Entrevista: Reconociendo los dones únicos de las mujeres en la iglesia

Editora: Obispo Vásquez, este mes estamos hablando sobre el papel de las mujeres en la iglesia. Comencemos hablando sobre ¿cómo las mujeres en su vida han contribuido a su propia relación con Cristo y con su iglesia?
Obispo Vásquez:
Dios me ha bendecido con grandes mujeres que han sido mis mentoras y han trabajado conmigo para servir a su iglesia. Me siento particularmente bendecido de haber tenido una madre y abuelas maravillosas, tías y hermanas que han tenido una gran influencia en mi vida. Fueron y son mujeres de fe que me han nutrido en mi propia fe. Continúo teniendo una relación muy especial con mis hermanas, la cual se ha enriquecido y fortalecido mientras que han pasado los años.
Admiro enormemente a estas mujeres en particular por que son fuertes, influyentes y poderosas en el mejor sentido de la palabra. Siempre han apoyado mucho mi vocación al sacerdocio. Mi madre en particular me animó mucho, y sobre todo, quería que yo fuera feliz y bendecido. Pienso que es una gran bendición el que Dios me haya bendecido con estas grandes mujeres que me han enseñado tanto.
Editora: en 1988, el Papa San Juan Pablo II escribió “Sobre la dignidad y la Vocación de la Mujer,” la cual reconocía la dignidad, vocación y misión de la mujer en el mundo. En 1995, él continuó con la Carta a las Mujeres y usó el término “genio femenino” ¿Qué significa esto para usted?
Obispo Vásquez:
El genio femenino – tal como lo entiendo de la lectura de la carta de San Juan Pablo II- es el carácter y naturaleza especial que las mujeres han recibido de Dios. Dios ha bendecido a las mujeres con características únicas. Son diferentes, pero al mismo tiempo, poseen igualdad frente a los hombres. No hay espacio en la iglesia para el chovinismo; ningún sexo es superior o inferior al otro. La genialidad de Dios es que él crea a ambos, hombres y mujeres en su imagen y semejanza.
San Juan Pablo II dice, específicamente, “La mujer es el complemento del hombre, como el hombre es el complemento de la mujer: mujer y hombre son entre sí complementa-rios. La femineidad realiza lo <<humano>> tanto como la masculinidad, pero con una modulación diversa y complementaria” (7).
En “Mulleris Dignitatem” (Sobre la Dignidad y la Vocación de la Mujer) San Juan Pablo II discute aspectos particulares sobre el genio femenino –uno, la receptividad. Esto es decir, las mujeres están más dis-puestas a alargar sus vidas y corazones dando la bienvenida a otros en su mundo, en su ámbito. Particularmente a través de la maternidad, las mujeres son receptivas al dar la bienvenida al don de la nueva vida.
San Juan Pablo II dice que María es el modelo supremo de todas las mujeres por que ella ejemplifica los grandes dones de  generosidad, receptividad, sensitividad y, por supuesto, maternidad. “Por su obediencia a la Palabra de Dios Ella ha acogido su vocación privilegiada, nada fácil, de esposa y madre en la familia de Nazaret. Poniéndose al servicio de Dios, ha estado también al servicio de los hombres: un servicio de amor,” escribe.
María nos enseña muchas cosas. Ella es la Madre de Dios – ella dijo “sí” al plan divino de Dios y cooperó completamente con Dios para salvar a la humanidad. Ella también nos muestra cómo convertirnos en verdaderos seguidores de Jesucristo, ya que ella fue la perfecta discípula de Jesús. Por lo tanto, nuestra relación espiritual con María es crucial  por que ella siempre nos guía hacia co-nocer y amar a Jesús. María desea que profundicemos nuestra relación con su Hijo, Jesucristo.
Editora: María Magdalena es otra mujer que encontró a Cristo. El Papa Francisco acaba de alzar la observancia de su día a un día de fiesta mayor ¿Cuál es el significado de esto?
