Blackmon cultiva el ministerio social en la diócesis

DEKARLOS BLACKMON es el director de Vida, Caridad y Justicia de la Diócesis de Austin. (Foto cortesía de DeKarlos Blackmon)

Por Michele Chan Santos
Corresponsal

Fredron DeKarlos Blackmon – le dicen DeKarlos – tiene una sonrisa cálida, un corazón amable y una pasión por la justicia social, todos los cuales le vienen bien para su nueva posición como director de Vida, Caridad y Justicia de la Diócesis de Austin.
Blackmon comenzó en su nuevo trabajo en agosto de 2015, reemplazando a Bárbara Budde, quien se retiró después de 15 años de servicio en la Diócesis de Austin.
Además de su nueva posición, Blackmon se encuentra completando su periodo como Caballero Supremo de los Caballeros de San Pedro Claver, la cual es la más grande y antigua, predominantemente negra, organización fraterna en los Estados Unidos. Ésta fue fundada hace más de 100 años. Blackmon ha sido el 16to. Caballero Supremo, CEO y Presidente de la Mesa Directiva de los Caballeros de Pedro Claver desde 2010. En su rol, él ha promovido iniciativas pro-vida, incluyendo el cuidado de la salud, la calidad de la vida, iniciativas educativas e involucramiento comunitario a lo largo del país.
Blackmon se mudó a Austin proveniente de Huntsville, Alabama, en donde fue presidente de la mesa directiva escolar de la Diócesis de Birmingham, y fue un asociado pastoral en la Parroquia de St. Joseph en Huntsville. Su esposa, Gracious Lady Kanobia Russell-Blackmon, es un productor ejecutivo en la estación afiliada de la NBC en Huntsville.
En su papel de Caballero Supremo, Blackmon ha sido invitado a la Casa Blanca por el Presidente Barack Obama. El contó una historia graciosa sobre el Easter Prayer Breakfast de 2011 en el que él y Kanobia conocieron al Presidente Obama:
“Así que, yo estaba caminando hacia adentro de la Casa Blanca con el Cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo Emérito de Washington. Mientras que, con facilidad procedíamos a través de las capas de seguridad del Servicio Secreto, le comenté al cardenal, ‘Su Eminencia, eso fue más rápido que pasar por la seguridad del aeropuerto’. Y el cardenal, simplemente me recordó, ‘Caballero Supremo ¡Ellos ya saben quienes somos!’”.
¿Quién se hubiera imaginado que los cardenales hacen bromas sobre el Servicio Secreto y la revisión de antecedentes?
Hablando en serio, el Easter Prayer Breakfast reunió a personas de muchas tradiciones de fe cristianas, para hablar sobre “cómo las organizaciones religiosas pueden trabajar con el gobierno para generar cambio,” dijo Blackmon. “Te-nemos que llevar nuestra fe a la arena pública”.
Blackmon y su esposa estaban en la audiencia hace unas semanas cuando el Papa Francisco dio su discurso público en la Casa Blanca.
“Había miles de personas ahí,” dijo. El conoció tanto a devotos Católicos como a personas que no eran Católicas, pero que habían sido atraídas por la presencia del Papa Francisco.
“Fue hermoso escuchar al Santo Padre,” dijo Blackmon. “No importa en qué momento de la vida nos encontremos, el Papa Francisco nos invita a ser transformados por la misericordia de Dios. Habiendo atendido la ceremonia de bienvenida en la Casa Blanca y la Misa de Canonización de San Junípero Serra en la Basílica del National Shrine, mi vida cambiará para siempre ya que el Santo Padre me hizo un encargo: Sal para decir la Buena Nueva de Cristo sin miedo, sin prejuicio, sin superioridad, y sin condescendencia”.
Blackmon inicialmente planeó en convertirse en sacerdote, y estudió en el St. Joseph Seminary College en St. Benedict, La. Él tiene una maestría en administración pública y en ministerio pastoral. Ha servido en el cuerpo de los Capellanes de la Armada de Estados Unidos, y es un Oblato Benedictino –– una persona laica formalmente asociada con un monasterio Benedictino.
Después de muchos años de vivir en Alabama, el mudarse a Texas ha sido un cambio significativo, pero Blackmon da la bienvenida a la oportunidad de servir en la Oficina de Vida, Caridad y Justicia.
“Durante los últimos cinco años, pareciera que mi vida ha sido conducida por el deseo de llevar buenas nuevas a los pobres, proclamar la libertad espiritual a los prisioneros y a los oprimidos. Por los últimos dos años, he estado discerniendo sobre un cambio en el enfoque de mi ministerio de educación, liturgia y música pastoral,” dijo.
“A través de mis responsabilidades como un líder nacional Católico, consistentemente he asumido la función de promover la paz, proteger la vida y asegurar la justicia. Esto es integral para nuestra fe. Por esta razón, liderar la Oficina de Vida, Caridad y Justicia en nombre del obispo de Austin me permite, perfectamente, servir a la gente de Dios con el corazón y la mente de la iglesia.”
El mayor atractivo de esta nueva posición, dijo Blackmon, es ser capaz de “apoyar y cultivar el ministerio social, la justicia social y las actividades de desarrollo social, junto con las comunidades parroquiales y las organizaciones comunitarias públicas y privadas”.
Él da crédito a Budde por hacer la transición a su antigua posición algo fácil. “Bárbara ha sido una increíble líder de ministerios de justicia social. Agradecidamente, con su apoyo y consejo, soy capaz de capitalizar el grandioso trabajo que ella ha realizado”.
La música es también una pasión suya. Por muchos años, él ha servido como director de liturgia y música en parroquias Protestantes y Católicas. Por ahora, él está saboreando el sentimiento poco familiar de no tener un compromiso musical los domingos en las mañanas, y simplemente asistir a Misa como un participante activo y el visitar distintas parroquias. Él asiste con regularidad la Parroquia de St. Elizabeth of Hungary en Pflugerville.
“Eventualmente eso puede cambiar,” dijo riéndose sobre cantar desde la banca en lugar de desde el atril. “Pero no por un rato”.
Para mayor información sobre la Oficina de Vida, Caridad y Justicia, llame al (512) 949-2471 o envíe un correo electrónico a dekarlos-blackmon@austindiocese.org.