Entrevista: Trabajando con legisladores estatales por el bien común

Editora: Obispo Vásquez, el mes pasado hablamos sobre la Conferencia Texana de Obispo Católicos, así que este mes me gustaría ver con más detalle  la TCCB y su papel ¿Qué es la TCCB?
Obispo Vásquez:
La Conferencia Texana de Obispos Católicos es la voz de la política pública de los obispos Católicos de las 15 diócesis (y arquidiócesis) en nuestro estado. La TCCB (por sus siglas en inglés) trabaja en nombre  de los Obispos Católicos Romanos de Texas por políticas y programas que apoyen la vida y la dignidad de cada persona desde la concepción hasta la muerte natural. Jennifer Carr Allon sirve como directora ejecutiva, y ella y su equipo trabajan con los obispos para asegurarse de que la información que nosotros los obispos quieren comunicar en lo referente a los asuntos legis-lativos sea comunicada a todos los Católicos y no Católicos de nuestro estado. Los obispos quieren ayudar a la gente a que esté informada y a que, esperanzadamente, se involucren y comprometan en la areana política. La TCCB nos ayuda a entender y trabajar por una legislación justa y buena para todos. Mientras buscamos promover el bien común, primero tenemos que hacer consciencia entre la gente.
Editora: Antes de cada sesión legislativa, la TCCB desarrolla una agenda legislativa ¿Cómo es ésta establecida?
Obispo Vásquez:
Bajo la dirección de los obispos texanos, el equipo de la TCCB lleva a cabo evaluaciones de políticas –– con la participación de departamentos diocesanos, ministerios y agencias –– para evaluar las necesidades de políticas públicas y las oportunidades a lo largo del estado. Los obispos extensivamente revisan y discuten las propuestas antes de establecer las prioridades legislativas para la siguiente sesión. Las posiciones de política pública se basan en la enseñanza social y moral Católica para la defensa de la santidad de la vida, la ayuda a los pobres y vulnerables y la promoción del bien común.
Editora: Díganos sobre lo que está en la agenda para la próxima sesión legislativa.
Obispo Vásquez:
Antes que nada, siempre estamos preocupados por los asuntos relacionados a la vida por que todos estamos hechos a imagen de Dios, todas nuestras obligaciones sociales y derechos fluyen del inherente valor de la vida humana. Estamos particularmente preocupados por la protección de los más vulnerables –– los no nacidos. La vida humana es intrínsecamente valiosa y debería ser protegida desde la concepción hasta la muerte natural. Por lo tanto, continuamos peleando por un fin al aborto, la prevención de la eutanasia, un fin a la destrucción de embriones humanos y nos seguimos oponiendo a la clonación. También nos oponemos al financiamiento para anticonceptivos.
Los obispos de Texas también estamos muy preocupados por los niños y las familias. Apoyamos la le-
gislación que fomenta familias fuertes, estables y sanas. Los padres son los educadores primarios de sus niños y apoyamos la libertad de los padres de escoger una escuela para sus niños que sea segura y que provea de una buena educación. También apoyamos los créditos de impuestos para la libre elección de escuela para proveer de opciones educativas igualitarias para familias de bajos recursos.
El cuidado de la salud es esencial para el desarrollo apropiado de la vida, los obispos queremos asegurar-nos de que los cuidados médicos y de comportamiento estén disponibles para todos. Luchamos por la disponibilidad del cuidado médico para todos, especialmente para aquellos con necesidades especiales debido a su edad o a sus discapacidades físicas. La cobertura del cuidado médico es muy importante ya que casi 6 
millones de texanos no cuentan con seguro médico.
Los obispos estamos muy preocupados por el creciente número de menores no acompañados llegando a los Estados Unidos. La mayoría de ellos provienen de Centroamérica y se encuentran escapando de la violencia y explotación en sus países. Como Católicos, estamos llamados a cuidar a los inmigrantes y proveer para su seguridad.
También continuamos apoyando los esfuerzos para el advenimiento de una completa reforma migratoria. El tono y la retórica usada en la reciente campaña presidencial respecto a los inmigrantes fue de gran preocupación para los obispos. Los comentarios fueron despectivos e incendiarios y juzgaron con dureza a los inmigrantes que vienen a este país buscando seguridad para mantener a sus fami-lias y tener una mejor vida. Debido a esos comentarios, muchos se encuentran asustados y heridos; los niños tienen miedo y sus padres puede que sean deportados. En consecuencia, individuos y familias están sufriendo. Nuestros hermanos y hermanas inmigrantes han contribuido de gran manera con este país. Los Estados Unidos es un país construido por inmigrantes. Nos unimos a nuestros hermanos y hermanas inmigrantes en oración y solidaridad, y nos comprometemos a protegerlos y a asegurar justicia.
