Las misiones necesitan nuestro apoyo y oraciones

Por Enedelia J. Obregón
Corresponsal

Imagine poder asistir a Misa sólo algunas veces al año por que no hay suficientes sacerdotes. Eso es lo que el Padre Paul Hudson, pastor de St. Mary, Church of the 
Assumption en West, encontró en su misión de verano de una semana en la Honduras rural.
En el viaje, él hizo lo que normalmente hace: administró sacramentos, celebro Misas, ungió a los enfermos, escuchó confesiones. Pero para la gente de alrededor del pueblo de El Progreso, Honduras, para quienes sirvió en su ministerio, el tenerlo realizando esas actividades fue extraordinario.
El Progreso es el hogar de Friends of Los Niños, una de las misiones apoyadas por la Oficina de Misiones Diocesana, la cual fue establecida hace tres años por el Obispo José Vásquez. Christina Krueger es la coordinadora de Misiones diocesana.
Mientras el Padre Hudson celebraba Misa con huérfanos y bendecía muchas casas en Monte Olivo, una pequeña población rural, la cual también Friends of Los Niños sirve mi-nisterialmente, la palabra se regó y él terminó yendo de pueblo en pueblo haciendo lo mismo.
“Mi entendimiento es que Monte de los Olivos no había visto un sacerdote en años,” dijo el Padre Hudson, cuya mamá es de México y quien es bilingüe y bicultural. “Otro sacerdote viene una vez al mes a las comunidades montañosas”.
Cuando la campana de la iglesia sonó para la Misa diaria, las personas del pueblo estaban muy sorprendidas al principio, pero rápidamente llenaron la capilla.
“Fue muy conmovedor  ver su fe y cuánto apreciaron el tener un sacerdote,” dijo el Padre Hudson. “Vi a Dios trabajando en estas personas”.
Como serviría Jesús
El último viaje de misión que el Padre Hudson había rea-lizado lo había hecho mientras estaba en el seminario. Él fue a la Ciudad de México con los Misioneros de Caridad y ayudó a personal a limpiar cuartos y a cuidar a los residentes, quienes tenían discapacidades mentales o problemas sicológicos. Después, durante el pasado febrero, él fue invitado a asistir a una reunión del Consejo de Misiones Diocesano. Durante la reunión, el obispo aprobó el enviar sacerdotes a visitar algunas de las misiones que la diócesis apoya. 
El Obispo Vásquez quiere que los sacerdotes hagan el viaje de misión como Cristo lo haría – enseñando, sanando y haciéndose presentes en todo momento, dijo Krueger.
“Estoy encantada de que el Padre Hudson pudo trabajar con Friends of Los Niños y pudo servir a la gente de Progreso,” dijo. Krueger también sirve como presidenta del Consejo de Misiones Diocesano, como director diocesano de las Sociedades Pontificales Misio-neras de Estados Unidos y como un miembro del comité directivo para la Asociación Misionera Infantil de Estados Unidos, una Sociedad Pontifical. 
Las sociedades pontificales son el brazo oficial de la iglesia encargadas de apoyar las misiones diocesanas en el mundo y de hacer trabajos de caridad en todo el mundo. Ellas también reúnen fondos para las iglesias misioneras más pobres de la Iglesia Católica. Están bajo la jurisdicción canónica del papa.
Apoyando a las misiones
Católicos de alrededor del mundo apoyan a las misiones a través de la oración continua y una colecta especial del Domingo Mundial de las Misiones, la cual se realiza el penúltimo domingo de octubre. Este domingo cae en el día 18 de octubre.
Desde 1989, los parroquianos en la Diócesis de Austin también apoyan a las misiones a través de la campaña cuaresmal de Ashes to Easter (De las Cenizas a la Pascua). Este año, más de $131,000 fueron recolectados vía las cajas de cartón moradas, dijo Krueger.
Los misioneros enviaron aplicaciones a la Oficina de Misiones diocesana para recibir fondos de la campaña Ashes to Easter. Además de Friends of Los Niños, la campaña también apoya a:
New Hope for Cambodian Children fundada por John y Kathy Tucker de la Diócesis de Austin. Desde 2006, ellos han servido en ministerio a niños abandonados con HIV/Sida.
St. Francis Medical 
Mission comenzada por Tino Hernández, un parroquiano de la Parroquia de St. William en Round Rock. La misión de este año viajara a Guatemala en octubre. Doctores, farmacéuticos, dentistas, enfermeras de triage y gente que los apoya dan su tiempo voluntariamente y pagan por su propio viaje. Este año el Padre Pedro García acompañará a la misión.
Hope for Río Dulce en Guatemala, comenzada por Ryan Eckert de la Parroquia de St. Helen en Georgetown. Esta misión trabaja con la comunidad indígena de los Qéqchi. Los proyectos se enfocan en desarrollo comunitario a través de la educación, la catequesis y retiros. El proyecto de este año es equipar un dormitorio para niñas.
Holy Cross Mission Center of Notre Dame dirigido por el Padre John Herman, un sacerdote de la Santa Cruz. Él ayuda a los pobres en Nuestra Madre Santísima de la Luz en la Arquidiócesis de Monterrey, México. La parroquia consiste de una iglesia y dos capillas; el Padre Herman celebra 15 Misas cada fin de semana.
Krueger dijo que la Oficina de Misiones recibe alrededor de 250 peticiones para el Plan Misionero Cooperativo Diocesano de parte de grupos misioneros de todo el mundo cada año. Todos los que aplican, los cuales deben enviar cartas de idoneidad, son notificados de si su petición ha sido aceptada o declinada. El Consejo de Misiones Diocesano revisa y selecciona 34 organizaciones misioneras. Antes de que se tome una misión, Krueger notifica a los pastores y obispos del grupo que se encuentra pidiendo ayuda y de aquellos recibiéndola de manera que todos sepan lo que todos los demás están haciendo.
Llamado Bautismal
El Papa Francisco continúa recordando a todos los Católicos que estamos llamados a ser misioneros por virtud de nuestro bautismo. La iglesia está creciendo en lugares inesperados y la Propagación de la Fe busca ayudar a los Católicos a ayudar a misioneros en Asia, África, Latinoamérica, las Islas del Pacífico y Europa del Este. El año pasado, la Propagación de la Fe se enfocó en Mongolia – la iglesia más joven – durante el Mes de las Misiones Mundiales.
“Cuando nos reunimos en la mesa Eucarística, necesitamos tener en mente a la iglesia universal y a nuestros hermanos y hermanas en partes del mundo que se encuentran en extrema pobreza y a las iglesias muy jóvenes,” dijo Krueger. “A través de estos fondos para la Propagación de la Fe no solo estamos fortaleciendo nuestra iglesia local, sino que esos fondos van hacia los más pobres de la iglesia”.
La gente experimenta el amoroso corazón de Jesús a través de la presencia de iglesias locales y a través de los misioneros que les sirven, dijo.
“Mi esperanza es que en el Domingo Mundial de las Misiones todas las parroquias apoyarán la colecta de la Propagación de la Fe y honrarán a todos los misioneros y los sacrificios que éstos hacen para servir en el ministerio en el extranjero,” dijo.