Grupos de renovación, retiros, son clave para el encuentro

Por Kira Ciupek
Corresponsal

Para los Católicos, la Eucaristía es la “fuente y la cima” de nuestra fe; de cualquier modo, existe el muy importante viaje de fe, una metáfora del camino en que viajamos juntos como iglesia. Y nuestros viajes están profundamente impactados por los retiros y la experiencias de renovación.
Dorothy Polchinski, directora asociada para la evangelización en la Diócesis de Austin, dice que la formación espiritual para nuestros viajes de fe puede ser encontrada a través de varios programas de renovación parroquiales tales como los Cursillos o Amazing Parish, y en oportunidades para el retiro tales como Cristo Renueva Su Parroquia o el Centro de Retiros Católico Cedarbrake.
“Un elemento clave en estos retiros y programas de renovación es la característica de que nos encontramos viajando juntos hacia Cristo. Un ejemplo muy poderoso que tenemos es el camino de Emaús del Evangelio, donde Jesús va caminando con dos personas, y en el cual Él va conversando con ellos y escuchándolos,” dice Polchinski. Es con frecuencia, a través de estos “viajes” que la gente encuentra a Cristo.
Lanzado en 2015, el Plan Pastoral de la diócesis se enfoca en el encuentro con Cristo que lleva a la transformación. Uno de los objetivos del plan es ayudar a las comunidades parroquiales a ofrecer retiros para sus parroquianos. A través de sesiones para escuchar y encuestas, la gente describe el valor de asistir a un retiro parroquial y cuánto esas experiencias realzan sus vidas de fe y su relación con Cristo.
Hay poder en los grupos de renovación y retiros pa-rroquiales, dice Polchinski. “Es una oportunidad para conocer, recibir y encontrar quién es Cristo, y vivir eso en nuestra vida cotidiana — vivir esa transformación como discípulos”.
Cursillo
Un grupo parroquial de renovación, el Movimiento Católico Cursillista, comenzó en España en los años 40’s y fue establecido por primera vez en Waco en 1957. Doc Alvarez, director laico del Cursillo en Español para la Diócesis de Austin, estima que en los últimos 60 años 50,000 personas han participado en movimientos Cursillistas, tanto en inglés como en español. El Cursillo, que significa “curso corto,” comienza con un retiro de fin de semana, el cual está basado en un encuentro con uno mismo, con Cristo y con los otros.
“Después del encuentro con uno mismo, la siguiente fase es el encuentro con Cristo,” dice Robin Spencer, director laico del Cursillo en inglés. “Las pláticas de los sábados involucran el conocer a nuestro Señor, la Pasión, viendo el ejemplo que Dios nos dio aquí en la tierra. La tercera fase es el encuentro con otros, el cual es realmente lo que el movimiento busca hacer por la gente. Queremos que usted experimente este cambio de pensamiento para poder pasar a través de este cambio radical de mente y corazón, el cual incluye más crecimiento y oportunidades de aprendizaje mientras el viaje continua”.
Robin Sutton, una parroquiana de la parroquia de Holy Family en Copperas Cove y una cursillista por 15 años, da crédito al retiro de fin de semana del Cursillo por haber cambiado su vida.
“Entré ese fin de semana siendo una Católica que hacía lo que los Católicos se supone que hagan; ir a la iglesia los domingos, llevar a tus hijos a la iglesia, y pasar por las mociones de ser un Católico,” dice Sutton. “Salí aceptando completamente el ser Católica como la parte primaria de quien soy. Todo el fin de semana fue una muy profunda experiencia, estando totalmente en la presencia del Señor”.
El retiro de fin de semana es seguido por el “Post Cursillo,” el cual incluye reuniones grandes llamadas Ultreyas, y más pequeñas llamadas “Reunión de Grupo,” que son grupos amistosos para hombres o mujeres que se reúnen semanalmente para discutir sobre la piedad, el estudio y la acción.
“La parte más importante es el cuarto día – el resto de tu vida, que sigue al fin de semana de tres días. Dentro de la metodología hay un sistema de soporte. Cuando dejes el fin de semana del Cursillo, hay gente en tu medio ambiente que te ayudará a lo largo de tu camino,” dice Spencer. 
