La Divina Misericordia no es sólo un domingo al año

Por Peggy Moraczewski
Corresponsal

Helena Kowalska, ahora Sta. María Faustina Kowalska (1905-1938), no era rica ni educada. Sus padres eran unos granjeros pobres de Polonia con 10 hijos y Helena trabajaba como sirvienta y niñera antes de entrar al Convento de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia en Varsovia a la edad de 20 años. Reminiscente de María, la Madre Bendita, el corazón de la hermana Faustina también estaba abierto a Dios, y ella decidió ser su “Secretaria de la Divina Misericordia”. Fue canonizada por San Juan Pablo II el día 20 de abril, del año 2000.
La Divina Providencia
Como una persona nativa de Polonia, el Padre Jozef Musiol, pastor de la Parroquia de St. Stanislaus en Chappell Hill, fue un seminarista joven en Cracovia en los años sesentas. Mientras estaba en el semina-rio, algunos de sus profesores de teología recibieron instrucciones del Cardenal-Arzobispo de la Arquidiócesis de Cracovia, Karol Jozef Wojtyla (San Juan Pablo II), para estudiar el diario de la Hermana María Faustina Kowalska. El Padre Musiol dijo que había una influencia recíproca y una continuidad moral entre estos futuros santos y, “fue por la Divina Providencia, que Karol Wojtyla, desde su juventud, estuvo interesado e inspirado en los escritos de la Hermana Faustina”.
A lo largo de sus años en el seminario, el Padre Musiol recuerda escuchar muchas veces que el diario de la hermana Faustina contenía, “una teología con las que los teólogos no habían soñado.” Él agregó, “ella no tenía los medios para tener éxito en esta tarea. No tenía radio, televisión o internet, sólo una pluma y un simple cuaderno en el cual ella escribió su diario”. El Padre Musiol notó que la Divina Misericordia no es un concepto nuevo; los términos misericordia y misericordioso son mencionados en la Biblia más de 250 veces. El papel de Sta. Faustina fue el de un mensajero confiable para recordarnos de la misericordia de Dios, dijo.
Dando fruto
En 1934, E. Kazimirowski, pintó la imagen original de La Divina Misericordia tal como lo instruyó Sta. Faustina. La pintura muestra a Jesús emergiendo de un fondo negro con rayos de misericordia brotando de su corazón y con la inscripción, “Jesús, en Ti confío”. Como alguien que aprende visualmente, el Diácono Jim DiSimoni de la Parroquia de Holy Family en Copperas Cove, dijo que siente como si Jesús estuviera mirando directamente a sus ojos cuando se enfoca en esta imagen.
El Diácono DiSimoni guía la Formación para Adultos para su parroquia y dijo que ellos tienen una celebración bastante elaborada en la tarde del domingo de la Divina Misericordia, incluyendo la exposición del Santísimo Sacramento, lecturas de la Escritura, pláticas sobre la Divina Misericordia, el canto de la Corona de la Divina Misericordia y, la veneración de la imagen de La Divina Misericordia y una reliquia de Sta. Faustina.
El Domingo de la Divina Misericordia es celebrado el Domingo después de la Pascua, pero, existe una devoción floreciente a la Divina Misericordia que está presente a lo largo del año. Esto es aparente en la conciencia de las actividades diarias del Papa Francisco y localmente en el nuevo vitral representando a Sta. Faustina y a San Juan Pablo II en la Parroquia de St. Stanislaus en Chappell Hill. La Escuela Católica de St. Joseph en Killeen tiene la imagen de La Divina Misericordia en cada salón de clases, y existe un número creciente de grupos (cenáculos) a lo largo de la diócesis.
Verónica (Roni) Cook de la Parroquia de St. Margarte Mary en Cedar Park, dijo que ellos tienen 14 cenáculos activos de La Divina Misericordia, tanto en inglés como en español. Un cenáculo es típicamente un grupo pequeño que se reúne para compartir la fe, orar la Corona de la Misericordia y estudiar el Diario de Sta. María Faustina Kowalska, la Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica. Ellos realizan trabajo de misericordia a través de la oración, la adoración del Santísimo Sacramento y varios ministerios.
