Las parroquias ya se encuentran cumpliendo los objetivos del Plan Pastoral

Por Kira Ciupek
Corresponsal

En respuesta al llamado del Papa Francisco de “embarcarnos en un nuevo capítulo de evangelización marcado por el gozo,” el Plan Pastoral invita a los Católicos de la Diócesis de Austin a experimentar encuentros personales con Cristo que guían hacia una transformación gozosa.
“El encuentro es una experiencia de encuentro con alguien o de experimentar algo que afecta a toda la persona –mente, corazón y alma,” dice Charlene O’ Connell, miembro del Equipo Central del Plan Pastoral.
En 2013, el Obispo Vásquez y el Equipo Central del Plan Pastoral abordaron las necesidades de una población creciente en la Diócesis de Austin al proponer una visión fresca para el alcance y el ministerio. El Plan Pastoral fue el resultado de un año de investigación, conversación y reflexión espiritual. En vez de ser una estrategia con pasos definidos, es una guía que propone el triple objetivo de “Encuentro, Ministerio y Testimonio”.
El encuentro
El Padre Kirby Garner, pastor de la Parroquia de Santa Cruz en buda, cree que el encuentro con Cristo naturalmente enciende un deseo renovado de servir en la iglesia.
“El encuentro es darse cuenta de que tu fe no es algo que heredaste, sino algo que experimentas,” dice. “Cuan-do lo hagas, querrás unirte a grupos como los Caballeros de Colón, o ayudar a ministerios tales como el de St. Vincent de Paul. Es el encuentro lo que te hace querer servir. Hasta que Jesús signifique algo para ti personalmente – solo – serás un Cristiano de nombre”.
Una pregunta hecha con frecuencia por los grupos Protestantes buscando convertir a Católicos nominales es, “¿Tiene usted una relación personal con Cristo?” La pregunta puede que sea efectiva considerando las recientes estadísticas de un estudio de 2015 del Pew Research Center que muestra que más de la mitad de aquellos criados Católicos eventualmente dejan la iglesia; entre ellos, 28 por ciento se describen a si mismos como “ex Católicos,” y sólo el 11 por ciento regresa a la iglesia.
Para ayudar a revertir la tendencia, la Diócesis de Austin a través de su Plan Pastoral ha propuesto objetivos, iniciativas y objetivos para alcanzar a Católicos no practicantes y a no Católicos, mientras, al mismo tiempo, reencender el compromiso en los corazones de los fieles.
“La segunda más grande denominación en los Estados Unidos es la de ex Católico,” dice Garner. 
“Cuando una familia no practica su fe, estamos prácticamente garantizando que la próxima generación dejará la iglesia ¿No sería mejor decir que necesitamos estar comprometidos? Estar comprometido significa más que simplemente estar registrado en una parroquia y venir a Misa dos veces al año”.
La Transformación
El Padre Dean Wilhelm, pastor de la Parroquia de St. William en Round Rock, dice que un renovado compromiso con la iglesia resulta de una transformación personal, la cual “comienza con una vida de oración en la cual nos encontramos al Señor todos los días y pasamos tiempo con el Señor como con nuestro mejor amigo”. Para los feligreses de St. Williams, un encuentro personal con Cristo es una experiencia intencional diaria.
 Además de ofrecer el sacramento de la penitencia todos los días, St. William provee de adoración perpetua, y conduce Misas siete días a la semana en español, inglés o servicios bilingües. También conducen cursos de formación en la fe integral para niños, adolescentes y adultos.
El Padre Wilhelm dice que, “800 adultos han participado de alguna manera en la formación en la fe para adultos solamente durante este año. La pieza central de nuestro ministerio adulto aquí es un curso de un semestre que nuestro personal ha creado llamado ‘Jesús es el Señor’ – es el pre-requisito para todos los otros cursos que ofrecemos. El enfoque es que Jesús es el Señor de mi tiempo, mi talento, mi tesoro, mi sexualidad — de todo. Él es, o todo, o nada”.
Además de las clases para adultos, St. William ofrece cursos de nivel secundaria y preparatoria y actividades que atraen a cientos de adolescentes.
“No sólo entretengamos a nuestros chicos de preparatoria para aumentar nuestros número,” dice el Padre Wilhelm. “La razón por la que tenemos 500 muchachos en el ministerio preparatoriano es por que los empoderamos para ser Católicos que desean un encuentro personal con Cristo – para ser Católicos que realmente creen que lo más importante en sus vidas es su relación con el Señor”.
