La misericordia es una prioridad para los catequistas

Por Peggy Moraczewski 
Corresponsal  

En este año jubilar de la Misericordia, se observará un jubileo especial para Catequis-tas durante septiembre 23-25 ​​en el Vaticano. Catequistas de todo el mundo han sido invitados a celebrar la misericordia ese fin de semana que culminará con la Misa celebrada por el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro. 
Aquí en la Diócesis de Austin, Directores parroquiales de educación religiosa (DREs) y los catequistas que los asisten se encuentran compartiendo con los jóvenes la alegría de integrar las obras Corporales y Espirituales de Misericordia a su vida coti-diana.
DREs de tres parroquias contribuyeron a este artículo y todos coincidieron en que las Obras de  Misericordia se entretejen dentro de los materiales utilizados en sus programas de Educación Religiosa (RE). Sin embargo, cada uno de ellos tiene previsto complementar los materiales con actividades que destaquen las Obras de Misericordia. Catequistas de la Parroquia de San Ferdinand en Blanco, que cuenta con 248 familias, introducirán un enfoque en jóvenes santos que vivieron las Obras de Misericordia espirituales. Por ejemplo, una clase puede estudiar a Santa María Goretti al aprender acerca de perdonar todas las ofensas. Susan Moore, DRE de la Parroquia de San Ferdinand, sugirió el libro “Ardiendo, Historias de Santos Adolescentes Atrevidos” por Colleen Swaim, publicado por Liguori Publications.
Moore dijo que este verano, catequistas y ministros juveniles en el Decanato de San Marcos se cargaron de energía para el próximo año escolar en un evento titulado, “La Beata Teresa de Calcuta - Santa de la Misericordia”. Estas sesiones sobre las Obras de Misericordia se centraron en la creación de una cultura de la misericordia en nuestra juventud y la hermana Dominicana de María, Madre de la Eucaristía Ave María fue la oradora principal. “Es un privilegio apoyar a los que dan todo el año a los demás desde la profundidad de las reservas y generosidad de su propia fe,” dijo Moore. Los padres en la Parroquia de Santa Rosa de Lima en Andice, que cuenta con 850 familias, prepararán diarios para que sus hijos los usen en sus clases de ER. El escribir diarios ayudará a que los estudiantes se centren en la forma en que podrían (o en que ya lo hacen) incorporar las Obras de Misericordia a sus vidas, dijo Karen Kurtin, DRE de la parroquia.
“Nuestros jóvenes no sólo oran por otros, sino que están aprendiendo a soportar el sufrimiento con paciencia y a perdonar a los demás de buena gana,” dijo. Los estudiantes también se benefician de los ejemplos de vida de piedad exhibidos por los adultos de la parroquia. “La experiencia nos dice que el amor de Dios es captado principalmente a través de nuestras palabras y ejemplos. Al mostrar compasión y al aliviar la desgracia de otros, nosotros podemos enseñar a otros a vivir de verdad la virtud de la misericordia,” dijo Kurtin.
La Sociedad de Saint Vincent de Paul de la Parro-quia de Santa Rosa ofrece un desayuno  domingos por la mañana para los estudiantes del programa de RE y un refrigerio para las clases de los miércoles. El programa recibe el apoyo financiero de los Caballeros de Colón, que también cocinan para varios eventos de la parroquia. Además, un grupo de damas de la parroquia, que tiene una faceta de “compañeras de oración” oran por los estudiantes y catequistas.
La Parroquia de Saint Ignatius Martyr y la Escuela (que cuenta con 3.000 familias) están situadas en medio del bu-llicioso centro de Austin. El otoño pasado, la DRE Anna Chávez, comenzó a integrar intencionadamente los días de servicio de la “familia parroquial” al calendario de la parroquia. Se invita a toda la familia de la parroquia a participar en los días de servicio, donde las Obras de Misericordia son enfatizadas a través de actividades, tales como la fabricación de cestas de bienvenida para donar a Cáritas de Austin y se hacen tarjetas para enfermos. El año pasado los estudiantes hicieron bolsas con golosinas para la Settlement Home for Children y bolsas con artículos de cuidado personal para las personas sin hogar y se recogieron pañales para el Centro de Vida del Proyecto Gabriel. Proyectos similares se han previsto este año, y Chávez dijo que los recientes graduados del programa JustFaith han sido muy útiles en muchos de estos proyectos.
Mientras que las dinámicas de estas parroquias pueden ser únicas, comparten una apreciación común para el creciente número de familias de habla hispana en el centro de Texas. Todas han incorporado materiales bilingües en sus programas de ER. Kurtin dijo, que Deanna Ramírez, asistente DRE de la Parroquia de Santa Rosa, ha dado especialmente la bienvenida a la comunidad latina. “Ella conoce y entiende la cultura y está cumpliendo con sus necesidades. Ella jugó un papel decisivo en que la parroquia incluyera materiales para la RE (educación religliosa) bilingües,” dijo Kurtin. 
Chávez reiteró la importancia del conocimiento de la cultura de las familias en el servir, haciendo hincapié en la importancia de enseñar a la gente en su lengua materna. Ella explicó que las palabras pueden perder su significado cuando se traducen y ofreció este ejemplo: Para personas de habla hispana, “Adiós” significa, “(Os encomiendo) a Dios”, no sólo “adiós.” Ella también dijo que la mayoría de los estudiantes en su programa de RE provienen de hogares donde el español es el idioma principal. Ella considera a la eliminación de esta barrera del idioma una Obra de Misericordia.
Sharon Perkins, directora diocesana de Evangelización, Catequesis y Vida familiar, resaltó el trabajo realizado por estos talentosos dirigentes de catequesis dedicados - muchos de los cuales son voluntarios no remunerados o empleados a tiempo parcial en sus comunidades parro-quiales “Estos hombres y mujeres de fe han intervenido para transmitir la fe Católica a la siguiente generación, a menudo llenando el hueco que una vez fuera llenado por completo por los padres y las escuelas Católicas. Y ahora, más que nunca, también necesitamos catequistas que ayuden a las personas a redescubrir y aprender sobre su fe en la edad adulta,” dijo Perkins. 
Los programas de RE pa-rroquiales no podrían funcionar sin voluntarios que sirven como catequistas, ayudantes de clase, monitores del pasillo y de tráfico, etc. La Parroquia de St. Ignatius Martyr tendrá alrededor de 600 estudiantes participando en sus progra-mas de Educación Religiosa y para jóvenes este año, Santa Rosa servirá a aproximadamente 275 estudiantes y Saint Ferdinand espera que casi un centenar de estudiantes se inscriban en su programa.
Estos son sólo la punta del iceberg, dijo Perkins, ya que existen otras 120 parroquias en la diócesis con programas de Educación Religiosa, algunos grandes y algunos pequeños.
“Debemos agradecer y apoyar a nuestros catequistas – pero, mejor aún, si Dios te empuja a realizar esta obra espiritual de misericordia – ¡Se un catequista!” dijo.