La Clínica Sacred Heart es un esfuerzo de la comunidad

Por Ricardo Gandara
Corresponsal

Una clínica puede ser un lugar de inquietud e incertidumbre, particularmente para aquellos que están enfermos. La Sacred Heart Community Clinic (Clínica Comunitaria Sacred Heart) que ofrece cuidado para la salud desde gratuito hasta de bajo costo, hace lo mejor que puede para aliviar esos sentimientos tan pronto como sus pacientes entran por la puerta.
Al entrar a la clínica que se encuentra en el terreno de la Parroquia de St. William en Round Rock, los que proveen de cuidados – la mayoría voluntarios – evocan un sentimiento de bienvenida, un sentimiento familiar. Desde Billye Navarro, un trabajador social retirado que  registra a los pacientes, a la enfermera registrada Pam Rabaey y a los médicos familiares Rudy Uriegas, y su esposa Sabrina Bueno Uriegas, todos son amables y gentiles.  El equipo Uriegas estuvo entre los primeros voluntarios cuando la clínica abrió a finales del año 2010. Sabrina sirve ahora como director médico.
“A ellos les importas. Los proveedores – de servicios- siempre están sonriendo,” dijo Laura Rodríguez, quien buscó servicios por primera vez cuando la clínica comunitaria abrió. “Ellos hasta rezan contigo”.
Rodríguez, de 62 años, necesitaba ayuda con su diabetes, presión arterial alta y su colesterol. Como una manera de retribuir a la clínica, ella dio su tiempo voluntariamente para limpiar las instalaciones. “Muy agradecida,” dijo.
Existen muchas historias de gratitud para contar  – no sólo aquellas de pacientes que recibieron cuidado de la salud gratuito o de bajo costo, pero también de doctores voluntarios, enfermeras, técnicos médicos que dan su tiempo para cuidar de pacientes que no tienen seguro o tienen un seguro que no alcanza para cubrir sus necesidades. Es difícil decir quién se beneficia más, si los pacientes que necesitan la ayuda o los voluntarios que dan tanto de su tiempo y habilidades.
“Se necesita un corazón generoso y devoción hacia la misión para estar aquí,” dijo Nancy McMillen, gerente de la oficina y un antigua directora de preparatoria. Ella entrevista a los pacientes para determinar si son elegibles para los servicios. Para calificar, una persona debe vivir en el Condado Williamson y no recibir Medicare, Medicaid o CHIP o tener seguro médico. Un paciente debe también encontrarse por debajo de los lineamientos federales de pobreza. Los servicios son gratuitos pero algunas veces se pide a los pacientes que paguen una tarifa nominal si pueden hacerlo. La clínica de servicios de consulta externa se especializa en cuidado médico general pero no provee cuidado de emergencia, control de la natalidad, cuidado prenatal, abortos, pruebas para la detección de enfermedades de transmisión sexual, de narcóticos, reclamos de compensación de trabajadores y lesiones por accidentes.
La Sacred Heart es un sueño realizado por Liz Burton-García quien es la directora ejecutiva. Habiéndose convertido recientemente en una persona viuda en el año 2003, ella envió a sus hijos adolescentes a un viaje misionero a México. Burton-García notó la gran apreciación que ellos tenían por sus bendiciones cuando regresaron, lo que provocó su interés en el trabajo mi-sionero. Después de volverse a casar con un hombre viudo al que conoció en clases sobre el duelo, ella participó en un viaje misionero a un hospital en Arteaga, México, en 2007. Mientras trabajaba organizando vitaminas en bolsas, ella encontró su llamado. Ella fue en más viajes misioneros a Colombia, Perú y Guatemala.
“Entonces tuve un sueño, el 6 de febrero de 2010, de abrir una clínica,” dijo Burton-García. Y ella entró en acción.
Primero, ella renunció a su Cadillac rosado y a una carrera exitosa vendiendo cosméticos Mary Kay. Apoyada por su fe y su experiencia en mercadotecnia, ella persiguió la tarea casi insuperable de abrir una clínica para los necesitados. Sin experiencia en dichas cosas, ella se acercó al Padre Dean Wilhelm, pastor de la Parroquia de St. William, quien le dio su bendición para que prosiguiera, tal como lo hizo el Obispo José Vásquez.
