Entrevista: Los jóvenes adultos son un tesoro para la iglesia

Editora: Señor Obispo, el Papa Francisco ha convocado a la reu-nión de un Sínodo de Obispos con el tema “Los Jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional” en octubre de 2018. Antes que nada ¿Qué es un sínodo?
Obispo Vásquez:
La convocación de un sínodo fue algo establecido por el Papa Paulo VI después del Concilio Vaticano Segundo. Un sínodo es una reunión de obispos de diferentes partes del mundo con el papa con el propósito de abordar ciertas preocupaciones actuales de la iglesia. Ellos se reúnen para discernir bajo la guía del Espíritu Santo sobre cómo la iglesia debe responder antes los temas más próximos. Los resultados del sínodo son, entonces, presentados a la iglesia entera.
El Papa Francisco ha escogido el tema para este sínodo particular “Los Jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional”. Así que, en octubre de 2018, los obispos y el papa se reunirán para discutir que tan importantes son los jóvenes para la iglesia. El documento preparatorio para el sínodo, el cual fue lanzado en enero, define a los jóvenes adultos como a aquellos entre las edades de 16 y 29 años. El documento dice, “la Iglesia ha decidido interrogarse sobre cómo acompañar a los jóvenes para que reconozcan y acojan la llamada al amor y a la vida en plenitud, y también pedir a los mismos jóvenes que la ayuden a identificar las modalidades más eficaces de hoy para anunciar la Buena Noticia”.
El sínodo no es simplemente la iglesia diciendo a los jóvenes lo que deben hacer. No es sino lo opuesto en el sentido de que la iglesia quiere escuchar a los jóvenes y discernir cómo ayudarles a proclamar el mensaje de Dios en el mundo de hoy. La iglesia sabe el don que es la gente joven, por lo tanto, los estamos invitando a decirnos sus necesidades, deseos y esperanzas.
La gente joven, tal como la cono-cemos, es muy cercana al corazón del Santo Padre. El Papa Francisco está muy consciente de las necesidades de la gente de hoy. Él ha pasado mucho tiempo escuchándolos. El Obispo García y yo tuvimos el privilegio de estar en Polonia para la Jornada Mundial de la Juventud cuando el Papa Francisco reunió a más de un millón de jóvenes para celebrar la Misa. Los peregrinos pasaron la noche previa a la Misa en vigilia y oración anticipando la llegando del Santo padre. La conexión que los jóvenes comparten con nuestro Santo Padre es bastante profunda. Él entiende los cambios y demandas puestas sobre los jóvenes de hoy. Él sabe que la iglesia debe hablar con los jóvenes, y es por esto que ha convocado a este sínodo.
Editora: ¿Qué piensa que la iglesia en general tiene que ofrecer a los jóvenes?
Obispo Vásquez:
Antes que nada, la iglesia ofrece a Jesucristo. Su misión es proclamar a Cristo a el mundo. Jesús es la esperanza que la gente joven está buscando. Existe un hambre más profunda y una inquietud, y los jóvenes están buscando propósito y significado. Jesucristo es la respuesta a sus deseos. No podemos dejarlos en la periferia, debemos darles la bienvenida y encontrarnos con ellos en donde estén en su fe.
Somos bendecidos en la Diócesis de Austin ya que tenemos oficinas primariamente enfocadas en el servicio y el ministerio a jóvenes. Tenemos una oficina vibrante de Jóvenes, Jóvenes Adultos y Ministerio Universitario que trabaja de cerca con la Oficina de Evangelización, Catequesis y Vida Familiar. Miles de jóvenes están involucrados en nuestros programas de educación y formación de la fe; también tenemos grandes grupos de jóvenes adultos involucrados en ministerios universitarios a lo largo de la diócesis.
En la Diócesis de Austin, tenemos algunas de las universidades más grandes del país, y tenemos ministerios universitarios fuertes en la Universidad de Texas A&M y la Universidad de Texas, también en la Universidad de Texas State, Baylor y las otras universidades en nuestros límites. Tenemos excelentes sacerdotes, y también laicos, incluyendo misioneros FOCUS, que están involucrados y dedicados al servicio de esta gente joven.
La gente joven es un tesoro para la iglesia y necesita ser invitada a involucrarse con nosotros en nuestros esfuerzos. Los jóvenes tienen mucha energía y traen esperanza y gozo a la iglesia. Uno de los grandes dones que admiro en la gente joven es su compromiso de servir a otros. Cada año en la Misa Pro-Vida y el Rally aquí en Austin, la multitud está llena de jóvenes orando y marchando por la dignidad de toda vida humana. Cuando visito ministerios universitarios, me siento inspirado por los jóvenes que están dando su tiempo y talento a la iglesia. Ellos están involucrados en ministerios litúrgicos, grupos de oración, estudios bíblicos y grupos de discernimiento.
