Pequeñas parroquias son el ‘hogar’ de muchos corazones

Por Kira Ciupek
Corresponsal

Algunas de las memorias más queridas del Padre David Leibham de cuando era un niño pequeño se centran alrededor de una pequeña iglesia del campo de una pequeña parroquia en Texas. Cuando la familia Leibham de cinco miembros se mudó de Brenham en 1975, el Padre David recuerda ir a Misa con sus abuelos cerca de su casa en Latium a la Parroquia Sacred Heart, en un edificio de un piso, de madera, anidado entre una arboleda.
“Me sentaba con mis abuelos en la iglesia y para mantenerme callado, me encomendaban el trabajo de escuchar –si había- búhos, y contar cuántas veces escuchaba sus sonidos,” dijo el Padre Leibham.
La influencia de sus amigos Católicos en la Preparatoria Brenham, y el trato gentil de las Hermanas Dominicanas quienes le daban bocadillos después de la escuela, fue lo que ayudó al Padre Leibham a fortalecer su fe y a eventualmente ser ordenado sacerdote. Ahora, casi 30 años después de sus experiencias infantiles con la Iglesia Católica, el Padre Leibham es pastor de una pequeña iglesia en el campo – La Parroquia de St. Mary en Hearne.
Con una población de menos de 5,000 personas, Hearne se asienta en el centro del “Triángulo de Texas,” entre Dallas, Houston y San Antonio, y es parte del Decanato de Bryan/College Station. Fundada en 1876, St. Mary ha sido designada como una capilla histórica. A pesar de su pequeña congregación de casi 400 familias, la Parroquia de St. Mary continúa con éxito, ofreciendo Misas a lo largo de la semana y los fines de semana, tanto en inglés como en español.
El proveer a las familias, al clero, y a las parroquias con las herramientas necesarias para fomentar la formación espiritual es uno de las metas del Plan Pastoral de la Diócesis de Austin. En el corazón de la meta de la formación espiritual se encuentra el objetivo de educar a las familias “en que son iglesia doméstica, y que la parroquia es una familia de familias”. La visión de St. Mary de formación espiritual puede ser descrita como “el trabajar juntos para pasar la fe y las tradiciones Católicas a todos los miembros de nuestra comunidad parroquial”.
“Las familias parroquiales están comprometidas con el éxito de la vida parroquial por que ellos han hecho de sus comunidades, su hogar,” dijo el Padre Leibham. “Las familias están interconectadas a través de la relación, el trabajo y la socialización, así que el reto es que el pastor debe de trabajar para mantener un espíritu de buena voluntad entre cada persona, para que, en consecuencia, el buen sentimiento de una persona sobre la parroquia se riegue más rápidamente entre todas las familias”.
Por otro lado, 24 porciento de las familias diocesanas Católicas pertnecen a cerca de 87 parroquias que sirven a menos de 1,000 familias. De acuerdo al Plan Pastoral, estas parroquias más pequeñas, con frecuencia “tienen personal que consiste de sólo un pastor y una secretaria, con frecuencia a tiempo parcial, lo que limita el rango de servicios disponibles a nivel parroquial”.
Además del Padre Leibham, la Parroquia de St. Mary tiene un diácono, Conception Luna, y las oficinas parroquiales están abiertas tres días a la semana. Por lo tanto, pequeñas parroquias como St. Mary dependen de la ayuda y el apoyo recibido por la diócesis.
“Esencialmente, la guía y la asistencia más eficiente para una parroquia viene del ministerio del obispo a través de sus oficinas…Durante la cere-monia, mientras cada parroquia avanzó en procesión para recibir el Plan Pastoral de los obispos, hubo una sensación de co-nexión, apoyo y cuidado,” dijo el Padre Leibham.
De acuerdo al Buró del Censo, la población hispana en la Diócesis de Austin casi se duplicará para el año 2017. El Padre Leibham, que ha servido en St Mary desde 2011, dijo que el número de familias inmigrantes en su parroquia se ha casi duplicado en los últimos cinco años, y actualmente, más de 175 familias hablan español. Él dijo que la necesidad más grande de la mayoría de las familias inmigrantes, “es un lugar al cual llamar hogar, y actividades espirituales que incluyan a la familia entera”.
Las actividades ofrecidas en St. Mary en Hearne para familias que han llegado recientemente de otro país incluyen, “Noche de Alabanza”, durante la cual una cena es servida y un músico y un orador presentan un programa. La parroquia también ofrece un evento los jueves en la noche llamado “Noche de Oración,” el cual incluye un programa para adultos en la iglesia y otro programa para niños en el Centro de Actividades Parroquial.
Enraizado en una historia rica, los parroquianos de St. Mary están comprometidos con el crecimiento futuro. En el corazón de su misión se encuentra la meta de pasar la auténtica fe a las futuras generaciones, y eso incluye programas de formación espiritual y actividades que hagan que las familias inmigrantes se sientan bienvenidas. La cosa más importante, dijo el Padre Leibham, es “tomar el tiempo para escuchar y ayudar a estas nuevas familias inmigrantes a encontrar un lugar en la pa-rroquia, para que cada iglesia pueda ser su primer y verdadero hogar, y el modelo para su hogar familiar”.