Entrevista: Una exhortación que se enfoca en el amor en la familia

Editora: Señor Obispo, el 8 de abril, el Papa Francisco emitió su última Exhortación Apostólica “Amoris Laetitia”. Para comenzar, ¿cuál es la diferencia entre una exhortación y una encíclica?
Obispo Vásquez:
Una encíclica es una carta escrita por el papa para fortalecer una enseñanza particular de la iglesia. Típicamente, una exhortación es el resultado del trabajo que ha sido llevado a cabo a través del Sínodo de los Obispos; está escrita mientras que el Santo Padre reflexiona sobre las discusiones, los debates y las sugerencias escuchadas durante los encuentros de los Sínodos de los Obispos.
“Amoris Laetitia”–– la alegría del amor está basada en dos sínodos de la familia a los cuales, el Papa Francisco convocó en 2014 y 2015 para abordar temas que tienen que ver con la vida familiar. “El camino sinodal permitió poner sobre la mesa la situación de las familias en el mundo actual, ampliar nuestra mirada y reavivar nuestra conciencia sobre la importancia del matrimonio y la familia. Al mismo tiempo, la complejidad de los temas planteados nos mostró la necesidad de seguir profundizando con libertad algunas cuestiones doctrinales, morales, espirituales y pastorales”. Escribe el Papa Francisco en la exhortación (2). Obispos, clero, religiosos y laicos de alrededor del mundo participaron en el Sínodo de la familia, y el Papa Francisco escuchó atentamente a lo que pasa en las familias de alrededor del mundo. En esta exhortación, él reúne sus reflexiones sobre las discusiones y presentaciones del sínodo.
Editora: ¿A quién se dirige la exhortación? 
Obispo Vásquez:
La exhortación está dirigida a los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos consagrados, parejas casadas y a todos los fieles también. Es una carta completa dada a toda la iglesia para presentar el fruto de lo que el Papa Francisco ha discernido, por lo que ha orado y lo que ha sintetizado de las discusiones del sínodo. “Amoris Laetitia” o “La Alegría del Amor” se trata sobre la familia la cual siempre ha estado muy cerca del corazón del Santo Padre. Desde el comienzo de su papado, el Papa Francisco ha estado preocupado sobre la vida familiar, y cuando la gente lea esta exhortación, creo que encontrará que las palabras del papa sobre la familia son pastorales e inspiradoras.
El papa comienza con el entendimiento bíblico del matrimonio y de la familia y entonces progresa a las experiencias y retos encontrados en familias modernas. Habiendo sido un sacerdote y luego un obispo en Argentina, él está consciente de que las familias batallan. Él sabe que hay parejas divorciadas y padres solteros criando niños. Él es muy claro al decir que la iglesia abre sus puertas a cualquiera que está sufriendo bajo estas circunstancias particulares. Él dice que todas las familias que experimentan dolor y sufrimiento son bienvenidas en la iglesia y la iglesia debe de ser el lugar donde la gente encuentra consuelo, fuerza, misericordia, paciencia y entendimiento.
El Papa Francisco también ve los cambios de lo que significa estar casado en el mundo complejo de hoy, y él está consciente de que en muchos países los índices de matrimonios están cayendo. “Necesitamos encontrar las palabras, las motivaciones y los testimonios que nos ayuden a tocar las fibras más íntimas de los jóvenes, allí donde son más capaces de gene-rosidad, de compromiso, de amor e incluso de heroísmo, para invitarles a aceptar con entusiasmo y valentía el desafío del matrimonio,” escribe el papa (40).
Con esto, él está diciendo que la iglesia –– obispos, sacerdotes, clero y laicos- necesitan acompañar a las familias. Tenemos que caminar con ellas en su viaje, ya que este es el verdadero encuentro –– ya sea en sus momentos de gran gozo o en sus tiempos de gran dolor y sufrimiento. El Papa Francisco desea que las familias sean bienvenidas en la iglesia y que nadie sea excluido o se le haga sentir abandonado por que ha experimentado la separación o el divorcio.
A lo largo de la exhortación, el Papa Francisco habla sobre discer-nimiento. Así es cómo en el comienzo de esta exhortación, él dice a la gente que no se “apresure” a través del documento. “Espero que cada uno, a través de la lectura, se sienta llamado a cuidar con amor la vida de las familias, porque ellas no son un problema, son principalmente una oportunidad,” (7).
