Mientras que el Jubileo concluye, sacerdote predice un efecto dominó de misericordia

Por Peggy Moraczewski
Corresponsal

El Año Jubilar de la Misericordia ha despertado a Católicos y a no-Católicos de igual manera hacia la pronta y disponible misericordia de Dios. Cautivados por el mensaje del Papa Francisco, un gran número de personas ha viajado a sitios de peregrinación designados alrededor del mundo buscando la gracia y el gozo de la misericordia de Dios. Es un mensaje que le resuena a la gente en todas partes – desde la gente joven que se reunió para la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia, Polonia, hasta aquellos que fueron testigos de la canonización de Santa Teresa de Calcuta.
El Padre Barry Cuba, pastor asociado en la Parroquia de St. Margaret Mary en Cedar park, lideró el comité del Año Jubilar de la Misericordia de la Diócesis de Autin. Al enfocarse en la visión y objetivos puestos por el Papa Francisco, ellos seleccionaron cinco iglesias esparcidas geográficamente a lo largo de nuestra diócesis como sitios designados de peregrinaje: la Catedral de St. Mary en Austin, la Parroquia del Sagrado Corazón en Waco, la Parroquia de Holy Trinity en Corn Hill, St. Joseph en Mason (una misión de la Parroquia de Holy Trinity en Llano), y el St. Mary Catholic Center en College Station.
Mientras que el Año Jubilar de la Misericordia concluye, los pastores de dos de estas iglesias compartieron sus pensamientos sobre lo que se observó mientras que los peregrinos arribaron a sus puertas.
St. Joseph en Mason (fundada en 1873) adorna la cima de una colina en el Texas hill country al noroeste de Austin; la marca reconociendo el lugar como un sitio histórico de Texas da prueba de su longevidad en Mason. El Padre Melvin Dornak sirve como pastor de St. Joseph y también de Holy Trinity en Llano. Él y su familia parroquial recibieron el honor de ser nombrados un lugar de peregrinación y apreciaron que el Obispo García viajara para bendecir sus Santas Puertas de misericordia.
Dora Tovar, la secretaria parroquial dijo “fue un gozo para mí,” el dar la bienvenida a los peregrinos a St. Joseph y responder preguntas sobre la historia de la iglesia. Los visitantes quedaban asombrados al mirar el techo del santua-rio el que presenta ángeles y una paloma representando al Espíritu Santo. Este hermoso trabajo de arte fue hecho por un parroquiano a principios de 1900s, pero fue escondido por décadas, hasta que daño por el tornado lo descubrió a finales de los años ochentas. Algunos peregrinos viajaban solos, deseando visitar los cinco sitios diocesanos de peregrinaje destinados, mientras que otros viajaban en grupos.
Los “Bible Buddies” viajaron desde la Parroquia Christ the King en Belton. Ellas son un grupo gozoso de mujeres que deseaban pasar a través de las santas puertas de la misericordia. Muchos pastores de parroquias dentro de la diócesis organizaron peregrinajes a St. Joseph, dijo el Padre Dornak.
“Los pastores querían asistir también…para sentir la presencia de Dios y su gracia en el sitio de peregrinación,” dijo.
El Padre Pedro Castillo de la Parroquia de St. Mary en Lampasas trajo a un número de peregrinos a St. Joseph y celebró la Misa en español; él invitó a residentes locales a unirse a los peregrinos durante la Misa.
Pocas millas al este de la I-35 en el Condado de Williamson, se asienta la pequeña comunidad rural de Corn  Hill, donde la Parroquia de Holy Trinity (fundada en 1889) es la joya de la corona. El Padre Stephen Nesrsta, el pastor, y sus parroquianos dieron la bienvenida a un estimado de 3,000 peregrinos a través de las Santas Puertas de la misericordia de la parroquia de este año. Los visitantes llegaron en autobuses y compartiendo vehículos, algunos de cerca, otros viajando desde Inglaterra, Irlanda y la República Checa. El Padre Nesrsta creó un folleto de oraciones, el cual estaba disponible para todos los peregrinos; algunos escogieron simplemente rezar en silencio por un tiempo breve, mientras otros se quedaron por horas. Grupos más grandes, con frecuencia, pidieron una Misa y/o el sacramento de la reconciliación, y disfrutaron de alimentos preparados por parroquianos amables. Todos fueron en un viaje común buscando la misericordia de Dios, dijo el Padre Nesrsta.
Un libro de visitantes contenía reflexiones de los peregrinos que dijeron que había sido una bella experiencia, ellos se sintieron en paz y sintieron la presencia de Dios.
“Creo que fue una oportunidad para la gente, de realmente reflexionar sobre sus vidas y su necesidad de Dios, su necesidad de la iglesia y de comunidad,” dijo el Padre Nesrsta. Muchos peregrinos se sintieron llamados a regresar a la confesión después de un largo periodo de tiempo, o vinieron con preocupaciones o retos con los que habían estado lidiando por años.
Esto no fue algo exclusivo de los sitios designados de pere-grinación, sino que pasó en 
parroquias a lo largo de la diócesis. El Padre de la Santa Cruz, Bill Wack, pastor de la Parroquia de St. Ignatius Martyr en Austin, dijo que la gente llegó de la calle – algunos ateos y gente que no tenía fe mientras crecía – haciendo preguntas sobre la fe Católica y sobre Jesús. A él también le conmovió el escuchar sobre tantos Católicos que habían estado lejos de los sacramentos por mucho tiempo y ansiaban celebrar una confesión más profunda.
“Es por este Año de la Misericordia…ellos se sintieron invitados e impulsados a regresar de una manera fuerte,” él dijo.
En un nivel personal, el Padre Wack dijo que el Año de la Misericordia le ha ayudado, “…a tener nuevas lentes a través de las cuales mirar a la Escritura, y a Jesús especialmente. Es por el Año de la Misericordia que estoy consciente de cuánto es que la misericordia es mencionada en el Evangelio”. Esta noción de la misericordia de Dios no es nueva, pero el Papa Francisco la ha traído al frente de la fe Católica y el Padre Wack anticipa un efecto dominó yendo hacia adelante. 
Durante el último año, estos sacerdotes dijeron que habían sido abordados por una multitud de individuos; muchos compartiendo serios problemas pesando en sus corazones. Ellos vinieron deseando una sincera confesión, tenían preguntas acerca de la nulidad a la anulación, o curiosidad acerca de la fe Católica. El Padre Cuba dijo, “La presencia visible del Papa Francisco animando a la gente jugó una parte importante en traer a la gente de regreso a la iglesia, (la gente) que puede haber estado en la periferia”. Para él, esta es una señal de que el mensaje del Año de la Misericordia tuvo un impacto positivo en nuestra diócesis. Como un sacerdote joven (ordenado en 2013), también fue una oportunidad de ver cómo nuestra fe está dinámicamente unida, comenzando con el Papa Francisco, a través de los cardenales y obispos, a cada parroquia individual.
Mientras que el Año Jubilar de la Misericordia concluye, recordemos lo que el Papa Francisco dijo durante la apertura del año en noviembre de 2015, “…la misericordia de Dios siempre está abierta, (y) así deben estar las puertas de nuestras iglesias, nuestras comunidades, nuestras parroquias, nuestras instituciones, nuestras diócesis, estar abiertas, por que así es como todos podemos salir y llevar esta misericordia de Dios”.