Entonces, Burton-García, con experiencia en ventas, comenzó a vender la idea. Ella investigó e hizo llamadas telefónicas. Nancy y Nyle Maxwell, también parroquianos de la parroquia de St. William, fueron la punta de lanza de la primera campaña de recaudación de fondos, la cual obtuvo $320,000. La clínica fue construida en la propiedad de la iglesia en 2007, casi por completo con la ayuda de negocios y organizaciones.
Sacred Heart atendió a 480 pacientes ese primer año y éstos han aumentado desde ese momento. En 2016, 4,800 personas recibieron servicios.
“Nos hemos convertido en el lugar de los cuidados primarios cuando las personas no tienen otro lugar al que acudir,” Burton-García dijo. Casi todos los siete doctores, cinco enfermeras  y dos asistentes médicos que tienen empleos regulares, contribuyen su tiempo. La Sagrado Corazón también trabaja con una docena de proveedores de salud – hospitales y organizaciones del cuidado de la salud – para cumplir con las necesidades de los pacientes. 
Recientemente, la Sacred Heart ha agregado los muy necesitados servicios dentales y duplicó su tamaño a 4,200 pies cuadrados. La expansión incluye cinco cuartos para la examinación de pacientes y tres cuartos para el cuidado dental. Burton-García dijo que la Fundación St. Davis donó tres sillas dentales y equipo. El Arquitecto Keith Hickman donó sus servicios para la expansión, tal como lo hizo la Hagood Engineering. CHASCO Construction cons-truyó la adición en una tarifa consideradamente descontada. 
Se necesita un esfuerzo comunitario para cuidar de las necesidades del condado. El Seton Hospital Williamson procesa los exámenes de laboratorio sin costo. El North Austin Medical Center y el Round Rock St. David Hospital han donado fondos y algo de la medicina que los pacientes necesitan. El Breast Cancer Resource Center en Round Rock provee de mamografías. El Hospital Scott and White recibe a pacientes referidos.
Burton-García ha estado aquí suficiente tiempo para saber que algo más grande está trabajando. “Dios provee los voluntarios y donadores. Mi trabajo es ‘agitarlo’ y hacer que funcione. Cuando un doctor dice  que necesitamos esto o aquello, me voy a hacer llamadas. El Espíritu Santo trabaja en este edificio,” dijo.
La Dra. Sabrina Bueno Uriegas, directora médica de la clínica, dijo que los pacientes reciben cuidado de calidad para enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión, ansiedad, obesidad y depresión.
“Cuidamos de toda la persona, de una manera integral lo que conlleva las necesidades físicas, económicas y espirituales,” dijo. “Los pacientes son libres de expresar su fe, y oramos con ellos”.
Joe Davis, un trabajador de AmeriCorps en préstamo a la clínica por un año, tiene un extenso antecedente en administración hospitalaria y consultoría del cuidado de la salud enfocada en el trabajo misionero. Lo que él ve en Sacred Heart es un montón de amor.
“Los voluntarios aquí tienen una pasión de servir a los pobres. Ellos dan a los pacientes el servicio de calidad con tanto amor y cuidado. Estas son personas que se han comprometido a hacer una diferencia en la vida de la gente,” dijo.
El impacto de Sacred Heart es reconocido en todo el condado. “La clínica es un gran aliado en el servicio de medio millón de personas en el condado. Sacred Heart es singularmente exitosa y es un lugar simplemente increíble,” dijo Matt Richardson de Williamson County and Ci-ties Health District. En lugar de llenar los cuartos de emergencia donde el cuidado es más costoso, la gente sin seguro médico se encamina a Sacred Heart, dijo. El cuidado de la salud del distrito da a la clínica vacunas contra la influenza para que ésta las distribuya gratuitamente.
Mientras que Sacred Heart opera sin tropiezos para ayudar a aquellos necesitados, aún queda mucho trabajo.
Burton-García dijo que la nueva clínica dental necesita donaciones para costos ope-racionales y servicios dentales. Dentistas voluntarios y asistentes dentales también son necesitados.
La clínica está localizada en el 620 del Round Rock West Dr. en Round Rock, en la parte trasera de la propiedad de St. William. Está abierta lunes, martes, jueves y viernes, pero las horas varían. Personas con citas y sin ella son aceptadas. Visite www.sacredheartclinic.org o llame al (512) 716-3929 para más detalles.