El Llamado Para Los Servicios Católicos arranca el 5-6 de noviembre

Por el Personal del Catholic Spirit

En las próximas semanas, el Obispo José Vásquez lanzará el Llamado Para Los Servicios Católicos 2016-2017 (CSA por sus siglas en inglés). El tema del CSA de este año de “Agua Viva” toma su inspiración del Papa Francisco quien pro-clamó que “El Espíritu Santo es el agua viva que sacia la sed en nuestras vidas por que nos dice que somos amados por Dios como sus hijos, que podemos amar a Dios como sus hijos y con su gracia podemos vivir como hijos de Dios, como Jesús”.
El CSA nos ofrece la oportunidad de unirnos a nuestros hermanos y hermanas en Cristo a través de nuestra diócesis para realizar el trabajo del Señor –trabajo que ninguna parroquia o individuo podrían realizar solos.
“El agua viva es un signo de vida; que es todo de lo que se trata nuestra fe Católica, fomentar la esperanza y vida en la gente,” dijo el Obispo Vásquez. “El CSA ofrece a cada parroquiano una oportunidad de abrir sus corazones y estar involucrado en diversos ministerios que afectan a nuestra comunidad Católica entera”.
Nuestra fe Católica es vibrante y floreciente en la Diócesis de Austin. Los ministerios diocesanos sirven como centros de recursos para las parroquias – desde el entrenamiento y la continua formación para sacerdotes y diáconos, hasta el entrenamiento para directores de educación religiosa (DREs por sus siglas en inglés), ministerios juveniles y directores de escuelas Católicas — el CSA permite que estos y otros muchos programas vitales a lo largo de la diócesis florezcan.
El CSA también ayuda a proveer de cuidado pastoral y retiros para mujeres y hombres que han pasado por un aborto apoyándolos mientras buscan oración, reflexión y renovación espiritual. Más del 50 por ciento de los fondos del CSA son destinados a la formación del clero, incluyendo diáconos, seminaristas y sacerdotes que sirven en la actualidad en las parroquias. El año pasado la Diócesis de Austin pagó más de $1 millón para la formación de nuestros futuros sacerdotes, y más de $1 millón para cuidar de nuestros sacerdotes retirados.
“El Llamado Para Los Servicios Católicos ayuda a sacerdotes retirados a mantener su dignidad. A través del CSA, nos aseguramos de que tengan vivienda y cuidado médico durante el atardecer de sus vidas,” dijo Scott Whitaker, Director de la Secretaría de Administración, Desarrollo y Comunicaciones de la Diócesis de Austin.
No es posible para las pa-rroquias el llevar estas cargas financieras solas - los costos del cuidado de la salud se elevan a más de $15,000 anual-mente por sacerdote retirado y los costos educativos son de aproximadamente $40,000 al año por seminarista – pero cuando son compartidas, las cargas se aligeran y suceden cosas maravillosas, dijo Whitaker. 
Cada parroquia se beneficia del CSA cuando los semina-ristas se ordenan sacerdotes, cuando los estudiantes universitarios se enganchan a su fe Católica, cuando los encarcelados son servidos en ministerios por nuestros diáconos y voluntarios, cuando la gente es confirmada en la fe, y cuando las familias necesitadas encuentran refugio y comodidad. El año pasado, el CSA proveyó a Caridades Católicas del Centro de Texas, el brazo de justicia social de la diócesis, con $410,000, para ayudar con programas de recaudación de fondos tales como el de alivio de desastres para aquellos afectados por las inundaciones, mujeres en crisis debido a un embarazo no planeado, familias sin hogar y personas requiriendo asistencia legal. Este compromiso de administrar permite a la iglesia diocesana proveer de los recursos necesarios que una parroquia no podría proveer sola.
Al final de este mes, una carta del Obispo Vásquez llegará en el correo de cada hogar Católico registrado, agradeciendo a cada uno por su apoyo pasado e invitándolos a participar en el fin de semana del compromiso del 5-6 de noviembre. Como parte del tema del CSA “Agua Viva,” ese fin de semana durante la Misa, cada familia recibirá un contenedor que puede ser llenado con agua bendita de la fuente o dispensador bautismal parroquial y usado en su hogar para recordarles que sólo Jesús puede satisfacer los más profundos anhelos de nuestra alma.
“Cuando abrimos nuestros corazones y recibimos su Agua Viva, nuestra propia sed es saciada, y entonces somos capaces de saciar la sed de otros. Miremos en nuestro corazón hoy para ayudar a aquellos necesitados” dijo el Obispo Vásquez.