Obispo Vásquez:
Al comienzo de este verano, el Papa Francisco elevó la observancia de María Magdalena, la cual se celebra el día 22 de julio a una fiesta mayor. El papel de María Magdalena en la Cristiandad es único. Ella fue un discípulo de Jesús y estuvo presente en los momentos importantes del ministerio de Jesús. Un encuentro importante se describe en el Evangelio de Marcos, cuando ella tuvo el privilegio de ver a Jesús después de que Él se levantó de la muerte. Por ello, María Magdalena es llamada el “Apóstol de la Resurrección” por que ella es la primera en ser testigo del Señor resucitado y entonces se le entrega la tarea de encontrar a los apóstoles y decirles la Buena Nueva de la resurrección de Cristo.
El Papa Francisco siente una gran admiración por las mujeres y su papel en la iglesia, y especialmente en la Nueva Evangelización. Él ha hablado con frecuencia sobre su familia y el papel influyente que las mujeres han jugado en su vida. Él aprecia el papel único de las mujeres en el mundo, y lo estamos viendo invitar a más mujeres a las conversaciones sobre varios tópicos de la iglesia. Él sabe que la iglesia necesita de la completa colaboración y ayuda de mujeres para poder dar fruto.
Editora: ¿Nos puede dar ejemplos específicos de las maneras relacionales únicas en las que las mujeres pueden evangelizar de manera efectiva?
Obispo Vásquez:
Antes que nada, todas las mujeres, especialmente las madres, son las primeras evangelizadoras de sus hijos. Las madres enseñan a sus hijos sobre el amor generoso mientras los cuidan y los forman en la fe. Yo aprendí sobre Dios, las Escrituras y Su iglesia a través de mi madre. Sé que las pri-meras oraciones que aprendí las 
aprendí de mi madre también. Mi padre también jugó un papel en el desarrollo de mi fe, pero fue mi madre quien constantemente nos enseñó sobre la grandeza del amor de Dios.
Las mujeres también evangelizan como catequistas en nuestras pa-rroquias. De hecho, la mayoría de nuestros catequistas son mujeres. Ellas están plantando las semillas de la fe en los niños que instruyen. Las mujeres ayudan a formar a los jóvenes en el entendimiento de la fe, y de mayor importancia, sus vidas son testimonio de su fe.
Las mujeres religiosas son bellos ejemplos de evangelizadoras. Ellas dan testimonio del Reino de Dios mientras viven sus votos de pobreza, castidad y obediencia. En su discurso para las mujeres religiosas, el Papa Francisco dijo que su voto de castidad expande su habilidad de darse a si mismas a Dios y a los demás “con la ternura, la misericordia, la cercanía de Cristo… una castidad ‘fecunda’, una castidad que genera hijos espirituales en la Iglesia. La consagrada es madre, debe ser madre…”
Estoy muy agradecido con las muchas mujeres, religiosas y laicas, quienes están involucradas en el ministerio. Además de sus responsabilidades en el hogar y el trabajo, que encuentran el tiempo para servir a Dios y a su gente en nuestras pa-rroquias. Estoy especialmente agradecido con las mujeres de nuestro Personal Pastoral diocesano.  Su profesión no es simplemente un trabajo sino un ministerio ¿Cómo podría yo lograr cumplir con mis responsabilidades como obispo sin la ayuda de estos individuos? Por mujeres como estas, la iglesia en el Centro de Texas es fuerte y está viva.
Editora: El 27 de agosto, habrá una Conferencia Diocesana para mujeres en Georgetown que llevará por título “El Rostro de la Misericordia,” y usted celebrará la Eucaristía con nosotros durante la conferencia ¿Cuáles son sus esperanzas y oraciones para ese día?
Obispo Vásquez:
Sí, el entu-siasmo se está acumulando para esta primera conferencia para mujeres patrocinada por la diócesis, la cual se enfocará en las mujeres en la iglesia y en cómo ellas pueden ayudar a abordar los retos en nuestra iglesia durante este Año Jubilar de la Misericordia. Anticipamos la participación de 500 mujeres y entiendo que las inscripciones están generando mucha expectativa. Invito a las mujeres a que asistan el día 27 de agosto, y mi oración es por que las mujeres continúen tomando el lugar al que tienen derecho en el servicio de la iglesia – y que, mientras se posicionan al servicio de los otros en la vida diaria,  perseveren en revelar el rostro misericordiosos de Dios.
La conferencia para mujeres no será bilingüe, pero se tomarán medidas para acomodar a aquellas personas que necesiten de interpretación al español.