La protección de los pobres y los vulnerables es otra de nuestras prioridades mientras continuamos luchando por el bien común. Como nos recordó San Juan Pablo II a lo largo de su pontificado, “Una sociedad será juzgada en base a cómo trata a sus miembros más débiles…” Por lo tanto, apoyamos el acceso a la vivien-da segura y asequible y al agua y la electricidad para los texanos de bajos recursos. También apoyamos los esfuerzos para poner fin al tráfico de personas, y apoyamos los estándares regulatorios para los préstamos del tipo payday y por el título del auto que frenen las prácticas prestamistas usureras y prevengan un círculo de deuda para el consumidor.
En términos de justicia criminal, continuamos oponiéndonos a la pena de muerte. Queremos asegurarnos de que las personas en prisión sean tratadas con justicia y dignidad. Buscamos una legislación que ayudará a las personas en libertad condicional a reintegrarse a la sociedad, y apoyamos los esfuerzos para entrenar mejor a oficiales de correccionales mientras trabajan con ofensores.
Editora: Sé que aún es temprano en el proceso legislativo, y las cosas pueden cambiar rápidamente después de que la  sesión comience, pero ¿existen proyectos de ley específicos que los obispos se encuentren monitoreando de manera cercana?
Obispo Vásquez:
Hay varios proyectos de ley que estamos siguiendo. Tal como comenté en la entrevista del mes pasado, los obispos apoyan los esfuerzos para revisar las instrucciones de los jurados de la pena capital. Un jurado de pena capital  tiene la carga tremenda de determinar si un prisionero vive o muere; por lo tanto, necesitan estar completamente informados respecto al castigo que pueden imponer. Esta legislación podrá, al menos, mejorar la justicia del sistema actual. 
Existen muchos proyectos de ley que serán introducidos y la TCCB estará siguiendo todos ellos de cerca y emitiendo actualizaciones mientras que la sesión legislativa avanza. El Texas Catholic Network es una manera en la que podemos aprender más sobre estos importantes temas que estarán frente a la Legislatura Estatal. A través del Network, los Católicos pueden recibir alertas de acción para los esfuerzos de política pública, aprender sobre oportunidades educacionales y eventos a lo largo del estado y recibir actuali-zaciones sobre cómo comunicarse e intervenir por el bien común. Para inscribirse al Network, visite el sitio web de la Conferencia Católica de Texas en www.txcatholic.org.
También, en los próximos meses habrá más información sobre el Dia de La Intervención Católica Texana (Texas Catholic Advocacy Day), el cual se llevará a cabo el 4 de abril en el Capitolio Estatal. Durante ese día, queremos comunicarnos cara a cara con nuestros legisladores y expresar claramente qué legislación apoyamos que beneficiaría no solo a Católicos pero también al bien común del estado.
Editora: Mientras comenzamos el Nuevo Año y la sesión legislativa comienza, ¿Cuál es su oración por la gente de Texas?
Obispo Vásquez:
Mi oración es que hagamos consciencia de lo que está pasando en nuestro estado. Muchas veces tendemos a enfocarnos en lo que está sucediendo en nuestro pequeño vecindario, comunidad o ciudad, y perdemos de vista el hecho de que hay muchas cosas a nivel del estado que necesitan nuestra atención. Debemos recordar que lo que sucede aquí, localmente en nuestra diócesis impacta el resto del estado. Por lo tanto, oro por que todos participemos tan plenamente como sea posible en comprometernos con nuestros legisladores y en tratar de obtener leyes que sean justas y bene-ficien a todos, no solo a algunos.
Invito a todos a comunicarse con nuestros legisladores, conocer quiénes son, conocer sus posiciones respecto a la legislación, y también conectarse con la Conferencia Católica de Obispos de Texas para obtener información sobre lo que los obispos apoyamos y por qué lo apoyamos. Los obispos de Texas esperamos que a través de la Conferencia Católica de Obispos de Texas, la gente se involucre con sus legisladores estatales y trabaje con nosotros para intervenir por el bien común.