Veo como una prioridad para la iglesia el animar al involucramiento de los jóvenes y a su participación en la vida parroquial. No podemos dar por sentado que los jóvenes siempre serán parte de la iglesia. Sabemos que mucha gente joven nos está dejando. Como iglesia, debemos acercarnos a ellos y compartir el gozo del Evangelio de una manera fresca y satisfactoria.
Editora: Las familias también tienen un papel crucial en la fe de los jóvenes, ¿correcto?
Obispo Vásquez:
Los padres son los principales maestros de la fe de nuestra juventud. Los padres y madres enseñan valores Cristianos a sus hijos, primariamente por la manera en que viven sus vidas. Es por esto que los matrimonios son tan importantes. Matrimonios fuertes proveen de la base para familias fuertes. No existen las familias perfectas, pero tenemos muchas familias buenas y buenos matrimonios.
“El irreemplazable papel educativo de los padres y otros miembros familiares neesita ser reconocido en cada comunidad Cristiana,” dice el documento preparatorio del sínodo. Cuando el Papa Francisco visitó los Estados Unidos en 2015 para el Encuentro Mundial de las Familias, dijo, “La fe crece cuando es vivida y moldeada por el amor. Es por ello que nuestras familias, nuestros hogares, son verdaderas Iglesias domésticas Son el lugar correcto para que la fe se convierta en vida, y la vida crezca en la fe”. Es dentro de la familia que los niños escuchan el Evangelio y donde están siendo formados como discípulos de Jesucristo, por lo tanto, la iglesia debe apoyar a las familias.
Editora: ¿Cómo ayuda la iglesia a los jóvenes a aceptar el gozo del Evangelio?
Obispo Vásquez:
El Papa Francisco nos ha dado un gran ejemplo sobre cómo podemos invitar a los jóvenes a salir y a hablar a otros sobre Jesucristo. Tenemos que invitar a nuestros jóvenes, catequizarlos, evangelizarlos y enviarlos al mundo, pero antes que nada, debemos amarlos. La iglesia debe poner atención a nuestra gente joven y ser una parte positiva de sus vidas.
“A través del camino de este sínodo, la iglesia quiere reiterar su deseo de acompañar y cuidar a cada joven, sin excepción. La iglesia no puede ni desea abandonarlos al aislamiento y la exclusión a la que el mundo los expone,” dice el documento del sínodo. Como iglesia queremos ayudar a los jóvenes a darse cuenta de su valor y el papel vital que tienen en la iglesia. Ellos son talentosos, energéticos, sabios y fieles, y la iglesia los necesita.
Editora: Díganos más sobre la encuesta para jóvenes adultos.
Obispo Vásquez:
Para prepararse para el sínodo, cada diócesis se encuentra llevando a cabo una encuesta buscando la opinion de todos los adultos jóvenes (de edades 16 a 39 años). La encuesta está dirigida a tres audiencias: jóvenes involucrados en la iglesia, aquellos no involucrados en la iglesia y líderes ministeriales que trabajan con jóvenes. Las preguntas de la encuestas buscan la opinión en una variedad de temas, incluyendo los cambios culturales resultantes de un mundo digital en desarrollo. Resúmenes de las respuestas de la encuesta de cada diócesis serán compilados y distribuidos a los obispos en preparación para el sínodo. Es bueno hacer notar que los organizadores del sínodo no ven a los jóvenes adultos de alrededor del mundo como si fueran iguales. Las preguntas y preocupaciones que los jóvenes adultos tienen en América pueden ser muy diferentes que aquellas de los jóvenes en África o Asia. Invito a los jóvenes , Católicos o no, a responder la encuesta. Doy la bienvenida a esta retroalimentación, la que nos ayudará a entender qué es lo que están enfrentando en este momento. Para participar en la encuesta, vaya a www.austindiocese.org/synod.
Editora: ¿Cuál es su oración por los jóvenes adultos en nuestra iglesia?
Obispo Vásquez:
Mi oración es por que los jóvenes encuentren en nosotros una comunidad que les dé la bienvenida y en la que ellos encuentren a Jesúcristo, para que nos convirtamos en miembros completos y activos de la Iglesia Católica compartiendo los dones de gozo, celo y servicio hacia otros. Oro por que nuestras familias continúen siendo fuente de fuerza para la juventud, incluso mientras encuentran su independencia y adultez. Oro por que nuestras parroquias, escuelas Católicas y organizaciones de servicio den la bienvenida a los dones de nuestra gente joven con brazos abiertos.