El Llamado Para Los Servicios Católicos extiende las ‘Manos de Misericordia’ a toda la diócesis

Por Peggy Moraczewski
Corresponsal

En las próximas semanas, el Obispo José Vásquez presentará su Llamado Para Los Servicios Católicos 2015-2016 (CSA por sus siglas en inglés), “Manos de Misericordia,” un tema en armonía con el anuncio del Papa Francisco del Año de Misericordia que comienza en diciembre.
El CSA ofrece a cada 
parroquiano la oportunidad de convertirse en parte de algo más grande de lo que puede obtenerse individualmente, dijo Scott Whitaker, Director de la Secretaría de Corres-ponsabilidad, Desarrollo y Comunicación de la Diócesis de Austin.
Imagine a la diócesis como un enorme centro de recursos que provee a 127 parroquias con sacerdotes y diáconos, y también con directores de educación religiosa (DREs) entrenados y certificados, competentes ministros juveniles y directores de escuelas Católicas. El CSA permite florecer a estos y a muchos otros programas vitales a lo largo de la diócesis.
Los programas en cada parroquia son con frecuencia fortalecidos por programas diocesanos que entrenan a los entrenadores. Por ejemplo, la Oficina de Evangelización y Catequesis entrena a DREs parroquiales y a catequistas durante todo el año, en inglés, español y vietnamita. De manera similar, los directores de escuelas Católicas son proveídos de desarrollo profesional por la Oficina de Escuelas Católicas y ministros juveniles tienen acceso a recursos para ayudar a organizar sus programas.
“Estamos disponibles para trabajar uno-a-uno con nuevos ministros juveniles parroquiales,” dijo Alison Tate, directora diocesana del Ministerio de Jóvenes y Jóvenes Adultos.
La inscripción para la 57ma. Conferencia Diocesana de Juventud Católica (DCYC por sus siglas en inglés) comenzará pronto. El año pasado, cerca de 2,500 
estudiantes participaron y un número de adolescentes recibieron becas de fondos del CSA.
“Tengo el sueño de tener un fondo que va a proveer los fondos para el DCYC, de manera que cada joven pueda asistir gratuitamente,” dijo Whitaker. Aunque el CSA no es dicho fondo,  permite dar fondos para los programas mayores que afectan a la diócesis entera de manera continua.
“CSA nos permite proveer de cuidado pastoral gratuito y de retiros para mujeres y hombres que han pasado por un aborto para ayudarles a sobrevivir la tragedia posterior a un aborto,” dijo DeeAnn Smith, directora asociada de la Oficina Pro-Vida.
Más del 50 por ciento de los fondos del CSA se destinan para la formación del clero, incluyendo diáconos, semina-ristas y sacerdotes que sirven en la actualidad en nuestras parroquias, y sacerdotes retirados.
“El Llamado Para Los Servicios Católicos ayuda a sacerdotes retirados a mantener su dignidad… Se va a asegurar de que tengan seguro médico en el atardecer de sus días,” dijo Whitaker.
El cuidado de la salud cuesta más de $15,000 anualmente por sacerdote retirado; los costos educacionales de un seminarista cuestan $40,000 al año. No sería posible para las parroquias llevar estas cargas financieras, pero cuando se comparten, la carga se aligera y cosas maravillosas suceden, dijo.
Chris Yeager es un seminarista en el Seminario de St. Mary’s en la Universidad de St. Thomas en Houston. Él se graduó en 2012 de la Universidad de St. Edward’s  y tiene una licenciatura en historia. Él comenzó a orar por su vocación hacia el final de su tercer año en St. Edward’s.
“Comencé con la simple pregunta, ¿qué quiere Dios de mi vida? Y después de más oración, la respuesta….se aclaró,” dijo Yeager. Para él, el CSA se trata de gratitud y confianza.
“El CSA siempre me lleva a la gratitud. Me da esperanzas que la gente de Dios crea en la importancia del trabajo de la iglesia (y) que estén dispuestos a apoyarlo. Más aún, su apoyo muestra su esperanza en mí como un futuro sacerdote. Me permite concentrarme libremente en mi formación como un futuro sacerdote. También, su apoyo es un signo de confianza. Confianza de que voy a pasar este tiempo preparándome diligentemente para el sacerdocio y el servicio para que avance la misión de Cristo,” dijo.
La diócesis entera se be-neficia cuando 42 seminaristas son ordenados sacerdotes, cuando estudiantes universitarios están comprometidos con su fe Católica, y cuando nuestros diáconos y volunta-rios sirven a través del ministerio a encarcelados. Nos beneficiamos a través de la gracia y misericordia de Dios cuando más de 5,000 personas son confirmadas en la fe y cuando familias traumatizadas encuentran refugio y consuelo. El año pasado, el CSA proveyó a Caridades Católicas del Centro de Texas, brazo de la justicia social de la diócesis, con $250,000 para asistir con el financiamiento de programas tales como el esfuerzo de alivio en desastres ofrecido a víctimas de las inundaciones del Memorial Day.
Al final de este mes, una carta del Obispo Vásquez llegará al buzón de cada hogar Católico registrado, dándoles las gracias a cada uno por su apoyo pasado e invitándoles a participar en el fin de semana del compromiso del CSA 2015-2016 a principios de noviembre. Información adicional será proveída posteriormente a través de cada parroquia.
La misericordia es “el puente que conecta a Dios y al hombre, abriendo nuestros corazones a la esperanza de ser amados para siempre…” escribe el Papa Francisco en Misericordiae Vultus. Que todos extendamos las Manos de Misericordia en el año que viene.