Nyle Maxwell, $200,000 fueron donados para asistir a familias que perdieron su fuente primaria de transporte en la inundación.
La SSVdP también sirve como agente financiero sin fines de lucro del Fondo de Rescate y Ayuda McComb Carey Charba Schultz, el cual ha cubierto gastos tales como  la ayuda aérea, equipo, unidades k-9 y recuperación y alivio para familias.
Hasta la fecha, la CCCTX ha servido a más de 800 familias, ubicando a más de 100 familias en viviendas de emergencia y proveyendo más de $80,000 en ayuda financiera de emergencia. Otra asistencia proveída por la CCCTX incluye la ayuda con recetas médicas, auxiliares auditivos, reemplazo de lentes, equipos de higiene, comida no perecedera, servicios de consejería, y un perro de terapia que está disponible para ayudar a familias en el camino a la recuperación. Los empleados y voluntarios trabajaron entre 15 y 16 horas diarias para satisfacer las necesidades inmediatas de los sobrevivientes y la Parroquia de St. John the Evangelist ha sido usada diariamente durante los esfuerzos de recuperación del desastre.
“Somos una iglesia y continuaremos ayudando” dijo el Padre Mayorga.
CCCTX también sirve en el comité de recuperación a largo plazo que incluye el manejo de casos y la asistencia a familias con necesidades que no fueron satisfechas durante el periodo de reconstrucción. Puede que lleve muchos años el recupe-rarse de un desastre, y CCCTX estará ahí para caminar junto a aquellos necesitados durante su viaje, dijo Ramírez.
Si necesita ayuda, desea hacer una donación o quisiera ser voluntario, visite el sitio web de CCCTX en www.ccctx.org o el sitio web de la SSVdP en www.ssvdp.org.