Cook tiene una devoción de décadas a La Divina Misericordia y desde 2003 ha sido instrumental en establecer una presencia creciente del cenáculo en su parroquia y a lo largo de la diócesis. Ella es directora espiritual y profesora universitaria que ama compartir el mensaje de La Divina Misericordia, incluyendo a pa-rroquias interesadas en aprender más sobre los cenáculos de La Divina Misericordia.
La Misericordia inspira esperanza
Gracias a un tío que era un sacerdote Mariano, Ginny Antaya creció con una devoción a La Divina Misericordia. Ella es una de los fundadores de los Centros de Oración Internacionales de Nuestra Señora de Guadalupe. En los últimos 35 años, se han establecido 19 centros alrededor del mundo. Estos centros están dedicados a la evangelización Católica a través del mensaje de la Divina Misericordia. Dos localidades operan en Austin: El Centro de Oración la Misericordia de Dios y el Centro de la Divina Misericordia de Nuestra Señora de Guadalupe el cual sirve principalmente a una comunidad hablante de español. 
Ambos centros de oración en Austin ofrecen días de oración y reflexión, ministerios de oración de sanación  y oración comunitaria. También se ofrece un programa de dos años orientado principalmente hacia aquellos que han participado en retiros “awakening” (de despertar), tales como Cristo Renueva su Parroquia (CRHP), Cursillos, ACTS, etc. Muchos directores espirituales y diáconos han participado en este programa y más de 550 individuos se han “graduado”. Un programa similar a este fue la inspiración inicial para Antaya e Inéz Reyes. Se basa en la Espiritualidad de San Ignacio y fue diseñado y escrito por el Padre Jesuita James Wheeler.
Inéz Reyes es la directora del Centro de la Divina Misericordia de Nuestra Señora de Guadalupe. La fuerte fe de sus padres y abuela la inspiraron a crecer en espiritualidad y convertirse en un ejemplo de fe para otros. Después de trabajar con Antaya por años, Reyes sintió que Dios la estaba llamando a comenzar un Centro de Oración en español en Austin, en donde ella trabaja con gente muy pobre.
“Ahí es donde está mi corazón,” dice. Reyes ayudó a lanzar los Cenáculos de los Apóstoles de la Eucaristía de la Divina Misericordia en muchas parroquias en la diócesis, y tan lejos como Saltillo, México. Desde que hubo un retiro de la Divina Misericordia en México desde hace seis años, más de 200 Cenáculos de la Divina Misericordia se han formado. Dejando que los rayos de la misericordia de Jesús fluyan a través de ella hacia su parroquia, ella continúa entregando valiosos materiales de formación en la fe, ofreciendo ánimo y esperanza a los pa-rroquianos.
La misericordia de Dios nos refresca, nos nutre, y nos da esperanza. El Padre Musiol quiere que cada persona sepa que son preciosos en los ojos de Dios; Dios dio su vida por cada uno.
“Este mensaje consolador es dirigido sobre todo, a aquellos afligidos por una dificultad particular o que –se sienten- aplastados por el peso de sus pecados…que han perdido toda confianza en la vida y están tentados a rendirse a la desesperanza. Para ellos, el gentil rostro de Cristo (en la imagen de la Divina Misericordia) es ofrecido y los rayos de su corazón los tocan y brillan sobre ellos, les dan calor, les muestran el camino y los llenan de esperanza,” dijo.
Para obtener información adicional sobre los Centros de Oración o los Cenáculos, contacte a Mary Kennedy en el Centro de Oración de la Misericordia de Dios en maryk027@hotmail.com, Inéz Reyez en el Centro de la Divina Misericordia de Nuestra Señora de Guadalupe en inezreyesmary@yahoo.com o a Roni Cook, en los Cenáculos de la Divina Misericordia en vcook7@hotmail.com.
Para mayor información sobre la Divina Misericordia, visite www.thedivinemercy.org.