Un Católico de toda la vida que ha sido un miembro del cursillo desde 1999, Spencer dice, “La red de apoyo existe para ti. Te ayuda a permanecer en un nivel maduro, en lugar de volverte a un nivel emocional humano. Los hermanos y hermanas de las reuniones de grupo están ahí con el propósito de apoyarte y ayudarte a perseverar cuando sientes que vas a renunciar”.
De acuerdo a Álvarez, quien ha servido en el Cursillo North American Caribbean Board, la Diócesis de Austin ha crecido para incluir grupos exitosos en español, inglés y vietnamita. La única diferencia entre ellos, dice Álvarez, es el lenguaje. “El Cursillo se trata de estar en comunidad,” dice. “La rúbrica en línea con el Plan Pastoral, en términos de evangelización, es que tiene un seguimiento y una continuidad. Por ejemplo, nos reunimos en grupos pequeños para discutir sobre tu piedad ¿Qué estás haciendo semanalmente? Si tomaras a pecho el concepto del Cursillo, siempre tendrías esa comunidad en la cual apoyarte, a quien acudir en oración”.
Centro de Retiro
El Centro Católico de Retiros Cedarbrake, establecido en 44 acres de bosque a lo largo del Río León, al lado de Belton, está enfocando muchos de sus retiros del 2016 en fomentar ese “encuentro con Cristo” a través de un despertar de la fe, comprometiendo corazones y transformando a creyentes.
Brian Eagan, el director de Cedarbrake, dice que tres retiros se han ya calendarizado para el 2016 basados en el ‘encuentro’. El primer retiro se llevó a cabo a principios de este año y fue dirigido por las Hermanas Dominicas de María, Madre de la Eucaristía, y los otros dos retiros serán guiados por el Padre Franciscano Albert Haase.
“Cuando encontramos el amor y la misericordia de nuestro Señor, magnificamos ese mismo amor y misericordia para otros, y entonces, fortalecemos el cuerpo de Cristo en su totalidad,” dice Eagan.
Además de sus retiros más populares, Desert Solitude y los retiros silenciosos de Ad-viento y Cuaresma, Cedarbrake ofrece una experiencia única llamada Healing Hearts, que es un retiro para mujeres que han experimentado un trauma sexual, dice Beverly Colin, director asistente de Cedarbrake.
“Este retiro ofrece a mujeres un lugar seguro para contar su historia, experimentar la sanación y compasión de Dios, y para renovar y profundizar su propia relación con Jesucristo. La transformación ha sido tan poderosa que ha habido veces en las que no he reconocido a las participantes durante el último día ¡Las transformaciones son hermosas!” dice.
Cedarbrake, que también es anfitrión de grupos tales como consejos parroquiales, y otros grupos religiosos y laicos, tiene un promedio de 7,000 visitantes al años.
“He escuchado a tanta gente decir, ´Cuando subo por la larga entrada hacia Cedarbrake, todo se siente más ligero,’” dice Eagan. “Darte a ti mismo el regalo de un retiro es darte un regalo para estar más consciente y dejar ir. Caminar en los terrenos aquí y observar cosas simples en la naturaleza reabre tu corazón y mente a Dios quien crea todo lo que te rodea”.
Polchinski, quien sirve como un recurso y apoyo para parroquias que estén necesitando conectar con grupos de renovación parroquiales o retiros, dice que la belleza de estos varios retiros es que no solo proveen una oportunidad para encontrarse con Cristo, sino también para experimentarlo a través del amor que los miembros del equipo ponen en el retiro.
“Asistir a un retiro o a un grupo de renovación 
parroquial – es algo que – te- acepta en donde tú estés en tu viaje. No tienes que estar en control. Sólo tienes que venir tal y como eres. Ahí es donde Cristo saldrá a tu encuentro,” dice Polchinski.
Para mayor información sobre los Cursillos, visite www.austinenglishcursillo.webs.com. Para mayor información sobre Cedarbrake, visite www.austindiocese.org/cedarbrake.