El Santo Padre  espera que sacerdotes y diáconos caminen con las familias que están dolidas para ayudarlas a encontrar la reconciliación, la estabilidad y el entendimiento. Él dice que esto debe de ser hecho en el espíritu de discernimiento y reflexión basándose en cada familia. Es importante notar que el Papa Francisco no diluye las enseñanzas de la iglesia sobre la santidad del matrimonio; de cualquier modo, él es muy cuidadoso y pastoral en su aproximación a las familias que se encuentran luchando con un divorcio, la separación o el abandono. “Abandonar a una familia cuando la lastima una muerte sería una falta de misericordia, perder una oportunidad pastoral, y esa actitud puede cerrarnos las puertas para cualquier otra acción evangelizadora,” escribe (253).
Editora: ¿Quién cree usted que debería de leer este documento?
Obispo Vásquez:
Invito a todos a leerlo (encuentre el texto completo y en español en www.vatican.va). Está dirigido a todos los miembros de la iglesia. Primariamente como obispos y clero, necesitamos familiarizarnos con este documento. Yo sé que como pastor, y habiendo sido un sacerdote ya por más de 30 años, que hay muchos factores de estrés en la vida familiar. Existen muchas voces que compiten unas con otras en nuestra sociedad que buscan la atención de la familia. Este documento nos ayuda como Iglesia a dar una mejor bienvenida a todos, y espero que ayude a la gente a entender que en la Iglesia ellos tendrán alguien que camine con ellos/si se encuentran a si mismos en situaciones difíciles.
Especialmente invito a las parejas que están comprometidas para casarse a leer este documento, y a parejas casadas a considerar leer este documento juntos y a discutirlo. Es un documento largo y de nuevo el Papa Francisco nos invita a no leerlo con prisa, sino a darnos nuestro tiempo y a entender la belleza de la familia y de la vida casada.
Editora: ¿Cuáles son algunas de sus partes favoritas del documento?
Obispo Vásquez:
 Creo que una de mis partes favoritas es cuando habla sobre la vida de casados. Él ofrece reflexiones bellas mientras dice que el matrimonio es un signo perfecto de que, cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del matrimonio, Dios se refleja en ellos. Él marca en ellos sus propias características y el insoluble carácter de su amor. En esto, el papa está diciendo a las parejas casadas que ellos son el reflejo de Dios para nosotros en el mundo y el amor entre esposo y esposa es sagrado, por lo cual la iglesia considera a esta vocación tan importante. “El matrimonio es una vocación, en cuanto que es una res-puesta al llamado específico a vivir el amor conyugal como signo imperfecto del amor entre Cristo y la Iglesia. Por lo tanto, la decisión de casarse y de crear una familia debe ser fruto de un discernimiento vocacional” escribe. (72).
También encuentro que las partes en las que el Papa Francisco reflexiona sobre la sagrada Escritura y desarrolla el tema de que la importancia de la vida familiar y del vivir familiar son algo muy pastoral. Comenzando en el párrafo 90, él reflexiona sobre el amor tal como es descrito por San Pablo en su primera carta a los Corintios: El amor es paciente; el amor está al servicio de los demás; el amor no es celoso; el amor es generoso; el amor perdona. Estos son sólo algunos de los títulos de párrafos en los que el papa reflexiona sobre el amor en el contexto de la vida familiar, la cual es, en verdad, una verdadera bendición y una hermosa vocación.
Editora: ¿Este documento no cambia nada en términos de la enseñanza de la iglesia?
Obispo Vásquez: No. El Santo Padre habiendo reflexionado sobre las muchas preguntas que surgieron durante el sínodo no hace cambios a las enseñanzas de la iglesia con este documento. Él mantiene la doctrina de la iglesia sobre las enseñanzas esenciales sobre el divorcio y el volverse a casar, la santidad del matrimonio entre un hombre y una mujer, y el defender la vida como un don precioso de Dios que debe continuar siendo protegido. En “Amoris Laetitia,” el Papa Francisco provee de una mirada fresca a las familias y cómo podemos ayudar a aquellos que están sufriendo.
Editora: ¿Cuál es su oración por todas las familias; pequeñas y grandes, tradicionales y no tradicionales?
Obispo Vásquez:
Mi oración por todas las familias es por que todos nosotros encontremos un hogar en la iglesia; y que todos seamos bienvenidos. Que experimentemos la presencia de Dios en otros que caminan con nosotros en nuestras alegrías y en nuestras tristezas. Como dice el Santo Padre al final de la exhortación, que las familias continúen creciendo y madurando en su capacidad de amar (325). Invoco la intercesión de la Sagrada Familia, mientras oro “haz también de nuestras familias lugar de comunión y cenáculo de oración, auténticas escuelas del Evangelio y pequeñas iglesias domésticas. Que las familias sean libres de violencia, división y rechazo y que continuemos defendiendo lo sagrado de la familia y su belleza en el plan de Dios. 

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html