Centro continúa construyendo una ‘cultura de vida’

Por Christina Grace Dehan
Corresponsal

“Les pido — nunca, nunca pierdan la esperanza, nunca duden, nunca se cansen ni se desanimen. No tengan miedo”. Estas palabras de San Juan Pablo II, recordadas por el Presidente de la Mesa Directiva y Co-fundador del St. John Paul II Life Center, Tim Von Dohlen en la gala del centro el día 11 de noviembre, encapsulan el pasado, el presente y el futuro del St. John Paul II Life Center y la Vitae Clinic.
El centro y la clínica abrie-ron sus puertas en octubre de 2010, gracias a la generosidad y la tenacidad de Pat y Tim Dohlen y Sheri y Chris Danze. Desde entonces, el “St. JPII Life Center y la Vitae Clinic han cuidado de 4,000 pacientes, han ayudado a más de 500 madres enfrentando embarazos inesperados para que recibieran la vida, y han educado a miles sobre el don de la fertilidad y la belleza de la vida,” dijo Kimberly Guidry Speirs, directora ejecutiva.
Una de esas 500 madres, Abigail Borah, compartió su historia en la gala. Mientras que era voluntaria en Planned Parenthood cuando era una estudiante universitaria, Borah se dio cuenta de que dicha organización es la proveedora de abortos número uno en el país, lo que la impulsó a buscar y a convertirse en voluntario en el St. John Paul II Life Center. Hace poco, ella misma se encontró inesperadamente embarazada y necesitando los servicios del centro. Borah recientemente se graduó de la universidad cargando a su hijo, y es ahora, una empleada en el St. John Paul II  Life Center.
“Planned Parenthood dice a las mujeres que ellas no pue-den lograrlo — que no pue-den ser madres exitosas,” dijo Borah. “Nosotros recordamos a las mujeres que son fuertes y hermosas, y yo lo sé por que he estado ahí”.
Von Dohlen hizo eco de los sentimientos de Borah al recordar los ambiciosos objetivos del centro para el año 2017.
“Nuestro segundo médico, Dr. Blake Weidaw, comenzará a aceptar pacientes en enero y esperamos continuar acrecentando nuestros servicios para mujeres enfrentando embarazos inesperados mientras que los servicios que proveemos les recuerdan que son capaces de ser grandes madres. Menos de cuatro por ciento de nuestros clientes en crisis confirman – su decisión- de abortar,” dijo.
El orador principal de la gala fue el Obispo Mike Sis de la Diócesis de San ángelo. El Obispo Sis es un sacerdote de la Diócesis de Austin y sirvió como vicario general antes de ser nombrado obispo de San Ángelo. Mientras que alababa el trabajo del St. John Paul II Life Center y de la Vitae Clinic, el Obispo Sis animó a los asistentes – particularmente a los laicos- a seguir el ejemplo de los Von Dohlens y Danzes, quienes, como los discípulos en el Evangelio de la multiplicación de los panes y peces, tomaron lo poco que tenían, lo confiaron al Señor y fueron testigos de un milargro.
“Todos los días,” dijo el Obispo Sis, “uno mira alrede-dor y ve situaciones en las que necesita hacerse algo, y se lo señala a Jesús. Y él te dice a ti, tal como dijo a sus discípulos hace 2,000 años, ‘dales algo de comer tú mismo’. Pones [lo poco que tienes] en las manos de Jesús, le permites transformarlo, y a través de su poder milagroso, Él lo multiplica más allá de tus más grandes sueños, y muchas cosas buenas son logradas”.
El Obispo Sis usó una analogía de cocina para ilustrar este carisma particular del laicado: “Considere el ejemplo de hacer una gran hoya de menudo o de chili texano. Todo lo que usted tiene que poner en la hoya es un poco de ají picante y ese poco da sabor a toda la hoya. Usted puede ser ese ají picante en la hoya de la sociedad; con tiempo, usted puede dar sabor al mundo entero”.
Él también advirtió en contra del vicio de la pusilanimidad, que es una pequeñez del alma que dice “no tengo nada que dar; no tengo nada que ofrecer. Que otras personas se hagan cargo de ello. Es una actitud cobarde que se apoca cuando enfrenta una dificultad. El mayor efecto de este vicio es la no acción,” lo que es contrario a la vida Cristiana. Debemos “ser hacedores de la Palabra, y no sólo escucharla,” tal como escuchamos en el cuarto libro de Santiago.
Para finalizar, el Obispo Sis hizo un recuento de los multiples servicios que el St. Jonh Paul II Life Center y la Vitae Clinic proveen –tratamientos de fertilidad efectivos, éticos, educación holística sobre la planeación natural de la familia y la sexualidad humana, y el cuidado compasivo de las mujeres que se encuentran a si mismas en embarazos no planeados o en crisis.
“En el St. John Paul II Life Center y en la Vitae Clinic, no se conforman simplemente con escuchar la palabra de fe; son hacedores de fe,” dijo el Obispo Sis. “Ellos ponen sus recursos en las manos del Señor Jesús, y Él está hacien-do milagros a través de su iniciativa y la ayuda de muchos otros…están ayudando a cons-truir una cultura de vida y una civilización de amor”.
Para mayor información sobre el St. John Paul II Life Center en Austin, visite www.jpiilifecenter.org o llame al (512) 407-2900.