Recen el rosario por la paz de nuestros hogares

Por El Padre Roberto Becker
Columnista Invitado

Hace un par de años, el Papa Francisco “prescribió” rezar el rosario diariamente. “Es medicina espiritual…es bueno para el corazón, para el alma, para toda su vida,” dijo.
En Fátima, hace casi 100 años, nuestra Santa Madre dijo a los niños a los que se apareció, “Recen el rosario diariamente para obtener la paz del mundo”.
Nosotros, los seres humanos no podemos darnos ya el lujo de la guerra. Debemos trabajar para terminar la violencia y las guerras que continúan desencadenándose, y firmemente creo que la mejor manera de hacer esto es a través de la oración diaria del rosario.
El rosario es mucho más que una oración devota. Los 20 misterios del rosario presentan a nuestra imaginación y a nuestro corazón los misterios vividos de Jesucristo y de nuestra Santa Madre. El rosario es la personificación, la experiencia vivida del credo de los Apóstoles. Mi devoción al rosario a la Santísima Virgen de Fátima comenzó cuando era un niño. Éramos 10 niños, que crecían con las tareas de dar de comer a las gallinas, ordeñar a nuestra vaca Jersey y armar coches con motores de vapor. Rezábamos el rosario todas las noches cuando papá sacaba el rosario después del reporte del tiempo de las 10 p.m. No siempre era agradable, pero siempre fue algo que hicimos para sostener a la familia y al mundo. Mi hermana Clara recuerda a mamá leyéndonos la historia de los tres niños de Fátima. En 1917, cuando se apareció la Santísima Virgen en Fátima, Portugal , mi madre había tenido 14 años de edad, ese fue el año de su primera comunión. Mamá siempre tenía flores cerca de la estatua del Sagrado Corazón.
Cuando tenía 16 años, y era un estudiante de segundo año de preparatoria, contraje cáncer del sistema linfático, la enfermedad de Hodgkin. En ese momento me dijeron que esperara una montaña rusa de dos años de altibajos, y recuerdo haberle dicho a mi madre que “no llorara porque sólo me iría al cielo”. La familia continuó rezando el rosario todas las noches y las oraciones de un sinnúmero de familiares y amigos ascendieron al cielo también. Recibí una serie de tratamientos, y la enfermedad desapareció por completo. Mi médico estaba muy sorprendido.
 Después de 35 años de sacerdocio activo aquí en la Diócesis de Austin, fui al médico para mi examen anual y me dijeron que la montaña rusa me había recogido una vez más. Me diagnosticaron cáncer terminal de pulmón - cinco tumores en ambos pulmones. 
Por una gracia inefable de Dios, recibí como regalo una estatua peregrina de la Virgen de Fátima. La traje a mi casa y recibí el don de orar de uno a cuatro rosarios al día, generalmente mientras cami-naba lentamente alrededor del vecindario. Empecé a sentir que estaba entrando en el Reino, meditaba diariamente sobre los 20 misterios.
Después de 13 semanas de tratamiento, todos los tumores se redujeron y no se encontraron nuevos tumores. Continuar con el tratamiento de mantenimiento está dando los mismos resultados y mi médico está “emocionado”. 
Al recordar los diversos milagros que Dios ha manifestado en nuestras vidas, somos capaces de ver y creer más profundamente en las realidades espirituales de nuestra existencia, y de poner en práctica estas realidades. Estoy personalmente convencido de que las muchas oraciones son el principal factor involucrado en las dos curaciones, a los 16 y a los 67 años. Estoy profundamente agradecido con todas las personas que han orado por mí. Mi hermano y yo continua-mos rezando el rosario por la paz mundial casi todas las mañanas después del desayuno. Este año se cumple el 100 aniversario del inicio de las apariciones en Fátima. El ángel de la paz comenzó a aparecerse a Santa Lucía y a sus primos en la primavera de 1916. El ángel guió a los niños en la oración a fin de prepararlos para recibir las visitas de Nuestra Santa Madre, la Reina del Cielo y de la Tierra. Nuestra Madre pidió a los tres niños que hicieran sacrificios y pidieran por la salvación de los demás.
A nosotros, también, se nos pide claramente que oremos y estemos dispuestos a hacer sacrificios al orar por las intenciones de nuestros seres queridos y especialmente cuando rezamos por la paz mundial. ¿Dónde empezamos? Yo invito a los individuos o familias a que se inicien en el proceso de introducción a la oración lentamente - cinco minutos al día durante dos a tres meses, a continuación,  10 minutos al día durante un par de meses, hasta llegar a los 15 a 20 minutos  que necesitamos para rezar el rosario todos los días. ¡El rosario es una oración probada y verdadera! Firmemente creemos que rezar el rosario todos los días  traerá la paz a nuestros hogares y por lo tanto al mundo. “Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”.
 El padre Robert Becker fue ordenado sacerdote de la Diócesis de Austin en 1979. Él está disponible para dar presentaciones sobre el rezo del rosario a las parroquias. Él primero anima a la gente a orar hasta que tengan por lo menos 12 personas que estén interesadas en la presentación, y entonces, contacten a un pastor que sabrá cómo ponerse en contacto con él con el fin de organizar una presentación. A medida que se establezcan las fechas de las presentaciones, éstas se darán a conocer en el Catholic Spirit.