Encuentran muerto al sacerdote Católico desaparecido en México

Por David Agren
Catholic News Service

Autoridades en México anunciaron que un sacerdote Católico desaparecido había sido encontrado muerto en el norte de México, marcando otro ataque contra el clero en un país donde la violencia ge-neralizada de la última década ha afectado también a líderes de la iglesia.
El cuerpo del Padre Joaquín Hernández Sifuentes, de 42 años, fue descubierto el 11 de enero en Parras de la Fuente, aproximadamente a 90 millas al oeste de su parroquia en Saltillo, mientras que su vehículo fue abandonado en otro estado, dijo en un comunicado la oficina del procurador estatal de Coahuila.
Los detalles sobre la desaparición del Padre Hernández permanecen inciertos, aunque el obispo Raúl Vera López de Saltillo dijo el 11 de enero que las autoridades han arrestado a dos sospechosos.
Conocidos del Padre Hernández lo vieron por última vez celebrando la Misa de Año Nuevo en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en una comunidad conocida como La Aurora. Él tenía programado tomar vacaciones a partir de ese día.
Un colega sospechó algo cuando no pudo comunicarse con el Padre Hernández por teléfono, según un comunicado diocesano. Su habitación en la residencia parroquial parecía revuelta, las gavetas estaban abiertas y la ropa de cama estaba tirada en el piso -- algo no característico del padre Hernández. Su maleta estaba en el cuarto, junto con sus lentes.
Un vecino dijo que vio a dos hombres jóvenes manejando el automóvil del sacer-dote el 3 de enero, pero el Padre Hernández no estaba con ellos. El Obispo Vera dijo que las autoridades arrestaron a dos sospechosos, pero las autoridades todavía no habían confirmado los detalles.
“Toda la sociedad mexicana está expuesta, los sacerdotes no son la excepción, a la violencia,” dijo el Obispo Vera, cuya diócesis ha trabajado incansablemente para proveer de apoyo legal y espiritual a las familias de los desaparecidos en el estado de Coahuila, a la par de la frontera con Texas.
El Padre Hernández fue ordenado sacerdote en el 2004, había trabajado en la pastoral familiar diocesana y estudiaba para obtener una maestría en Estudios Familiares en el Ins-tituto Pontificio Juan Pablo II de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, en la Universidad Anáhuac.
“El Padre Joaquín se carac-terizaba por ser una persona que buscaba la perfección en cualquier actividad que realizaba; su deseo de siempre innovar en la forma de trabajar se reflejaba en el cariño que los feligreses demostraron, incluso en estos últimos 10 días, mientras él estuvo desaparecido,” decía el comunicado diocesano.
La desaparición y muerte del Padre Hernández marca la cuarta vez en cuatro meses que un sacerdote mexicano es asesinado. Otro sacerdote, el Padre José Luis Sánchez Ruiz, fue encontrado vivo con señales de tortura después de que fue secuestrado en el estado de Veracruz.