Entrevista: Dando gracias por un año de misericordia y muchas bendiciones

Editora: Señor Obispo, es noviembre y hay mucho por lo que estar agradecidos en nuestra diócesis. ¿Por qué está usted agradecido este año?
Obispo Vásquez:
Me siento extremadamente bendecido de servir como el obispo de la Diócesis de Austin. Dios nos está bendiciendo de muchas maneras. Primero que nada, siempre agradezco a Dios por nuestros sacerdotes por que ellos hacen tanto por la gente de Dios. Ellos continuamente sirven a nuestra gente en nuestras parroquias –escuchan confesiones, celebran la Misa, visitan a los enfermos, cuidan de las personas confinadas, visitan a las personas en nuestro sistema penitenciario y de muchas otras maneras ayudan a los jóvenes, a los jóvenes adultos, a las familias y a los ancianos. Estoy muy agradecido por nuestros sacerdotes y por el hecho de que tenemos un gran número de hombres discerniendo su vocación al sacerdocio. Este año hemos ordenado a seis nuevos sacerdotes, y 11 nuevos seminaristas comenzaron a estudiar para el sacerdocio.
También estoy agradecido por el Plan Pastoral que está siendo implementado en nuestra diócesis. Nuestros sacerdotes, particularmente los pastores en nuestras parroquias, están ayudando a la gente a encontrar a Jesucristo, quien está vivo y activo en las vidas de nuestra gente. Este es un signo de gran inspiración para mí, especialmente cuando voy a visitar nuestras parroquias. Mientras celebro confirmaciones, veo que nuestra gente joven está buscando a Dios, y está aprendiendo y practicando su fe. También veo esto en las vidas de sus padres y sus familias. Nuestra fe es un gran tesoro, así que los padres quieren venir a Misa, y quieren profundizar en su fe y pasarla a sus hijos.
También estoy agradecido de que el 19 de noviembre, ordenaremos a 17 nuevos diáconos al diaconado permanente. Todos estos son signos de la vida de la Iglesia Católica en el Centro de Texas. Dios continúa trabajando en las vidas de todos nosotros en nuestra diócesis.
Editora: Este mes también marca el fin del Año de la Misericordia ¿Cómo le ha afectado el año pasado en lo personal?
Obispo Vásquez:
El Papa Francisco ha bendecido a la iglesia universal con este gran regalo del Jubileo de la Misericordia. Creo que nuestra gente ha respondido de manera positiva a este año de gracia. He sido testigo del retorno de personas que habían estado lejos de la iglesia por muchos años, y me siento muy honrado de ser testigo del gozo que esto trae a estos individuos. Dios está verdaderamente trabajando en las vidas de aquellos que lo buscan.
Tuve la oportunidad de celebrar el sacramento de la reconciliación con nuestra gente en algunas de nuestras parroquias, y me he sorprendido por el nivel de humildad de las personas buscando confesión. Ellos, de manera obvia, creen en la misericordia de Dios y buscan experimentarla a través del sacramento de la reconciliación lo que sinceramente me inspira.
Estoy profundamente agradecido con nuestros sacerdotes que han aceptado el reto de sacar provecho de si mismos a lo largo de la semana para que la gente puede experimentar el sacramento de la reconciliación. Personalmente, es algo que causa gozo a mi corazón, cada vez que voy a la confesión, y me siento renovado en mi fe, y fortalecido para seguir a Cristo.
Al finales de septiembre, tuve el privilegio de liderar una peregrinación a Italia. Fue una gran bendición caminar a través de las Puertas Santas de la Basílica de San Pedro durante este Año Jubilar de la Misericordia. Fue increíble observar mientras la gente marchaba en procesión a través de las Puertas Santas de la Basílica de San Pedro y de las otras iglesias. Mientras nos uníamos a personas de otros países y antecedentes para caminar por las Puertas Santas, nos dimos cuenta de que somos parte de una iglesia más grande.
Entonces yo, personalmente, fui testigo de la fe de la gente en nuestra propia diócesis mientras pasaban a través de la Puertas Santas de la Parroquia de Holy Trinity en Corn Hill. Cuando yo estaba yéndome de la parroquia después de la Convocación anual de los Diáconos el día 1ero. de octubre, un grupo grande de familias, algunas con niños pequeños, llegaron a la parroquia. Todos se acercaron a la Puerta Santa y la tocaron como un grupo. El Papa Francisco nos recuerda que cruzamos el umbral de las Puertas Santas con plena confianza en la fuerza del Señor Resucitado quien constantemente nos sostiene y nos sustenta mientras crecemos en nuestra fe. Así que fue un hermosos momento para mí el ser testigo de ese grupo que vino a la puerta con tan profunda fe.
Editora: La diócesis también ha lanzado el Llamado Para Los Servicios Católicos ¿Cuál es el propósito del llamado anual?
Obispo Vásquez:
El propósito del Llamado Para Los Servicios Católicos es continuar las buenas obra de la iglesia aquí en Austin. Esto incluye el trabajo de nuestras escuelas Católicas, nuestros programas de educación religiosa, la educación de nuestros seminaristas, el cuidado de nuestros sacerdotes retirados, el servir en ministerio a aquellos en prisión y en asilos de ancianos, y los servicios de Caridades Católicas del Centro de Texas.
A través del Llamado Para Los Servicios Católicos, no sólo realizamos las Obras Corporales de Misericordia (dar de comer al hambriento, de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada al necesitado, visitar a los enfermos, socorrer a los encarcelados y enterrar a los difuntos) sino que también hemos realizado las Obras Espirituales de Misericordia (dar buen consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que está en error, perdonar las injurias, consolar al triste, sufrir con paciencia los defectos de los demás, rogar a Dios por vivos y difuntos). El Llamado Para Los Servicios Católicos es la manera principal que la Diócesis de Austin tiene para cuidar de la gente en el Centro de Texas.
El tema de este año es “Agua Viva” el cual fue escogido por que el agua es un signo de vitalidad, gozo y esperanza. El Centro de Texas es bien conocido por sus arroyos, lagos, ríos y fuentes de agua. También sabemos que el agua es un signo poderoso de vida, y recibimos la vida de Dios cuando entramos en las aguas del bautismo. El agua refresca nuestras almas, ya sea a través de la naturaleza o a través de las aguas limpiadoras del bautismo. Ya que a través de los sacramentos se nos ha dado esta gracia y también vida, debemos también compartir las bendiciones que Dios nos ha dado con los otros, algo que logramos a través del Llamado Para Los Servicios Católicos.
Editora: ¿Cuál es su oración por la diócesis mientras nos acercamos al final del 2016?
Obispo Vásquez:
Mientras nos preparamos para celebrar la fiesta nacional de Acción de Gracias, oremos por que nuestra nación sea agradecida por las bendiciones abundantes que Dios ha derramado sobre nosotros, particularmente nuestra libertad. Mientras que el Año Jubilar de Misericordia termina, que la gracia que Dios nos ha dado nos sostenga mucho tiempo más allá después del fin de año. Que nuestra fe, que hemos recibido como un don puro de Dios, se fortalezca en nuestras vida a través de actos de caridad y misericordia.