La Pena de muerte ‘no satisfice la justicia,’ dicen obispos Católicos de Texas

Por Catholic News Service

Los obispos Católicos de Texas pidieron poner fin a la pena de muerte, o pena capital, el 10 de octubre, denunciando sus efectos no solamente en las víctimas sino para otros que se ven afectados, incluso la sociedad.
“La pena capital destruye la capacidad de misericordia y amor de nuestros corazones,” dijeron los obispos en un comunicado emitido por la Conferencia Católica de Texas en Austin. “La pena capital no solamente no corresponde al bien común, sino que en realidad le hace mucho daño”.
El comunicado, emitido durante el Día Mundial Contra la Pena de Muerte, se dio en un momento en que el apoyo hacia la pena capital entre los estadounidenses, incluyendo los tejanos, está disminuyendo.
Los resultados de una encuesta emitidos el 29 de septiembre por el centro de investigación Pew Research Center, mostraron que el apoyo de los estadounidenses hacia la pena capital está en el nivel más bajo en más de cuatro décadas. Ellos dicen que solamente el 49 por ciento de los estadounidenses actualmente favorecen la pena capital para personas condenadas por asesinato. Esto marca un descenso del 56 por ciento que en marzo del 2015 dijo que la apoyaba. La nueva encuesta muestra que el 42 por ciento de los estadounidenses ahora se opone a la pena capital.
El 56 por ciento de las personas encuestadas en Texas en el 2015 dijo que apoyaba la pena capital para asesinos condenados, siendo ésto un descenso del 75 por ciento que lo hacía en 1993.
El comunicado de los obispos también sirvió como su discurso anual ante Católicos de Texas durante el Mes del Respeto por la Vida, observado por la Iglesia Católica de Estados Unidos cada octubre.
El mes ofrece a los Católicos una oportunidad de “reflexionar sobre el preciado don de la vida y de volver a comprometernos con el trabajo hacia una cultura que verdaderamente acoja y proteja la vida humana en nuestra sociedad,” escribieron los obispos de Texas.
“Este año, nosotros los obispos llamamos la atención particularmente hacia nuestro consistente llamado a la abolición de la pena capital en Texas, ya que reconocemos que este es innegablemente un asunto pro-vida,” dijeron.
Los obispos citaron en su comunicado varias maneras en que ellos dijeron que ejecutar la pena capital inflige daño:
–– La pena capital “es usada desproporcionadamente en la población pobre, las minorías y en personas con discapacidades mentales.
–– Los costos implicados en los casos de pena capital “son tres veces” más altos que los de casos en que los convictos son sentenciados a cadena perpetua.
–– La “finalidad de la muerte” no permite la rehabilitación de los presos ni provee “consuelo para las familias de las víctimas”.
–– Estudios han demos-trado que los estados han ejecutado a personas inocentes y que los índices del crimen no se ven afectados por el uso estatal de la pena capital.
“La pena capital influencia negativamente la formación moral de nuestros niños y nuestra cultura porque no permite misericordia ni redención,” dijeron los obispos.
“Nuestro llamado a abolir la pena capital no es un llamado a negar la justicia,” ellos escribieron. “Al contrario, es un llamado a toda la comunidad a reconocer que la pena de muerte no satisface la justicia ni consuela a los desconsolados”.
Un comunicado de prensa dijo que la Conferencia Católica de Texas, que es la rama de política pública de los obispos, estará trabajando en la próxima sesión de la Legislatura de Texas para mejorar los derechos de los jurados que sirven en casos de sentencia de pena capital.
Según Jennifer Carr Allmon, directora ejecutiva de la conferencia, la ley de Texas “es intencionalmente engañosa porque requiere que los jueces y abogados mientan a los jurados sobre el nivel de unanimidad requerido para una sentencia de muerte”.
“Aunque continuaremos nuestros esfuerzos para terminar el uso de la pena capital en Texas, esta legislación por lo menos mejorará la imparcialidad del sistema actual,” ella dijo en un comunicado.
Los jurados de Texas han estado dando menos sentencias a la pena capital durante las últimas dos décadas, dijo la conferencia Católica. El más alto tribunal de Texas para casos penales, el Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas, ha concedido un alto número de indultos durante los últimos dos años,  dijo, debido a preocupaciones “sobre la imparcialidad y la precisión de las convicciones implicando la pena capital”.
Texas tiene el índice de ejecuciones más alto de cualquier estado. Este año el estado realizará su menor número de ejecuciones desde 1996.
El texto completo de la declaración de los obispos de Texas está disponible en inglés y en español en el sitio web de la Conferencia Católica de Texas, www.txcatholic.org.