Parroquias crecientes
Establecida en 1916, St. William ha crecido de un manojo de parroquianos a más de 5,000 familias, y tres edificios que han servido como templo, le han sido insuficientes. Como resultado, la parroquia recientemente lanzó una nueva Campaña Capital, “Colaboremos en la Misión,” con el objetivo de construir un Centro de Actividades parroquiales de 10 millones de dólares. Adicionalmente, la parroquia tiene un equipo que viaja internacionalmente en misiones médicas, y la Sacred Heart Community Clinic, localizada en el campus parroquial, provee de servicios médicos ambulatorios a residentes del Condado Williamson carentes de adecuados servicios médicos.
El Padre Wilhelm dice que nada de esto sería posible sin la participación energética y el compromiso de la gente, y el liderazgo servicial de los sacerdotes y empleados.
En la comunidad de Buda, 15 millas al sur del centro de Austin, se encuentra la Pa-rroquia de Santa Cruz a la que más de 2,300 familias llaman hogar. “Encuentro” y “transformación” son las directrices que guían sus ministerios, los cuales sirven a una congregación que habla español e inglés. El Movimiento Familiar Cristiano está “enfocado en construir matrimonios fuertes, familias fuertes, niños fuertes y una fe fuerte,” de acuerdo a lo dicho por el Padre Garner. Retiros, grupos pequeños de discusión, y oportunidades para un encuentro personal vie-nen a través de grupos como Cristo Renueva su Parroquia y Convenio de Amor. Desde su comienzo en 2008, más de 2,000 familias han participado en el ministerio sin fines de lucro de Santa Cruz, Evangelización de Familias, el cual se enfoca en sanar a familias rotas y restaurar matrimonios. Publicitado principalmente de boca en boca, y por los esfuerzos de voluntarios que van de puerta en puerta, el ministerio ha tenido éxito en alcanzar a la comunidad. Zulma Hernández, parroquiana de Santa Cruz y consejera certificada, dice, “Una vez fuimos a una casa donde una señora había decidido, ese preciso día, que quería terminar con su vida; quería suicidarse. Tocamos a su puerta ese día y la invitamos al retiro de Evangelización de Familias. Decidió ir, y tener un encuentro con Cristo. Ahora, ella es parte de nuestra parroquia, y continúa en formación a través de nuestro ministerio”.
Hernández, quien lidera el ministerio, dice que el formato de retiro ha sido muy exitosos en su parroquia.
“En nuestro retiro para niños, noté a un niño de 8 años llorando. Sus lágrimas caían rápidamente, y no podía expresarse,” dijo. “Le pregunté qué estaba sintiendo, y él dijo, ‘¡mi corazón está latiendo con fuerza por que Jesús está en mi corazón!’”
Fundada en 1941, la Parroquia de Santa Cruz ha crecido para incluir un nuevo Centro de Actividades Parroquiales, un edificio de dos pisos de Educación Religiosa, y, en 2007, abrió la única escuela Católica en el Condado de Hays.
“Doy crédito por la escuela a Monseñor Joe Dean quien fue el primero en tener la visión de la escuela hace años,” dice el Padre Garner. “La apoyo por que me convertí a la Iglesia Católica. Mis padres Luteranos me enviaron a una escuela Católica del primero al tercer año, y las hermanas dejaron una buena impresión en mí”.
Divulgando el gozo
El Papa Francisco, cuyas palabras en Evangelii Gaudium han inspirado el marco del Plan Pastoral, escribe “El gozo del Evangelio llena los corazones y las vidas de todos los que encuentran a Jesús”. Tal como queda en evidencia a través de lo vibrante –que son- muchas parroquias, incluyendo St. William y Santa Cruz, una relación auténtica con Jesucristo es la clave para transformar individuos, ministerios, escuelas y parroquias.
“El mensaje del Plan no es emular, sino capturar la emoción de lo que otros están haciendo, y aplicarla a las necesidades específicas y únicas y a los recursos de nuestra propia organización o parroquia,” dice O’Connell.
El Padre Wilhelm está de acuerdo.
“Puede que estés limitado en recursos financieros, pero hay otras maneras. El punto de inicio tiene que ser que nosotros deseamos animar a la gente a tener un encuentro personal con el Señor”.