El Padre Wack ha sido nombrado Obispo de una diócesis de Florida

EL PADRE DE LA SANTA CRUZ, BILL WACK ha sido nombrado Obispo de la Diócesis de Pensacola-Tallaha-ssee, Florida. Él ha servido como el pastor de la Parroquia de St. Ignatius Martyr en Austin por los últimos ocho años. (Foto por Ashley Al-Hajeri)

Por Amy Moraczewski
Corresponsal

Con frecuencia se les pregunta a los sacerdotes cuándo es que recibieron por primera vez el llamado al sacerdocio, pero ¿qué tienen que decir sobre el llamado al servicio como obispos? Para el Padre de la Santa Cruz, William (Bill) Wack, ese llamado llegó en mayo mientras él estaba al aire libre, reparando la unidad de aire acondicionado de la Parroquia de St. Ignatius Matryr en Austin. Después del impacto de escuchar de boca del Nuncio Apostólico que el Papa Francisco lo había escogido para servir como el sexto obispo de la Diócesis de Pensacola-Tallahassee, Florida, él se retiró a la capilla de Adoración para orar antes de volver a sus obligaciones normales por los próximos nueve días hasta que se hizo el anuncio público.
En sus ocho años como pastor, el Obispo electo Wack se entretejió a si mismo en la tela de la Parroquia de St. Ignatius Martyr. Comenzando con un enfoque en los sacramentos, él ha compartido en cada aspecto de la vida parro-quial, desde el fomentar la fe en niños de edad escolar, hasta liderar campañas capitales e incluso ofrecer una mano en el departamento de mantenimiento. Los lazos formados durante su tiempo en Austin han sido muchos, al punto de que un número de parroquianos de St. Ignatius Martyr y sacerdotes de la Diócesis de Austin viajarán a su Misa de ordenación el día 22 de agosto.
Durante su tiempo en Austin, el Obispo electo Wack ha servido en el Consejo Escolar Diocesano, el Consejo Presbiteriano y como decano de la Decanatura Central de Austin. El Obispo José Vásquez dijo que el Obispo electo Wack es un sacerdote ejemplar quien goza del respeto de sus hermanos sacerdotes y el cariño de todos aquellos a quienes sirve.
“Él ha sido de gran ayuda para mí, y le expreso mi profunda apreciación por sus años de servicio en la Diócesis de Austin. Mientras que la gente de Pensacola-Talla-hassee lo conoce, verán su amor por la iglesia y su deseo de servir a su rebaño con calidez y compasión. Ofrezco mis oraciones por el Obispo electo Wack y por los fieles de Pensacola-Tallahassee,” dijo el Obispo Vásquez.
Nueve largos días después de recibir la llamada del nuncio apostólico, el Obispo electo Wack, quien cumplió 50 años en junio, se paró en un podio desde el cual pudo finalmente compartir su atesorado secreto con el mundo. Mientras que la conferencia de prensa comenzaba desde Pensacola durante la mañana del Memorial Day, muchos de los otros nueve hijos del Dr. James y Alice Wack, y muchos de sus nietos se congregaron frente la televisión en South Bend, Ind., mientras que despertaban con la noticia de que el Papa Francisco había designado a su hijo/hermano/tío como el próximo obispo de la Diócesis de Pensacola-Tallahassee.
“Pero, Bill, tú no sabes nada…” dijo su madre, antes de agregar, “…sobre la iglesia de ahí”.
El Obispo electo Wack dice que ella debió de haber tenido algo atorado en su garganta y por ello la larga pausa. Él reconoce que uno de los retos más grandes que él enfrenta es el ser nuevo en la diócesis. Él no sabe mucho sobre los 67,000 Católicos repartidos en el área conocida como Florida Panhandle. De cualquier modo, él ya ha estado trabajando activamente para asegurar que esto no sea por mucho tiempo. Cada día, desde el anuncio, el Obispo electo Wack se ha dado el tiempo para llamar a sacerdotes, personal y administradores de las 49 parroquias a lo largo de su nueva diócesis. Él también ha hecho la petición especial de que algunos de los niños de las escuelas dioce-sanas estén presentes en su ordenación.
Mientras que se integra en las comunidades, él enfrenta el reto adicional de servir en un área en la que los Católicos forman sólo aproximadamente el cinco por ciento de la población. La Diócesis de Pensacola-Tallahassee (que data de 1975) es una diócesis misionera, lo que significa que recibe dinero de Catholic Extension, una fundación nacional que provee de recursos para infraestructura y minis-terios para apoyar diócesis misioneras en camino a convertirse en autosuficientes.
“Espero que podamos cambiar eso,” dijo el Obispo electo Wack. “Yo digo, ya que somos una diócesis misionera, seamos misioneros los unos para los otros ¡y para nuestro prójimo también!”
El trabajo misionero es un concepto familiar para el Obispo electo Wack, quien, como director de Andre House sirvió a la comunidad sin hogar de Phoenix por siete años antes de llegar a Austin. Hasta hace poco, él pensó que su próxima tarea podría ser el servir como un sacerdote misionero de una parroquia de la Santa Cruz en Perú o México. 
Aunque está triste de dejar la orden de la Santa Cruz, siendo liberado de sus votos de pobreza y obediencia, él señala que su aproximación al sacerdocio siempre ha sido con una actitud de “¿dónde está la mayor necesidad? Estoy listo para ir ahí”.
“Amo al Papa Francisco. Si él quiere que yo haga esto, ¡entonces lo haré, absolutamente!” dice sonriendo.
Un flujo de emociones se han desatado desde esa llamada telefónica en mayo. El Obispo electo Wack dijo que ha tenido muchas reacciones, incluido el sentirse honrado, emocionado y ansioso, pero la reacción más abrumante ha sido el sentirse sorprendido. Incluso el recibir sus insignias como nuevo obispo no lo ha hecho conquistar esa sensación de que lo que pasa es surreal. Él bromeó que tal vez no pueda reconocerse a si mismo con la mitra en su cabeza.
Tanto el Obispo Vásquez como el Obispo Auxiliar Daniel Garcia han servido como sus mentores ante-riormente y especialmente, después de su designación. Los tres hombres se juntaron para cenar, mientras que los dos obispos, pacientemente, respondieron las numerosas preguntas de quien pronto será su compañero obispo.
A pesar de que valora mucho su consejo, él afirma que la guía más impactante vino en el mismo momento en el que recibió la noticia, cuando el Arzobispo Christophe Pierre, el nuncio apostólico dijo, “lo que estoy apunto de decirle cambiará su vida para siempre, pero no tenga miedo; confíe en el Espíritu Santo”.
Éstas palabras llenaron al Obispo electo Wack de una sensación de confort, recordándole las palabras una vez dichas a María por el Ángel Gabriel. Confiando en el Espíritu Santo, él aceptó el llamado y servirá con gozo como el próximo Obispo de la Diócesis de Pensacola-Tallahassee.